PSICOGEOGRAFÍA Y EL ESPACIO HÍBRIDO

La normativa urbanística es la expresión más visible de la ideología. La decisión, generalmente unilateral, de regular usos y ocupación en las ciudades, de ordenar, es un factor que condicionará las vidas de los habitantes, que determinará los servicios y derechos a los que tendrá acceso y que probablemente determinará las circunstancias en las que se vaya a desarrollar. El urbanismo puede ser, por tanto, un arma de segregación y una herramienta de confluencia, de redistribución de cargas y beneficios dentro de una ciudad.

El mercado inmobiliario se encarga de capturar la renta diferencial generada por los servicios que la decisión unilateral ofrece a determinadas zonas elevando el precio del metro cuadrado en función de la cercanía al centro, conexión con transporte público, parques u hospitales. Este efecto es procíclico, ya que incrementa la desigualdad dentro de una ciudad, al generar zonas exclusivas que no todo el mundo se puede permitir, y que tienen a su disposición más servicios y comodidades que otras zonas, donde la vivienda es más barata, sus habitantes más pobres y el barrio es dejado de lado por la Administración, que se encarga de seguir subiendo los precios de las áreas acomodadas, que no pagan más por las externalidades que reciben. Un Gobierno podría decidir aplicar gravámenes compensatorios a las viviendas que ven inflado su precio por esta beneficio extra que las acompaña, y del que se aprovechan tanto propietarios privados como inmobiliarias. Esta distorsión del mercado que compensa la distorsión anterior-la apropiación freerider de las externalidades de la vivienda- puede ser una solución que eliminase el problema del reparto desigual de costes y beneficios dentro de una ciudad, a la vez que financiara un fondo público destinado al desarrollo prioritario de barrios carentes de equipamiento o con desigual oferta de servicios. Pero es hacer pan con dos tortas ¿Y es éste el único problema?

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Aldea lúdica y Nueva Babilonia de Constant

La homogeneización del tejido urbano, incluida la densificación sostenible, es uno de los fines que debería perseguir el urbanismo. Pero no el único ni el más importante. La desigualdad no se acaba a golpe de decreto. La redistribución de la plusvalía que generan ciertas áreas y la inversión en otras es ciertamente un progreso, pero no crea a priori un orden sostenible social y ambiental, sino que es el marco sobre el que desarrollar el proyecto común de subvertir las ciudades. La reapropiación del orden urbanístico mediante la creación de espacios híbridos autogestionados es la herramienta que en la actualidad está funcionando en muchas ciudades como medio y expresión de redes vecinales y como mecanismo de reacción frente a una ciudad antisocial.

El urbanismo puede ser, por tanto, un arma de segregación y una herramienta de confluencia, de redistribución de cargas y beneficios dentro de una ciudad.

Dare-dovidjenko_47La falta de vitalidad y de dinamismo urbano en relación a los planes urbanísticos es el típico dilema del huevo y la gallina. ¿Qué viene antes, los ciudadanos desconectados o los espacios que desconectan?. La psicogeografía se encarga de estudiar el efecto que las formas ambientales urbanas tienen sobre nuestras emociones, y se sirve de la técnica de la derivacaminar renunciando a las motivaciones cotidianas para desplazarse– para establecer una reflexión sobre estas formas, los patrones de tránsito que generan y las situaciones que crean. El decaimiento de la vecindanía, del entendimiento de la ciudad como espacio de relaciones, frente al vaciamiento y privatización, está íntimamente ligado al uso masificado de las nuevas tecnologías y al cambio de valores desde una sociedad productiva a una consumista. Las ciudades fueron una vez transformadas por la industria y hoy están siendo transformadas por el consumo. Los espacios comunes, no son ya compartidos, sino que son meras autovías de consumo o zonas de paso. Las plazas son ya pavimento de terrazas, las calles son corredores comerciales, y nos reunimos en digital.

Este cambio de ciudad continua, entendida como la estructura conectada en la dimensión temporal y espacial, a la ciudad fragmentada, formada por nodos hipertrofiados con cada vez mejores conexiones entre ellos, es el modelo dirigido de metrópoli. En la ciudad fragmentada los habitantes viajan rápido de sus casas a sus trabajos, siendo el recorrido entre ambos insignificante. Las anticiudades dormitorio son el gran ejemplo de ello; diseñadas para el desplazamiento en coche, austeridad arquitectónica, ya que no es turismo lo que vas a hacer allí, modernidad antipersona y avenidas anchas que provocan la sensación de desconexión entre el ambiente y el habitante. La ciudad fragmentada no requiere un espacio continuo, ni siquiera para la relación, ya que las nuevas tecnologías permiten elegir nodos y comunicarlos sin necesidad de un barrio.

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La psicogeografía como exploración del espacio urbano

Citando a Domenico, estas nuevas tecnologías han permitido que experimentemos en dos realidades, la física y la virtual, y que hibridemos ambas. El potencial sobre el diseño urbano es inmenso, ya que ambas ya cohabitan en nosotras mismas. Las oportunidades sobre las relaciones vecinales y los espacios públicos pueden romper la rígida estructura urbana fragmentada, mediante la catalización de propuestas que en origen no estaban conectadas o pertenecen al espacio privado. La explicación de Juan Freire a este fenómeno responde a “La diferenciación entre espacios y comunidades físicas y virtuales está ya superada. Asistimos a un proceso de hibridación que modifica nuestras identidades individuales, comunitarias y territoriales. Internet ha facilitado el desarrollo de redes globales, pero paradójicamente se ha reconocido menos su influencia en los entornos locales. Sin embargo las tecnologías digitales modifican radicalmente la forma en que nos relacionamos y organizamos en nuestro entorno de modo que vivimos ya en territorios en que lo digital es tan relevante como lo físico. Las redes hiper-locales y los espacios públicos híbridos son las nuevas realidades a las que nos enfrentamos con la irrupción de Internet y la cultura digital en el entorno local”.

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Very Large Structure del Colectivo de pedagogía urbana y arquitectónica Zuloark

El espacio híbrido que nace de lo que comúnmente entendemos como espacio público sumado a las nuevas practicas de comunicación de escala hiper-local.

 

Por: RAF Tomaten