“Las ideas (eidos) no son meras representaciones mentales de las cosas, sino que se encuentran fuera de ellas como causas y fuera de la mente humana; es decir, son aquello que piensa el pensamiento una vez que se ha liberado de lo sensible (…) son el  ser por excelencia (…) son las esencias de las cosas”

            “El 60% de los fumadores mueren a causa de enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Deje de fumar.”

Llevo guardando estas ideas desde hace años, desde que empece a estudiar Psicología, y se hablaba de las personas a partir de su porcentaje de neuroticismo, psicoticismo e introversion. Se creaba una gráfica en la que se representaban los niveles obtenidos a partir de un test de personalidad, y se podia predecir de esa persona hasta de que color se iba a poner las bragas un dia soleado.

Yo me quería morir. Todo era totalmente predecible. Estabamos constantemente determinados, y lo peor, habia una mano invisible que tenia el poder absoluto de saber mucho mas de nosotros de lo que nosotros mismos podiamos llegar a saber. Qué mal rollo joder.

El 85% de las personas que obtienen un 60% de extroversion (que esto significa responder un 35% de los items del test con una puntuacion de mas de 7) han demostrado en posteriores revisiones del estudio que su conducta al lavarse los dientes es mirar como salen las rayitas de colores de la pasta de dientes.

A las personas extrovertidas les flipan las rayitas de colores de la pasta de dientes.

A ti, -60% extrovertido- te flipan las rayitas de colores de la pasta de dientes.

Y si no, te fliparan en posteriores revisiones.

El 75% de las personas que hacen ejercicio por las mañanas tienen un 60% menos de probabilidades de morir de un infarto. El 85% de las mujeres que consumen menos de 18000kcal al dia, tienen una esperanza de vida de 6 años más que las que no lo hacen. El 60% de los pacientes enfermos de cáncer se curan tomando Venixaflalina.

Tú, hombre. Tú, mujer. Tú, estudiante, trabajador, anciana, deportista. Sabemos lo que te pasa, lo que te va a pasar. Lo sabemos todo, y esta cientificamente comprobado.

Pero cambio de tema y me voy 25 siglos hacia atrás. O unos años para algunas, a clase de filosofia en el instituto.

Seguro que nos suenan de algo el mito de la caverna, el carro alado y todas esas locuras de Platón, el abuelillo de los cuentos.

La profesora cogía la tiza y dividía la pizarra en dos: “Aquí abajo esta el mundo de la doxa, el mundo en el que vivimos, de las cosas tangibles y que percibimos por los sentidos. Y aquí, -lleva la tiza hacia arriba y escribe EIDOS mientras sigue hablando- , el mundo de las ideas, entes que no podemos percibir, y de las que nacen todas las realidades del mundo que nos rodea. Los eidos son perfectos, son la “cosa” en su maximo exponente, son la realidad en su maxima grandiosidad. Son la verdad.” -Se gira, y da un golpe a sobre la mesa que sobresalta a tu compañera.- “Aquí tenemos una mesa, pero esto solo es una representacion imperfecta de la idea de mesa, de esa figura que flota en el mundo de los eidos y que es la mesa perfecta, la mesa verdadera.” Osea que esta mesa a Platon no le mola nada. Ya. “Platón entendía que para alcanzar la verdad, el conocimiento, era necesario encaminarse hacia la contemplacion de las ideas, y desechar el engaño del mundo del a doxa, de lo terrenal. No dejarse engañar por esta mesa, sino encaminarse para conseguir contemplar la idea de mesa.” Pero profe… “La idea de mesa contiene lo común a todas las mesas que existen, es su abstraccion.” Vale. Subrayo el libro.

Un cuentecito más del hombrecillo barbudo. Hay que ver las cosas que pensaban antes estos griegos. Y que además le tomasen en serio y se montase toda una idea de sociedad a partir de ese cuentecillo. Qué gente esta.

Desde que llegó la ciencia a nuestras vidas, este tipo de cuentos no sirven para nada. Hemos descubierto que no tenian sentido -tampoco era tan difícil-, y hemos refutado cientificamente hasta las mil y una noches.

Aleluya hermanas.

La realidad es una, es esta, y nada de dos mundos ni noseque de Demiurgos. La persona es la persona terrenal, lo que veo aquí, la mesa es la mesa que tengo enfrente. Y la cienca se encarga de estudiar a todas las mesas, a todas las personas terrenales en su mas pura doxa.

Y estudiamos sus rasgos, su anatomía, y el porcentaje de neuroticismo, psicoticismo y extroversion que tienen. Aquí, en la tierra.

Y cogemos a muchas personas, y calculamos sus niveles de hormonas en sangre. Y lo valoramos, y el 75% tienen entre 300 y 1,000 nanogramos. Contamos los pelos que tienen, y la mayoría tienen 4 millones. Y medimos sus niveles de neuroticismo, y las que se pasan de 60, tienen un 80% de posibilidades de sufrir depresión.

Y la persona tiene entre 300 a 1,000 nanogramos de hormonas y 4 millones de pelos y si puntua 65 en un test de neuroticismo, tendrá depresión.

Somos muchas personas en la doxa, y para conocerla, para conocer este mundo que tengo enfrente, tengo que sacar los rasgos comunes de todas ellas y actuar en cuanto a estos rasgos comunes. Actuar en cuanto a lo estadisticamente superior; y el resto son daños colaterales, efectos secundarios, o la excepcion que confirma la regla. Resíduos estadísticos.

La idea de mesa contiene lo común a todas las mesas que existen, es su abstraccion.”

Y despues de conseguir un resumen estadístico de la doxa, se dictan, interpretan y preveen las realidades.

¿Puede fallar esta interpretación? Estadísticamente no. Despues de interpretar y actuar estadisticamente sobre la gran poblacion de la doxa, el resultado se mide tambien estadísticamente.

Y, en el mundo de los eidos, es satisfactorio.

Al estudiarme, a mi, como persona, nunca se me estudia a mi. Desde este punto, se estudia a esa idea de persona. Un monton de variables, categorías ideales creadas estadísticamente, que son por si mismas. Yo no soy mi doxa. No soy yo de quien se habla.

Y como Platón, el cuento se convierte en politica. Todo un sistema jerarquico de poder se sustenta sobre la estadística. Un sistema de control de grandes poblaciones desde puntos altisimos y alejados en la piramide social, que necesita de estas creencias, necesita mirar a los eidos y no fijarse nunca, nunca, en la doxa. Y sobre todo, que la doxa no se mire a si misma y descubra que “es”, sin eidos que le den forma, moldeen, prevean y estandaricen.

Y es que la doxa se mueve, baila, cambia, varía, se descontrola, es realidad por si misma. Y ni es interpretable, ni reducible, ni previsible, ni demostrable.

Y es que nosotras nos movemos, bailamos, cambiamos, variamos, nos descontrolamos, y somos realidades por nosotras mismas. Y no somos interpretables, ni reducibles, ni previsibles ni demostrables.

Parece que la cosa sigue de cuentos, abuelillo barbudo.

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