La precariedad es trendy…Al menos eso piensa El País

Aparecía en la sección Tentaciones de El País cómo se estaba extendiendo la nueva moda de comer de la basura (sí, real). No estamos como para despreciar la tiranía del click y vamos a intentar evitar machacar a la redactora, que pasa de modas y prefiere no tener que comer de la basura por obligación, pero impacta y no he podido leerlo sin alucinar. Aparte de ser freegana también puedes optar por ahorrar y marcarte un nesting, el pasarse todo el fin de semana entre cuatro paredes, que para eso se lleva la mitad de mi sueldo el alquiler, hostia puta.

Atrincherarse entre las cuatro paredes de su morada ya no es de muermos, sino la última tendencia de moda: el ‘nesting’ (El País, 2017)

Los millenials damos pena. Si eres de Madrid, das mazo pena. Pero a inventiva no nos gana ninguna generación. No somos pobres, somos freeganos. El ocio que nos venden no está lejos de nuestras posibilidades, estamos de nesting. Ya hemos hablado por aquí de la transición que vivimos hacia el nuevo estado del medioestar, pero esto es demasiado. No consiste ya en la mitificación de la pobreza sino en lo complacientes que nos hemos vuelto con nuestra condición material y en la rápida normalización de la situación material y social de crisis en la que nos estamos desarrollando. Voy a dejarlo claro, a mi me da igual que babosees todo el fin de semana en tu sofá de alquiler o que cojas comida de la basura, que por otro lado me parece una opción muy ética y responsable dadas las estadísticas de despilfarro de alimentos. Pero no hagas bandera, joder, que me dan ganas de llorar.

Me enseñan su nevera y su despensa. Está todo repleto de alimentos. Me invitan a pan de cebolla con paté de berenjena. Comemos y charlamos. “Si un día no encuentras comida, la encuentras al día siguiente. Es muy fácil tener la despensa llena siempre. Eso sí, jóvenes no suele haber. Hay mucha gente mayor, que no les llega la pasta, cogen leche y productos básicos, y entre ellos sí que hablan y hay cierta comunidad. Pero lo viven como una necesidad, no por aprovechar el despilfarro de otros”.

Una ventaja de estos sistemas es que acaban con la polvorienta norma no escrita de la Honra. Esa necesidad hidalga nacional de aparentar que te sobra y que nos obliga a sentir vergüenza cuando somos pobres o pensar que exponemos carencias graves cuando de puertas para afuera descubren nuestra realidad cotidiana. La crisis ha cambiado un poco todo esto y ahora no nos avergüenza comprar marcas blancas o vender ropa por Internet, pero, de verdad, necesitamos salvar un poco el culo y salir con la dignidad de haber entendido lo que nos han hecho-hemos hecho en lugar de aceptar mansamente el presente en el que malvivimos.

Hacer bizcochos o trasplantar macetas le hará más feliz (El País, 2017)

Dejando a un lado que El País no es un referente periodístico, ni mucho menos, sí que apunta claramente hacia una actitud de consolación del despistado lector. No sé aún si es porque consigue más clicks acercarse al cliente mediante su sentimiento de autoafirmación o porque realmente está generando pensamiento. Esto último parece muy conspiranoico para que pueda realmente llegar a imaginar una sala llena de hombres gordos y poderosos maquinando nuevas estrategias de alienación social. Pero todas sabemos lo sutil que es el poder, sobre todo si en el propio artículo aparece citada como experta de nesting una firma de decoración de interiores. Probablemente su perversidad se limite al legítimo fin transversal de hacer dinero y la alienación sea solo cómo llamamos nosotras a la lobotomización colateral.

Quiero que nos paremos a pensar colectivamente sobre esto; ¿Estamos, al recilar pallets, por ejemplo, creando nuevos nichos de mercado para alimentar su neo-neocapitalismo? Mi respuesta es sí. El orden establecido siempre ha ido un paso por delante de nosotras; convirtió la moda punk en parte del sistema vaciándola de contenido, utilizó consignas del Mayo del 68 en eslóganes publicitarios y la filosofía hippie en ropa boho exclusiva.  El mecanismo es simple; aprovecha el movimiento contracultural y conviértelo en nicho económico profitable extrayendo el significado y dejando el significante. Joder, pero si lo han hecho hasta con la religión, vendiéndonos anillos y pendientes de crucifijos a consumidores profundamente laicos.

Puede que estemos hablando de formas de banalización de la cultura y de renovaciones rentables de la rueda que gira, pero en este caso me ha enfadado ver que va mas allá, y que han vaciado de significado a una generación entera, han convertido nuestras carencias en marcas personales. Tengo la sensación de que nos han robado el presente y que la integración en el sistema de nuestra contracultura ha ido demasiado rápido. Supongo que en el vertiginoso presente lleno de facturas que pagar y convenios de prácticas que prorrogar esto no tiene ningún interés para nadie, pero reflexionemos por un momento que va a ser de nuestra amnésica generación cuando no sepamos ni quienes somos.

Tengo la sensación de que movilización y lucha pierden sentido cuando las injusticias a las que te enfrentan ya no son más injusticias sino moda y genuidad. Que ya no existe un sistema que cambiar cuando el sistema cambia para adaptarse a ti. Que es peligroso el nivel de mansa aceptación de la realidad a la que nos hemos acostumbrado. Que no existe el sentido crítico cuando de un día para otro te pueden acabar vendiendo que nada importa, porque todo vale. Vale que seas pobre, vale que tengas que emigrar porque en tu país no funciona el mercado laboral, pero oye, que te vas a ser embajador científico de España en el extranjero. Vale que tu contrato sea basura porque te permite llevar una vida flexible, en la que dentro de seis meses lo mismo estás en Londres trabajando de camarera, y eso es trendy y es muy aventurero y además Nescafé te hace sentirte como en casa cuando te toca el premio de que te paguen el viaje de vuelta.

Estas postverdades que responden a esta, nuestra postrealidad, entiendo que siendo nosotras postnormales.

CRISIS DE IDENTIDAD

Hoy es ese día. Una de esas fechas que tienen lugar solo en ocasiones puntuales a lo largo del año, y lo mejor es que no tengo ni idea de por qué se celebran, pero siempre llegan. Hoy estoy vacío.

Desde que me levante del nido y caí del árbol por la mañana temprano, como si de un pequeño fruto se tratase, ya tenía alrededor multitud de insectos tratando de incordiarme sin ni si quiera haberme dado la oportunidad de madurar ni 10 minutos. La cocina era una algarabía de gritos, hablando de lo que hay por hacer y de que lo ya hecho estuvo mal.

Trataba de ayunar mis palabras con profundas respiraciones, pero tanto ruido no se paliaba ni con la mayor precisión. Era imposible estar sereno, lo cual me hizo intuir que algo fallaba, ya que la mayoría de las veces estoy tan dormido a esas horas o me da tanto igual, que mi capacidad de abstraerme podría ser equivalente a mi profe de mates de segundo de la ESO.

No sé qué, pero algo desencajaba dentro de mí, aunque la sensación era más bien de ausencia. La conversación no era fluida, para que voy a hablar si no me interesa lo más mínimo, si estoy haciendo el esfuerzo de dialogar es por compromiso o por llevarte a la cama. Me aburren.

La decisión de hacerme un porro es inminente, gracias Tierra por compartir tu magia y otorgarme una hora de tranquilidad, pero lo bueno no dura para siempre, ni mi china tampoco, así que me toca ir a mi habitación a seguir la fiesta.

Empiezo a reflexionar acerca del gran cúmulo de mierda y mal estar que se genera en todo nuestro planeta, pero ni aún así mi capacidad empática es capaz de trasladarme de situación a la vida de Jamal, que filtra el agua del río lleno de heces que caga el jefe que explota a su madre, para poder beberla. Parece ser que mi cabeza es demasiado fuerte como para obviar mi irreal realidad, ya que llevo todo el día preguntándome que me pasa.

Creo que el hecho de que me ocurra esto tiene una explicación positiva, o por lo menos he de pensarlo así, ya que si no podría ser peor. Finalmente decido fluctuar sobre el papel, escribiendo unas pocas rimas de cómo veo el mundo; perspectiva que resulta bastante deprimente, pero mi mente se abastece al abstraerme de la gente.

Puede que solo necesitara poner varias cosas en su sitio, dedicarme algo de tiempo a mí mismo, tumbarme el tiempo que fuera necesario en la cama de mi habitación y mirar al techo; respirar.

Tanto tiempo fuera de mí me había hecho comprender que lo único que me sucedía, lo único que me faltaba, estaba. Sólo tenía que pararme en seco y disfrutar de las vistas.

Pedro Lapalma.

La teoría de la estupidez de Carlo Cipolla no tiene fecha

En el campo, en la ciudad, en la playa y la montaña. Están en tu trabajo, y en tu familia. Los idiotas viven en tu barrio y en el vecino. Te los encuentras caminando por la calle y en las cenas de Navidad. Los idiotas en el siglo XXI están también en Internet. Los idiotas son del Madrid y del Barça, de izquierdas y de derechas. Los idiotas compran en las mismas tiendas que tú y asisten a los mismos conciertos. Los idiotas hablan swahili y mandarín. Tienen hipotecas o son nómadas. Los idiotas trascienden las barreras de cultura, raza, género, orientación sexual, nación y edad. Los idiotas también son probablemente atemporales. Tú puedes ser un idiota y no saberlo. Y, sin embargo, la humanidad sigue sin saber cómo tratar con ellos o cómo identificarlos.

idiotaAfortunadamente, el alcance de la estupidez humana ha sido explorada con anterioridad a que nos hiciéramos esa pregunta; Carlo Cipolla, autor de Allegro ma non troppo (literalmente: alegre pero no demasiado) trató mediante el método deductivo de dimensionar la magnitud de este fenómeno, y nos regaló la obra que te guiará a través de los tenebrosos senderos de una vida repleta de idiotas, culminando con la Teoría de la Estupidez y sus 5 leyes básicas que guían el comportamiento estúpido. El objetivo de Carlo Cipolla, era desde un principio neutralizar a este poderoso grupo de personas que impiden el crecimiento del bienestar y de la felicidad humana.

La humanidad se encuentra (y sobre esto el acuerdo es unánime) en un estado deplorable. Ahora bien, no se trata de ninguna novedad. Si uno se atreve a mirar hacia atrás, se da cuenta de que siempre ha estado en una situación deplorable. El pesado fardo de desdichas y miserias que los seres humanos deben soportar, ya sea como individuos o como miembros de la sociedad organizada, es básicamente el resultado del modo extremadamente improbable (y me atrevería a decir estúpido) como fue organizada la vida desde sus comienzos.

Este grupo de idiotas es mucho más poderoso que el IBEX 35, que la OTAN, que Putin,  Cebrián o la deuda. Los idiotas no están organizados, no tienen jefe y no se rigen por ninguna ley. El problema fundamental de estar rodeados de idiotas se resume en su primera ley:

Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de estúpidos en circulación

No podemos atribuirle una fracción numérica sobre el conjunto de la población no idiota, aunque se distribuyen en una proporción constante que nos lleva a la segunda ley:

La probabilidad de que una persona determinada sea una estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona

Todos somos hermanos a los ojos de Dios; o, como diría Carlo Cipolla, toda persona puede resultar ser estúpida independientemente de su nacionalidad, género o color de piel. La frecuencia de idiotas mantiene una proporción constante en los grupos observados, grandes o pequeños, proporción que, según la primera ley, superará siempre las previsiones más pesimistas.

Todos los seres humanos están incluidos en una de las categorías fundamentales; los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos

Expresado en términos de costes-ganancias (pérdidas y beneficios), las acciones que nos llevan a una interacción con otro ser humano pueden incluirse en uno de los cuatro cuadrantes de la gráfica siguiente, dando como resultado individuos incautos, inteligentes, malvados y estúpidos, en función del resultado de sus acciones.
idiota1
Una persona estúpida es una que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio. El individuo que realiza una acción que beneficia a otros pero se autoinflige daño en el proceso es el incauto. El individuo que actúa en beneficio propio sin importarle el daño que cause al resto es el malvado, al que podríamos llamar Felipe González-aunque aún no sepamos si se está beneficiando así mismo con sus acciones, por lo que podría tratarse de un estúpido al que no hemos descubierto-. El individuo que consigue encaminar sus acciones a un aumento del bienestar global, en el que él mismo se incluye, es el inteligente, mientras que el individuo que actúa y con ello no solo consigue perjudicarse a él, sino al resto, es el estúpido. Creo que con este esquema es bastante sencillo encasillar a una persona en algún cuadrante, si no en varios, aunque como en todo, hay grados de estupidez y de inteligencia. A mí se me ocurre por ejemplo el caso del votante de derecha liberal pobre. A ver si adivináis dónde.
El caso es que las personas racionales tienen dificultades a la hora de imaginar y comprender un comportamiento irracional. Pero, sin embargo, no son pocos los casos en los que las personas tienden a agruparse bajo el área del cuadrante de los estúpidos. La distribución de frecuencias implica que hay un alto número de decisiones en las que las pérdidas totales superan a las ganancias totales, dando como resultado neto una pérdida de bienestar. Esto es, por ejemplo, el caso de los malvados estúpidos, cerca de la estupidez pura, en los que al intentar ganar un beneficio consiguen hacer perder más al resto de lo que ellos ganan. Esto supone que es posible encontrarse con malvados perfectos (pérdidas igualan a ganancias) y con malvados estúpidos o malvados inteligentes.
En función de la capacidad de acción del individuo estúpido, el grado que alcanzan sus acciones estúpidas varía. Esto es, un estúpido en posición de poder tiene mucha más capacidad de destrucción que un estúpido con área de actuación limitada. Una pregunta que suelen hacerse los inteligentes es cómo es posible que los estúpidos alcancen posiciones de poder o autoridad; Carlo Cipolla responde a esto con la teoría de castas y clases, que permitieron durante siglos un flujo constante de personas estúpidas a puestos de poder. Esas clases o castas modernas (partidos políticos, democracia y burocracia) continúan suministrando estúpidos, sin ir más lejos, a través de las elecciones democráticas, una herramienta eficaz para asegurar el mantenimiento estable de la fracción correspondiente de estúpidos (recordemos que según la 2ª Ley, existe un porcentaje desconocido y subestimado de estúpidos entre los votantes), y las elecciones les brindan una oportunidad magnífica para perjudicar a todos los demás sin beneficiarse a sí mismos.
Debemos recordar que la peligrosidad y nocividad de los estúpidos es también culpa de los inteligentes, incautos y malvados, que son incapaces de adelantarse a sus desmadres y actuar en consecuencia. Los inteligentes pueden entender la lógica del malvado, pero se encuentran desarmados ante la devastación que causa un estúpido. Los estúpidos, además, tienden a carecer de autoconciencia, lo que supone que piensen que son malvados, incautos y, sorprendentemente, inteligentes. Esto nos lleva a la 4ª Ley
Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar o circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

 El corolario a esta teoría de la humanidad es bien conocido, y afirma que es mucho más peligroso un estúpido que un malvado. Ser malvado perfecto es actuar en favor de una transferencia de riqueza entre un individuo y otro, por lo que en análisis macro supone que una sociedad en la que todos son malvados a turnos se encontrará en equilibrio. Sin embargo, una sociedad con una gran fracción de estúpidos tiende al empobrecimiento. Todo esto no nos puede llevar a pensar que las sociedades que consideramos más avanzadas cuentan con un menor número de estúpidos, o que las sociedades en decadencia sufren de un mayor contigente estúpido (ya que infringiríamos las leyes anteriores). Carlo Cipolla responde a esto con la hipótesis de que en las sociedades en decadencia la acción de los estúpidos no se ve contenida por la permisividad del resto de grupos, lo que aumenta su potencial destructor. Además, en estas sociedades, muchos individuos tienden a comportarse como incautos estúpidos o malvados estúpidos, lo que nos lleva a engrosar las pérdidas totales y acelerar la crisis del sistema.

Yo también salí de la carrera y no tenía ni puta idea de qué hacer

Ese momento en el que te encuentras escuchando listas de reproducción de Cat Power, de madrugada, buscando una serie para engancharte, a punto de terminar la carrera, y descubres que ¡Oh! No tienes ni puta idea de qué vas a hacer. Descubres ese vértigo al asomarte al abismo y ninguna técnica de organizar tus ideas que hayas encontrado en Pinterest te sirve realmente de algo. Bien, pues como la gran mayoría de la gente te has pasado cuatro, cinco, seis, siete, diez años sin pensar qué has de esperar para después. No hay camino de baldosas amarillas, No hay Google maps.

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Todo te hace pensar que estás en ese cruce de caminos y que según cúal tomes el resto de tu existencia va a depender de esa decisión. Lo que te han enseñado a lo largo de tu corta vida es probablemente que tienes que reflexionar. Si, reflexionar, el comerte la cabeza de los adultos maduros y racionales.

Si te sirve de algo, yo pasé por ese momento hace algo más de un año y reflexionar no sirve de mucho. Al menos no de la manera en la que se reflexiona mayoritariamente. Cuanto más le daba vueltas al futuro más borroso se veía todo, menos me convencía ninguna opción y más cerca me veía de acabar tirando por la vía fácil. La vía fácil para todo pollito recién salido de la Universidad con suficientes medios es elegir un máster que no te provoque arcadas y tirar para alante; es decir, retrasar al menos un año más esa situación de encontrarse frente al abismo. Total, teniendo en cuenta cómo estás, cualquier cosa es mejor que verte tirada en el sofá o soñando con ser camarera como en ese anuncio de JobToday.

Conozco de todo; desde gente que viendo el panorama nacional ha cogido las maletas y está sirviendo lattes y pizzas en alguna ciudad centroeuropea, hasta ninis, pasando por jóvenes que milagrosa o enchufadamente han conseguido trabajo de lo suyo. Creo que nada de lo que hayas pensado hasta ahora funciona, si te has encontrado o te encuentras sin saber qué hacer. Porque, también conozco, a personas que años después de haber atravesado ese momento y haber tomado una decisión, de repente se encuentran de nuevo en la encrucijada, ahora más viejos, ahora con menos opciones, ahora con más problemas. Por eso te digo, disfruta de ese momento, no porque no volverá-que volverá– sino porque lo mejor que te puedo decir es que no creo-científicamente hablando– que estés tomando una decisión vital. Que toda esa agonía que creas que estás experimentando no es sino miedo por pensar que no vas a tomar la decisión correcta. Y es que, amiga, y por coelhoano que parezca, no tienes ni las herramientas ni la perspectiva ni la posibilidad de saber si lo que estás haciendo es lo correcto.

Creedme cuando os digo que yo tomé la vía fácil y no estoy ahora cosechando lo sembrado ni nada parecido. Que me arrepiento de no haberme tomado tiempo para pensar y descubrir de verdad, y no reflexionar. El fin no está a la vuelta de la esquina, y no te estás quedando atrás cuando pausas, que era otro de mis miedos. No sé dónde me encontraría ahora si no me hubiera decidido por lo que me decidí, pero tú tampoco.

Recortes de Historia (I)

El Movimiento obrero español entre 1919-1923


Entre 1919 y 1923 los movimientos obreros llegarán a su apogeo, sobre todo en Barcelona. Los enfrentamientos entre patronos y obreros catalanes llevaron a constantes desórdenes callejeros, atentados terroristas, al pistolerismo*, huelgas obreras y cierre de empresas por parte de los patronos. Destacó por su virulencia la protagonizada en 1919 por los obreros de “La Canadiense”, la empresa eléctrica de Barcelona que inició un paro general de la industria en Cataluña y forzó al gobierno a aprobar la ley de la jronada laboral máxima de ocho horas. La huelga de La Canadiense de 1919 empezó sienod un gran éxito del os trabajadores pero acabó con una enorme represión del as fuerzas del orden público y la persecución de los líderes obreros. Desde entonces y hasta 1923 crecieron los desórdenes y el gobierno, a través del gobernador civil en Barcelona, general Martínez Anido, aplico la ley de fugas*.

Leyes y actuaciones del gobierno

1900: Dato aprueba las primeras leyes laborales sobre el trabajo de los niños y las compensaciones a los trabajadores accidentados.

1902: Se reconoce de hecho el derecho de huelga.

1903: Maura establece el descanso dominical obligatorio. Se crea el “Instituto de Reformas Sociales”.

1908: Nace el Instituto Nacional de Previsión.

1909: Se regula por ley el derecho de huelga. Semana Trágica de Barcelona.

1911: El gobierno crea los inspectores de trabajo.

1919: Ley de la jornada laboral de ocho horas.

1920: Se crea el Ministerio de Trabajo y Previsión Social. Represión de Martínez Anido en Barcelona.

Movimientos obreros

1902: Huelga General en Barcelona.

1909: Semana Trágica de Barcelona.

1911: Nace la CNT.

1912: Huelga ferroviaria: militarización de los ferrocarriles.

1916: Ley de la jornada laboral de ocho horas.

1917: Huelga General en agosto. revoluciones rusas de frebrero (burguesa) y octubre (proletaria, soviética o bolchevique).

1918: Manifestaciones de mujeres en toda España contra la subida de precios de productos básicos.

1919: Huelga de la Canadiense. Pistolerismo.

1921: El PCE nace como una escisión del PSOE.

1923: Asesinatos de patronos y de líderes obreros como Salvador Seguí (sector moderado de CNT).

La jornada de ocho horas (1919)


«Firmado por todo los ministros, publica La Gaceta un Real Decreto, cuya parte dispositiva dice así:

Obrero catalán sosteniendo la bandera "Volem 8" (Queremos 8)

Art. 1º La jornada máxima legal será de ocho horas al día o cuarenta y ocho semanales en todos los trabajos a partir del día primero de octubre de 1919.

Art. 2º Los Comités paritarios profesionales se constituirán antes del día primero de junio y propondrán al Instituto de Reformas Sociales, antes del primero de octubre, las industrias o especialidades que deben ser exceptuados por imposibilidad de aplicar dicha jornada…»

ABC, 5 de abrir de 1919

 

El campo andaluz en 1919, según la Sociedad de Agricultores de Córdoba


«Los que suscriben, en representación de la Sociedad de agricultores… exponen lo siguiente:

1°. Que el origen de los actuales conflictos es motivado por la carestía de las subsistencias, de una parte, y de otra la intransigencia de la clase patronal, opuesta siempre .a conceder aumentos en los salarios…
2°. Condiciones en que se presta el trabajo. En este pueblo y provincia, el trabajo en la agricultura se presta de dos maneras: trabajando en el ruedo, y por temporadas… El jornal en metálico es el mismo (no mayor de 40 céntimos), y además en especies (aceite, vinagre, ajos y sal). En lo que afecta a alojamientos (dormitorios), son pésimos, y ninguno, por lo regular, reúne condiciones de salubridad…
3°. Proponemos al Instituto de Reformas Sociales… las siguientes medidas:

Beneficiosas para la clase trabajadora: jornada máxima legal de ocho horas para los obreros adultos, salario mínimo legal, salario igual del varón y la mujer. Prohibición a las mujeres de las labores que sean nocivas a su salud. Descanso de un día por semana. Prohibición del trabajo a destajo y de los contratos de aparcería. Leyes que garanticen las condiciones higiénicas de las habitaciones y albergues. Seguro obligatorio de accidentes, enfermedades, invalidez, vejez y paro forzoso de los obreros agrícolas.

Conducentes a la mejora de la agricultura:

1°. Legislación de carácter social respecto a los terrenos que constituyen latifundios en Andalucía.
2°. Derecho a indemnización para el trabajador por las mejoras que aumenten el valor de la tierra.
3°. Que en los arrendamientos de terreno para el cultivo agrícola pasen aquellos a ser propiedad del arrendatario, transcurridos veinte años del arriendo no interrumpido.
4°. Declaración de inembargables de los útiles del trabajo agrícola. Prohibición de efectuar embargos en las épocas de sementera y recolección.
5°. Construcción de canales y pantanos.
6°. Institución por el Estado de Cajas rurales de crédito.

Estas y otras medidas, encaminadas a intensificar la producción agrícola, son las que, a nuestro juicio, pueden resolver el problema agrario en Andalucía…»

Montilla. 19 de febrero de 1919.

Huelga de “La Canadiense”


«Este gran conflicto declarado a la poderosa empresa del alumbrado público no tiene par en la historia de las luchas modernas del proletariado.
La bella ciudad del Mediterráneo careció de luz durante algunas semanas, faltó el agua y aquella formidable huelga acabó por arrastrar a todos los servicios públicos…
Pretendiendo el Estado intervenís en el conflicto y no tolerándolo los trabajadores, el poder público recurrió a una estratagema: se apropió de las fábricas. Entonces, el Estado patrón vino a nosotros y accedió a nuestras demandas. Se produjeron numerosos actos de verdadero heroísmo.
Los presos sociales, muchos centenares, arrestados antes y durante la gran lucha, fueron también libertados, todos…menos cinco, entre ellos el que suscribe estas lineas.
Resuelto con una victoria sin precedentes para la clase obrera aquel conflicto, normalizada ya la vida de la población y vuelto las empresas a recuperar sus fábricas, a los cinco días las organizaciones obreras de la región que se habían juramentado para alcanzar la libertad de los-cinco presos —los cinco sometidos a proceso— declaran pacíficamente el paro general de toda la producción en las cuatro provincias catalanas. El Gobierno, que preveía lo que ocurrió, declaró nuevamente el estado de guerTa y encarceló a más de 6.000 trabajadores en la región. Las cárceles y los buques del puerto habilitados para ergástulas fueron insuficientes para albergar a tantos detenidos, por lo cual se utilizaron como prisiones las plazas de toros.
La organización, victoriosa hasta unos días antes, se vio desmoralizada con la nueva represión, sometida nuevamente a la clandestinidad…se reproduce la acción terrorista que ya se dibujara el año anterior. El terrorismo llega para suplantar la acción colectiva reposada y serena, realizada anteriormente.»

BUENACASA, M.: El movimiento obrero español (1886-1926),1927.
Madrid, ed. Júcar, 1977.

 

Querida Democracia: no eres tú, soy yo

Querida democracia: no eres tú, soy yo. Bueno no, sí eres tú. Tú y la panda de sinvergüenzas que hablan en tu nombre; la panda de descerebrados que los siguen hacia el medievo. Buen camino llevéis hacia el infierno. Señoras, señores, una servidora se despide de ustedes, me da asco ser española. Tanto gilipollas y yo sin balas. Y vengan ustedes a detenerme por exaltación de la violencia, igual que han censurado a todos aquellos que se han dedicado a escribir su apoyo a la matanza de Orlando, a no…espera. Espero, señoras y señores, espero. Llevo muchos años esperando -eres joven, las cosas cambiaran, ten paciencia-. Les juro que la he tenido, hablan ustedes con una ferviente defensora de la no violencia. Pero no vio nada esta servidora. Nada que fuera justo, nada que fuera honrado, nada que pudiera llamarse democracia.
Déjenme que les descubra una cosa, las palabras no son suyas, lo siento. Terrorismo de estado: maldita ETA. ¿Está usted sin casa? Nuestros antidisturbios le acompañaran gustosamente hacia la calle. La policía municipal al calabozo si osa usted rebuscar en la basura; no debió trabajar lo suficiente, si lo hubiera hecho ya estaría en Alemania. Pobres nuestras abuelas y abuelos; volvimos nosotros a buscar lo que ellos. ¿Tiene usted una carrera? Le haré un favor, trabajará usted gratis para mi en mi empresa, prometo explotarle mucho. Explótame, explótame mucho, que solo he estudiado un máster, he perdido el tiempo. Demasiada diversión, demasiada fiesta. Los jóvenes deberían ahorrar para la matricula y no gastar tanto en cerveza. Lástima que no sepa inglés, el único puesto que quedaba libre sin ese requisito era el de presidente del gobierno. Presidirá la cola del paro, no se preocupe, eso sí, si va temprano. Son todos una panda de vagos. Quien no trabaja en España es porque no quiere robar. Los carteristas son un peligro para el bien público, menos mal que tenemos leyes que apoyan a los sobreristas. ¿Ha dicho usted soberanistas? No, hablaba yo de Venezuela fíjese usted.

TODO EN LA VIDA ES UN PAÍS EXTRANJERO

Con nueve años escribía diarios. Ya estaba pensando en la vida de la fama. La de Telecinco no, la de Manrique. Es difícil recrear todo aquello, como si le hubiera pasado a una persona distinta o lo hubiera visto en una película, pero recuerdo que creía que todo iba a explotar y alguien encontraría los cuadernos mucho después de que me hubiera muerto, y habría sido como un mensaje en una botella que recorriera no solo el espacio sino el tiempo, y creía que sería genial encontrarse algo así, o por lo menos a mí me habría gustado encontrarlo.

no soy tan volada como para irme de golpe a vivir a mi mundo de frases entrecomilladas, mindfulness en la oficina y quinoa para merendar

118¿Te sientes estafada? Yo mucho. Siento como si el pasado me hubiera arrebatado el futuro. Y mira que no se puede decir que me haya ido mal en la vida, pero siento que ni puedo confiar en mi misma, porque ahora mismo es como si estuviera viviendo dentro de otra persona, y voy sin cinturón. Me da miedo desconectar del todo y olvidarme de quién podría haber sido, pero me da más miedo no saber quién soy ahora. Ser en este sentido lo veo parecido a querer. ¿La realidad? Que no sabemos vivir, no sabemos querer y no sabemos ser, y todo en la vida es un país extranjero.

Recordarás por qué elegiste tu carrera, o por qué no la elegiste, recordarás haber tomado decisiones y haber hecho mapas de vida, DAFOs de ti mismo, la táctica y la estrategia que mantienes para conseguir lo que quieres. Pues bien, yo hice todo eso y ahora no le veo ningún sentido. Error fatal del Windows.

no he llegado a ese nivel alterado y superior de la conciencia con el que tanto martillean los beliebers de Paulo Coelho ni creo que quiera

Vas aturdida, con tus sentidos borrachos de información, persiguiendo al conejo de Alicia (que sonríe cuando ella lo acaricia) y de pronto, has conseguido que por no haber parado nunca todo se tenga que parar. Te sorprendes de la resignación ante el destino incierto, lo das por acabado, te has aburrido de esperar o de luchar, una opción y las demás te parecen igual de absurdas, vas a la deriva en una sociedad que no tiene freno y no te deja frenar, no al menos si quieres seguir en ella. Estás en ese año. O no, y a mi me dura toda la vida, pero de momento vamos a dejarlo reposar.

compañero3Tengo la sensación de que todo el mundo tiene un plan y de que me estoy quedando fuera, aunque claro, luego te pones a hablar por ahí y descubres que existen pollos tan desorientados como tú y que sin plan no se va mal. Vas toqueteando dando palos de ciega descubriendo cómo te puede asquear tan profundamente esta vida que llevamos, cómo existe gente que puede vivir así, qué tienes tú dentro mal para que no funcione contigo. Te sientes culpable, te sientes fracasada, te ves como una loca. Vas también sorprendiéndote de que todavía se pueda llegar a un nivel mayor de desprecio y al final sigues encontrándote algo que te sigue arrastrando a hacer las cosas bien. Te sigues dando contra la pared porque tú has nacido con raíces en los pies y cabezona como una mula. Pues tampoco está tan mal. Podrías haber nacido aséptica perdía y te lo estarías perdiendo todo.

 Tengo una percepción muy errónea del tiempo. Siento que lo que no ha pasado tiene que pasar ya, y claro, eso solo te lleva a hiperventilar. Si a eso le sumas la desastrosa cotidianeidad que nos rodea y el futuro espeso, otra vez error fatal del Windows. Antes admiraba y envidiaba el sentimiento religioso, ahora envidio a las que ven la vida como un camino, no he llegado a ese nivel alterado y superior de la conciencia con el que tanto martillean los beliebers de Paulo Coelho ni creo que quiera. No soy tan volada como para irme de golpe a vivir a mi mundo de frases entrecomilladas, mindfulness en la oficina y quinoa para merendar.

No quiero pensar que la vida consista en alquilar tu cerebro, tu cuerpo o tu imagen por horas y poder comprarte o consumir algo que te calle, te calme o te canse para seguir dándole duro a esto de subvivir.

Por: RAF Tomaten

Advertencia al Consumidor: esto es un juego

Eran las cinco de la mañana y yo no he dormido nada…y hay un mosquito que ojalá se decida por comer mi regla en vez de picarme. Mis queridas facultades han perdido sus derechos. Y eso pensaba mientras oía el zumbido, el rayo que no cesa, la película en la que todas fuman de noche y duermen de día ¿Y de qué viven? Viven del descaro, del azar, viven sin saberse en la precariedad ¿Cuándo se destapará la trampa? El fototrampeo, o trampear foteando, consiste en cazar a la fauna incauta e intrépida con trepidantes cámaras escondidas en el monte ¿Es o no es la solución final?

Han vuelto a buscarme ¿Quién me somete? ¿Quién me invade? La rabia me cruza y me deja sus planes. Sonríen los montes, me dejan ciudades. Y baldosas sucias en las que piso con botas más sucias. Y se ríen los ríos y lloran los canales. Sé de un lugar. El patio de Triana. Descanso como descansaba la Chavela, que no se cansó ni se casó. Con una muñeca vestida de azul…Porque con las muñecas no te puedes casar ¡Basta ya de discriminación!

Ni los tiempos, ni los ritmos, que nos marcan nos atacan.

Cómo cruje la carne calcinada. Cómo chisporrotea la grasa. Salta como el aceite en las sartenes oxidadas. Como cuando te saltan si te igualan a las cartas. Cuando el río anda revuelto, ganan los pescadores, y cuando el tonto no tiene ideas, intercambia cartones. Cartones para fabricar casas, que fabricarán vidas, que fabricarán planes, que fabricarán frustraciones. Frustraciones, del latín frustrare f seguidotum de r. Me da escalofríos, todo se queda en frotar o fruncir.

INSOMNIO

Y se encontraba soñando, con algo que hacía tiempo que no vivía, bueno, más bien con algo que nunca vivió.

Y se encontraban las dos jugando, al mejor de los juegos. Se besaban y sonreían, o así lo sentía ella. Nunca lograría saber quién era, pero desde hace mucho tiempo sabía de que forma la amaba.

Durante todo el sueño no logró ver su cara, pero entre dos de aquellos mágicos momentos, vio con claridad, reflejado en la nada, lo mucho que la acomplejaba aquella herida en el pecho.

Se la enseñó avergonzada, como si de otra cosa se tratase. Y se la enseñó, sin saberlo, a la persona adecuada.Y ella deseo aquella herida, como otra parte más de ella, y la besó.Y las heridas de todos los lugares se curaron. Y jugando al mejor de los juegos, con ella, nunca más volvieron a surgir.

Por: Cristina Castro Martínez

1977, 1984 o una perspectiva sobre género y sexualidad

Foto de portada: fotograma del corto “1977” de Peque Varela

El corto “1977” de Peque Varela muestra, en unos pocos minutos, una interpretación de lo que supone el medio social en la construcción de la/las identidades de género y sexuales. Es un esquema fácilmente extrapolable a otro tipo de identidades, pero, en este caso, nos limitaremos a género y sexualidad, que es el tema que trata explícitamente. Extrapólese libremente y a conveniencia del lector.

Según empieza el corto, podemos ver como se nos presenta a une niñe –utilizaré la letra e para salir del binarismo de genero, en los casos en los que no se haga explicito el género al que se asocia la persona-, al parecer sin un género determinado, mirando por la ventana. En esta escena podemos ver la primera distinción de roles de género, presentándose estos como una parte del folklore, es decir, siendo explicadas a partir de una metáfora cultural en la que se permite al hombre bailar y apoderarse de la esfera pública, mientras que la mujer se dedica a bailar únicamente dentro de la casa –en la esfera privada-. La “niña” –en cuanto a que la mirada de la madre ya parece asociarle el género femenino-, asombrada ante esta diferencia, es interpelada por su madre –entendiendo por esta que es una persona socializada en el género femenino-, y que, hablándole al oído, le transmite ese primer germen de la cultura de género. Así como si fuese un cuento, la madre perpetúa en la hija la herencia cultural de la idea del binarismo de géneroaun, curiosamente, estando ella entre rejas debido a esa propia cultura que transmite-. Al ver a la madre susurrando a su hija, creemos escuchar “Tú, hija, estas aquí dentro porque eres mujer, como tu madre y tu abuela, y es donde nos toca estar. Ese otro mundo –el mundo masculino– no te pertenece.” Así, aparece el primer nudo en el estomago de le niñe.

En solo veinte segundos de cortometraje se nos exponen ideas tan interesantes como el binarismo de género, la creación, transmisión -e incluso imposición- cultural del mismo, y la condición a la que se exponen cada uno de los roles.

Sin embargo, le pequeñe continua siendo un sujeto sin un género definido, al igual que el resto de chiques con les que juega en el colegio. El sistema de género aún no les ha calado lo suficiente.

Es precisamente al salir de este ámbito de juego “infantil”, cuando el sistema en sí mismo -si es que se puede hablar de tal concepto, refiriéndome principalmente a lo institucional y de ámbito social mas allá de la familia o las relaciones cercanas- impone sus clasificaciones de género, siendo un requisito imprescindible para entrar a formar parte de esa nueva etapa. A le protagoniste de nuestro corto, el rol que se le asigna es el femenino. Es en este momento donde le cae del cielo el rol de género, con su ropa rosa y su corte de pelo característico. Y con una muy buena metáfora, el nudo que aparece en su estómago, la confusión que siente al serle asignado este papel, pasa a convertirse en el contorno de su persona, en una capa interiorizada que limita su identidad, y con la que empieza a caminar.

Sin embargo, por si no fuese suficiente esta interiorización, aparece el papel del sistema educativo y su pedagogía autoritaria, centrada en inculcar preciosos valores como la obediencia, la rectitud, y la anulación de la otredad. Este modelo “educacional” contribuye a asentar aun mas estas doctrinas de genero en -¡ahora si, conseguido!- nuestra “niña”.

De este modo, una vez superado el examen de género, se permite a la niña la feliz la entrada a la sociedad -representada en el corto con la metáfora del monopoly y cierto aire del sueño americano- En esta sociedad representada en cuadriculas, casi simétrica, ideal, perfecta y sonrientemente binomial. Nuestra niña ha llenado la cuadrícula que estaba esperándola. Todo encaja y todos sonríen.

El sistema educativo consigue imponer su modelo de obediencia, estructura y producción. Sin embargo, un factor se escapa de estos cálculos. Alguien no ha conseguido controlar la imaginación de la, ya al parecer, adolescente: esta mitiga los efectos alienantes del sistema educativo dando rienda suelta a su mente, explorando y regodeándose en el deseo de ser futbolista. ¡Futbolista! ¡Si hemos dicho que era una mujer! Nuestra adolescente parece que no encaja perfectamente en el sonriente binarismo del monopoly, y el tablero amenaza con resquebrajarse.

No hay problema, que no cunda el pánico. Romper de lleno con la normatividad no es tan sencillo, y el sistema esta lleno de recursos para que no suceda. Por supuesto, esta socializacion como femenina o masculino no la ha vivido únicamente la protagonista del corto. Toda una sociedad ha sido –valga la redundancia– socializada al igual que ella en unos roles fijos de lo que se espera de una “mujer” y de un “hombre”. Se ha creado una norma, y por lo tanto, un otro, un dentro y un fuera, un “está bien” y un “está mal”. Si algo se sale, no importa, la norma está ahí para, o bien rechazarlo, o bien hacerlo entrar en su monopoly perfecto y sonriente. “¡Marimacho!” – Le gritan a la protagonista. Y esta vez, el nudo que se crea en su estomago no solamente pone otra capa de identidad a su alrededor, sino que la aplasta desde fuera. El peso de la norma ha hecho su efecto, todo controlado. Pueden volver a sonreír.

Nuestra protagonista camina ahora por las cuadriculadas carreteras del monopoly. Y en este momento, un grito de “Maricón” nos rompe los esquemas. Un momento, ¿no era marimacho?. Nuestra protagonista únicamente se ha cortado el pelo, y ha pasado del color rosa y las faldas. Ahora, al menos a los ojos de ciertas personas, es un hombre. Un hombre maricón. Un momento, ¿no se nacía uno u otro? ¿hombre o mujer? ¿no pertenecía ella, desde pequeñita, a ese mundo de dentro, de su madre y su abuela? ¿es tan fácil salir de ese mundo como cortarse el pelo o cambiar de ropa? ¿y si me visto así entonces soy un…

¡Te ha venido la regla! ¡eres toda una mujer! – Con esta escena el corto nos responde a estas preguntas. Empezaba a parecer peligroso, el sistema hermético de binarismo de genero casi parecia tambalearse. Pero vuelve a no importar, no se asusten.

Nos introduce de esta manera en la idea de la centralidad genital en la determinacion del sexo, y consecuentemente del género. A partir de la vagina, vemos como se dibuja el resto de su cuerpo, a la vez que la linea que define su identidad. Todo vuelve a funcionar. Vuelvan a sus asientos. La niña tiene la regla, tiene vagina, todo va bien. Es toda una mujer. El monopoly vuelve a sonreir, aunque nuestra protagonista vuelva a sentir ese nudo en el estomago. Son las normas del juego, hay que jugar con ficha rosa o azul.

Y se van acumulando a su alrededor cada vez mas “lineas de identidad” que reafirman que ella es esto, no lo otro, y por supuesto, nada que se situe mas alla de esto-y-lo-otro. Lineas que ella misma va reafirmando en cuanto a su identidad binaria de género. Pero el nudo sigue ahí, creciendo en cada limitación que esta construcción identitaria le impone.

Por último, y siguiendo los símiles de juegos de mesa, aparece el famoso “¿Quién es quién?” Parece estar claro, son hombres, y son mujeres. Se es hombre o se es mujer. -¿se podría estar hombre o estar muj… perdón, nada, todo está bien- Y, por supuesto, las mujeres se sienten atraídas por los hombres, y los hombres por las mujeres. Es parte esencial de ser hombre o ser mujer. Pero vaya, nuestra protagonista parece que no siente lo mismo. Parece que no le resultan sexualmente atractivas las personas con pene -y su consecuente socialización normativa-, los varones, los hombres. En la ruleta del quién es quien, su pareja resulta ser una mujer. Resulta ser una persona cuyo cuerpo y conducta en el entorno social son interpretadas como femeninas. Cuyo texto es leído como un texto femenino -una persona con ciertos atributos sexuales catalogados como femeninos, normativamente socializada en el rol de genero femenino y cuyo binarismo sexo/género encajan idealmente-. Y en las normas del monopoly también podemos leer claramente “Heterosexualidad como requisito imprescindible para el juego”.

Y entonces pasa. Todo su sistema -¿su sistema?- se derrumba. El nudo en el estómago se hace demasiado grande. Aparecen todos los elementos que están allí entremezclados, todos esos poderes y discursos que hablan sobre lo que se tiene que ser y se debe ser. Sobre todo lo que se puede ser. Sobre todo lo que se es.

Y le duele el estómago. Porque hablan sobre todo lo que ella tiene que, puede y debe ser. Sobre todo lo que no es. Allí, en su estómago, están todos aquellos que gritan sonrientes: “¡Todo va bien! ¡Todo va bien!”. Todas las casillas, casas y jardines de ese monopoly.

Y creemos que sentencia: Sigan sonriendo, señores, pero su tablero se resquebraja.

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