DEPORTACIONES, REGRESOS VOLUNTARIOS Y DETENCIONES. ÚLTIMAS SEMANAS EN LESBOS.

*Este artículo es una traducción de un texto publicado por el colectivo NoBorderKitchen de Lesbos.

En las ultimas semanas la represión en Lesbos continúa. Ha habido mas deportaciones forzadas a Turquia y el proceso de asilo es todavía un enredo de pesadillas burocráticas, especialmente para las personas de determinadas nacionalidades. Esta situación da lugar a una enorme desesperación. La salud mental de muchas personas esta empeorando y muchas personas están firmando las llamadas “deportaciones voluntarias” a sus países de origen como su única opción para salir de la isla y no pasar meses en la cárcel en Turquía.

Intentar obtener asilo en Lesbos a menudo significa un largo periodo de abuso y encarcelamiento para las personas que ya están sufriendo abusos y encarcelamientos en sus países de origen. Estos son dos ejemplos de historias que muestran la situacion de las deportaciones una vez llegados a grecia.

A. Llegó a Lesbos el Abril de 2016. Ha estado esperando casi un año en el “hot-spot” Moria para que su caso fuese examinado. Cuando finalmente lo hicieron, su petición de asilo fue rechazada. Le arrestaron en la calle y le llevaron a la prisión en Moria. Allí estuvo encarcelado durante dos meses, y después le transfirieron a la comisaria de policía, donde estuvo de nuevo encarcelado durante un mes. Después de esto, ha sido deportado a Turquía. Estará durante seis meses en la prisión allí. Cuando le deporten finalmente a su país de origen, sera arrestado al aterrizar en el aeropuerto y de nuevo se le encarcelara durante tres meses.

B. También llegó en Abril, después de ser liberado de un centro de detención en Turquía, donde estuvo encarcelado durante varios meses. Después de un año de espera en Lesbos, es arrestado en el campo cuando intenta renovar sus papeles. Le trasladan a la cárcel en Moria. Allí le fuerzan a pedir asilo. Tras unos días, tiene su entrevista. Debido a que los abogados independientes no tienen acceso al campo, no tiene ninguna preparación para la entrevista, y su caso es rechazado. Está cansado de Lesbos y quiere salir de la cárcel, asi que firma para la deportación voluntaria. El proceso lleva desde semanas hasta varios meses en Lesbos. Finalmente, es llevado a un centro de detención en Atenas. Es encarcelado durante dos meses. Cuando llega al aeropuerto de su país de origen, tiene que sobornar a la policía para que no le lleven a la cárcel.

DEPORTACIONES A TURQUÍA

En Abril un total de 70 personas han sido deportadas de Lesbos a Turquía, de los que tenemos informacion confirmada. 49 personas fueron llevadas desde Mitilene -Lesbos- a Dikili -Turquia- el 6 de abril y otras 21 personas el 12 de abril. La mayor parte de las mismas tienen nacionalidad de Algeria, Pakistan, Marruecos y Bangladesh. Desde su llegada son encarcelados en centros de reubicación cerrados, lo que viene a ser una prisión.

De acuerdo con las personas que son mantenidas allí, les han dicho que estarán durante 6 meses. Nosotras hemos encontrado que no hay un periodo máximo de detención, cualquier opción, desde unas semanas, varios meses a un año es posible. Se ofrece a las personas del centro que paguen la deportación ellas mismas con la promesa de ser deportadas mas rápido si lo hacen.

Es increíblemente difícil mantener el contacto con las personas deportadas a Turquía. Ni siquiera los abogados tienen un buen acceso a las personas en los centros de reubicación . Los móviles de las personas detenidas son confiscados, por lo que no tienen contacto son sus amigos, familia o un abogado. Su única opción es usar los teléfonos de pago, bastante caros, dentro de las prisiones. Si no tienen dinero, pueden perder el contacto con el mundo exterior. Ademas, nos han contado repetidamente sobre las horribles condiciones de vida allí, comida en mal estado o insuficiente, celdas abarrotadas, prohibición del tabaco y muchos abusos policiales.

LOS LLAMADOS “REGRESOS VOLUNTARIOS”

Para evitar ser deportados a Turquía, muchas personas en Lesbos están firmando para llevar a cabo su propia deportación con OMI (Organizacion Intenacional para las Migraciones). La OMI devuelve personas a sus países de origen. No podemos encontrar números oficiales de regresos con la OMI durante los últimos dos meses (aún). Como hemos explicado antes, los “regresos voluntarios” no son tan voluntarios como proclama la OMI.

Los regresos voluntarios son forzados por las circunstancias en esta isla. La desesperacion, las condiciones de vida, la espera, el miedo a ser devuelto a Turquía, el miedo de pasar meses en la carcel y siempre el miedo a la policía.

A los deportados voluntarios ahora se les estan prometiendo 1000 euros.

La pagina web de la OMI dice que el “regreso voluntario” es para personas que no piden asilo o que han sido rechazadas en su peticion, pero para las personas cuya peticion ha sido rechazada no ha sido posible regresar voluntariamente, fueron rechazados a regresar con la OMI.

En vez de esto, son forzosamente devueltos a Turquía. Sabemos también de dos casos que fueron devueltos a Turquía contra su voluntad firmando el regreso voluntario con la OMI, pero creemos que hay muchos mas.

La “Organizacion Internacional para las Migraciones (OMI)” confirmo a News That Moves que las personas que estaban siendo alojadas en las islas griegas de Lesbos, Chios, Samos, Leros y Kos, que han entrado a Grecia despues del 20 de Marzo de 2016 y aquellos cuya peticion de asilo ha sido rechazada, tienen cinco dias para elegir entre estas dos opciones:

-Reclamar la denegacion del asilo.

-O pedir asistencia a la OMI para llevar a cabo un regreso voluntario a sus paises, en el caso en el que puedan elegirlo.

Esto crea una situación en la que las personas tienen que decidir entre usar su derecho de reclamar la decisión y ser probablemente deportados a Turquía para estar meses encarcelados allí, O volver antes de tener ninguna oportunidad de que su caso sea examinado por una corte. Sus derechos a un procedimiento justo de asilo son minados por amenazas de encarcelamiento y deportación forzada.

DETENCIONES ARBITRATIAS Y PROCEDIMIENTOS DE ASILO PARCIALIZADOS.

Tras firmar para la deportación de la OMI, algunas personas fueron liberadas de la prisión. Otras firmaron y siguieron en la cárcel durante varios meses en Mitilene antes de ser transportados a la cárcel en Atenas y finalmente deportados. Algunas personas nunca saben cuanto tiempo tienen que estar en prisión. Las dos semanas que la policía dice a algunas personas que tienen que estar, a veces se convierten en varios meses.

Antes de su deportacion a Turquía, las personas son mantenidas durante semanas y a veces meses en Mitilene: en la prision dentro de Moria o en la comisaria de policia en la ciudad. Mientras que en la prision de Moria pueden quedarse sus móviles, en la comisaria no. Aquí, igual que en los centros turcos, su unico modo de contactar con el exterior es usando el teléfono de pago. Las visitas solo son posibles para los familiares cercanos…los cuales muchas personas en Lesbos no tienen.

Como fue informado tambien por un reportaje pro-asilo, las detenciones arbitrarias de los solicitantes de asilo es común en las islas, y nuevos centros de detencion cerrados están siendo establecidos en las otras islas. Se estan estableciendo también nuevas leyes que básicamente hacen posible la detencion de cualquier solicitante de asilo en las islas.

“ El entramado legal deja muchas opciones para la detencion arbitraria definiendo los parámetros de detencion de refugiados y migrantes, I.E. Bajo los parámetros generales, aquellas personas que son alegadas de “conducta que rompa las normas” o “considerar que aplica únicamente buscando retrasar o frustrar el regreso” pueden ser detenidas. Estos prerrequisitos abren la posibilidad de que casi todos los solicitantes de protección sean detenidos arbitrariamente.

En diciembre, los estados de la Unión Europea hicieron un plan para la implementación del Acuerdo entre la UE y Turquía. Entre otras cosas, estableció que las capacidades de detención en las islas deberían ser incrementadas. En Lesbos las personas son detenidas basándose en su nacionalidad, especialmente personas de Pakistán, Bangladesh, Marruecos y Algeria son encarceladas durante su proceso de asilo. Ademas, las personas de esas nacionalidades tienen muy poco acceso a un proceso de asilo justo. En la prisión es difícil para ellos acceder a ayuda legal independiente antes de sus entrevistas. Ademas de esto, el proceso de asilo esta sesgado negativamente hacia las personas cuya nacionalidad esta mencionada arriba. La mayoría de las personas que están en la prisión durante su procedimiento son o serán deportadas de vuelta a Turquía o a sus países de origen.

Incluso para las personas que tienen oportunidades de conseguir asilo, la situación no es buena. El tiempo de espera para las entrevistas es muy largo. Muchas personas han esperado durante muchos meses solo para conseguir su primera entrevista. A menudo, cuando se acerca la fecha de su entrevista y van a Moria, se les dice que vuelvan en unos días o semanas. La entrevista de algunas personas fue retrasada cinco o seis meses hasta que finalmente pudieron hacerla. Hay ademas otros fallos en el sistema, como una falta de traductores formados y entrevistadores que sean sensibles hacia la violencia de genero como razón por la que mujeres están dejando sus países de origen. Ademas, la EASO esta perdiendo entrevistas y forzando a personas a pasar el proceso una segunda vez.

Las personas que consiguen el asilo en Grecia se van sin nada. Reciben los papeles que les permiten estar en Grecia, pero no reciben ningun tipo de ayuda en el sentido de sobrevivir o construir una vida para ellos mismos aquí. Por supuesto la responsabilidad de esto no recae solamente en Grecia, sino mas bien sobre las politicas de la Union Europea de forzar a las personas a perdir asilo en el primer pais al que entran en Europa, y por lo tanto a permanecer en los paises mas pobres del sur de europa.

¿La conclusión de todo esto? Todo en esta isla esta totalmente jodido y no vemos donde esta llevando todo esto, aparte de conseguir mas represión y mas sufrimiento.

La precariedad es trendy…Al menos eso piensa El País

Aparecía en la sección Tentaciones de El País cómo se estaba extendiendo la nueva moda de comer de la basura (sí, real). No estamos como para despreciar la tiranía del click y vamos a intentar evitar machacar a la redactora, que pasa de modas y prefiere no tener que comer de la basura por obligación, pero impacta y no he podido leerlo sin alucinar. Aparte de ser freegana también puedes optar por ahorrar y marcarte un nesting, el pasarse todo el fin de semana entre cuatro paredes, que para eso se lleva la mitad de mi sueldo el alquiler, hostia puta.

Atrincherarse entre las cuatro paredes de su morada ya no es de muermos, sino la última tendencia de moda: el ‘nesting’ (El País, 2017)

Los millenials damos pena. Si eres de Madrid, das mazo pena. Pero a inventiva no nos gana ninguna generación. No somos pobres, somos freeganos. El ocio que nos venden no está lejos de nuestras posibilidades, estamos de nesting. Ya hemos hablado por aquí de la transición que vivimos hacia el nuevo estado del medioestar, pero esto es demasiado. No consiste ya en la mitificación de la pobreza sino en lo complacientes que nos hemos vuelto con nuestra condición material y en la rápida normalización de la situación material y social de crisis en la que nos estamos desarrollando. Voy a dejarlo claro, a mi me da igual que babosees todo el fin de semana en tu sofá de alquiler o que cojas comida de la basura, que por otro lado me parece una opción muy ética y responsable dadas las estadísticas de despilfarro de alimentos. Pero no hagas bandera, joder, que me dan ganas de llorar.

Me enseñan su nevera y su despensa. Está todo repleto de alimentos. Me invitan a pan de cebolla con paté de berenjena. Comemos y charlamos. “Si un día no encuentras comida, la encuentras al día siguiente. Es muy fácil tener la despensa llena siempre. Eso sí, jóvenes no suele haber. Hay mucha gente mayor, que no les llega la pasta, cogen leche y productos básicos, y entre ellos sí que hablan y hay cierta comunidad. Pero lo viven como una necesidad, no por aprovechar el despilfarro de otros”.

Una ventaja de estos sistemas es que acaban con la polvorienta norma no escrita de la Honra. Esa necesidad hidalga nacional de aparentar que te sobra y que nos obliga a sentir vergüenza cuando somos pobres o pensar que exponemos carencias graves cuando de puertas para afuera descubren nuestra realidad cotidiana. La crisis ha cambiado un poco todo esto y ahora no nos avergüenza comprar marcas blancas o vender ropa por Internet, pero, de verdad, necesitamos salvar un poco el culo y salir con la dignidad de haber entendido lo que nos han hecho-hemos hecho en lugar de aceptar mansamente el presente en el que malvivimos.

Hacer bizcochos o trasplantar macetas le hará más feliz (El País, 2017)

Dejando a un lado que El País no es un referente periodístico, ni mucho menos, sí que apunta claramente hacia una actitud de consolación del despistado lector. No sé aún si es porque consigue más clicks acercarse al cliente mediante su sentimiento de autoafirmación o porque realmente está generando pensamiento. Esto último parece muy conspiranoico para que pueda realmente llegar a imaginar una sala llena de hombres gordos y poderosos maquinando nuevas estrategias de alienación social. Pero todas sabemos lo sutil que es el poder, sobre todo si en el propio artículo aparece citada como experta de nesting una firma de decoración de interiores. Probablemente su perversidad se limite al legítimo fin transversal de hacer dinero y la alienación sea solo cómo llamamos nosotras a la lobotomización colateral.

Quiero que nos paremos a pensar colectivamente sobre esto; ¿Estamos, al recilar pallets, por ejemplo, creando nuevos nichos de mercado para alimentar su neo-neocapitalismo? Mi respuesta es sí. El orden establecido siempre ha ido un paso por delante de nosotras; convirtió la moda punk en parte del sistema vaciándola de contenido, utilizó consignas del Mayo del 68 en eslóganes publicitarios y la filosofía hippie en ropa boho exclusiva.  El mecanismo es simple; aprovecha el movimiento contracultural y conviértelo en nicho económico profitable extrayendo el significado y dejando el significante. Joder, pero si lo han hecho hasta con la religión, vendiéndonos anillos y pendientes de crucifijos a consumidores profundamente laicos.

Puede que estemos hablando de formas de banalización de la cultura y de renovaciones rentables de la rueda que gira, pero en este caso me ha enfadado ver que va mas allá, y que han vaciado de significado a una generación entera, han convertido nuestras carencias en marcas personales. Tengo la sensación de que nos han robado el presente y que la integración en el sistema de nuestra contracultura ha ido demasiado rápido. Supongo que en el vertiginoso presente lleno de facturas que pagar y convenios de prácticas que prorrogar esto no tiene ningún interés para nadie, pero reflexionemos por un momento que va a ser de nuestra amnésica generación cuando no sepamos ni quienes somos.

Tengo la sensación de que movilización y lucha pierden sentido cuando las injusticias a las que te enfrentan ya no son más injusticias sino moda y genuidad. Que ya no existe un sistema que cambiar cuando el sistema cambia para adaptarse a ti. Que es peligroso el nivel de mansa aceptación de la realidad a la que nos hemos acostumbrado. Que no existe el sentido crítico cuando de un día para otro te pueden acabar vendiendo que nada importa, porque todo vale. Vale que seas pobre, vale que tengas que emigrar porque en tu país no funciona el mercado laboral, pero oye, que te vas a ser embajador científico de España en el extranjero. Vale que tu contrato sea basura porque te permite llevar una vida flexible, en la que dentro de seis meses lo mismo estás en Londres trabajando de camarera, y eso es trendy y es muy aventurero y además Nescafé te hace sentirte como en casa cuando te toca el premio de que te paguen el viaje de vuelta.

Estas postverdades que responden a esta, nuestra postrealidad, entiendo que siendo nosotras postnormales.

Maricas que beben cerveza

¿Qué sucede en nuestros cuerpos maricas cuando tratamos de socializar en entornos, podríamos definir, heteronormativos?

Me tomo la licencia de comenzar denominando este tipo de espacios, los espacios de socialización públicos como heteronormativos, por la evidencia de que al vivir en un modelo de heteronormatividad hegemónica, los espacios públicos se convierten en el mismo reflejo de lo que el sistema proyecta. Considero que esto es así, y por eso parto de esta base.

Además, como introducción, también me gustaría dejar claro que el lenguaje, nos guste o no, crea realidades.

Bien, pues lo que sucede es lo siguiente:

Antes de entrar en la situación en sí de la que quiero hablar y por la cual estoy haciendo este escrito, me gustaría contextualizar un poquito. Mi situación actual es la de comenzar a vivir en un país diferente a mi país de origen. Cuando esto sucede, se desencadenan una serie de situaciones, todas novedosas, y no siempre a la altura de las expectativas; imagino. Para una persona como yo, que demanda la vinculación con otros seres humanos y la socialización, ha sido cuestión de acostumbrarme a mi nuevo entorno para sentir la necesidad de comenzar a moverme por el espacio nuevo y de conocer nuevas personitas.

En un arranque de hacer algo útil, además de conocer por conocer, me acerqué a un espacio donde se imparten “clases” de francés. Pongo clases entrecomillado puesto que la finalidad en sí, no es únicamente que las personas que lleguen nuevas puedan aprender el idioma, si no que además se convierta en un espacio de interacción entre personas para crear redes. ¡Llevado por gente voluntaria y gratuito!

Voilà!

¡No podría sonar más interesante y enriquecedor!

El espacio muy bien montado, diferentes niveles dependiendo de cuánto domines el idioma, ambiente distendido pero de aprendizaje, buen rolli con la gente, todo muy agradable vaya. Al terminar la clase del día, descubro que generalmente suelen ir a tomarse una cervecita. ¡Estupendo todo!

Fue al llegar al mencionado bar cuando se dio la susodicha situación. La descripción es la siguiente, somos un grupo de cinco chicos y dos chicas. Los cinco chicos nos levantamos a la barra para empezar a pedir. Tres de nosotros pedimos una cerveza, y los otros dos restantes piden una cerveza con limón, y es aquí, justo AQUÍ, cuando aparece el comentario del día:

¡Pero bueno!, ¿cómo os vais a pedir cerveza con limón, qué sois, maricas?”

(Risas… evidentemente es una frase hilarante hasta el hartazgo) “Bueno pedid lo que queráis, aquí los tres hombres nos pedimos cerveza, ¿a que sí?!” (Ole tú su premoh, y ole tu mágica retórica)

¿Qué acaba de suceder aquí? Yo os lo explico, no os preocupéis. Lo que acaba de suceder es un claro reflejo de actitudes derivadas del sistema que se nos impone. No es nada raro, ni fuera de lo común, es jodida y asquerosamente parte de lo que nos han enseñado, de lo que en parte somos y de lo que tenemos que deshacernos.

Claro, en esta evidente situación de “jaja qué divertido soy”, quién soy yo para ponerme como una histérica a decirle al machi de turno, oye qué te pasa.

Pues nadie. Una marica. Esa es otra cosa que he aprendido de este nuestro perfecto sistema occidental, que no soy nadie, y que me calle.

Eso si, yo me hago mi discurso mental, bueno me hago, se me viene el discurso como un mal vómito atropellado, que no estoy dejando salir, y que amarga los intestinos (por eso vengo aquí a soltarlo, por que me escuece)

Discurso que habría sido algo así como:

Perdona, heteromachi de turno, así de “jajas”, que sepas que tu desafortunado comentario es homófobo. Por no decir que, claramente, es un comentario machista. Su dimensión homófoba no te la voy a explicar, confío en la evidencia de que lo descubras por ti solito. En cuanto a por qué es machista, que igual ahí te pierdes, han pasado dos cosas que han venido detrás de tu frase, ligadas, insinuadas aunque no llegues a decirlas. Si sólo los hombres toman cerveza, evidentemente, en tu teoría del todo, las mujeres no la toman. ¿En qué posición deja eso a estos dos chicos? En maricas, es decir, en seres que se parecen o tienden a lo femenino, y obviamente, nadie quiere eso. Además de, por supuesto, dar por hecho la heterosexualidad de estos dos mozos, y que, evidentemente, salirse de ella es lo peor que les puede pasar.

¡Olé tú!

Como comentaba; como buena marica oprimida, me limité a callarme y a dejar que ebullese dicho comentario en mi interior hasta quemarme por dentro. Una cosa que si hice, la cual creo que debería haber estado acompañada de la réplica, pero no me salió, fue no mostrar ningún interés por su comentario, mirarle y evidenciar que no me estoy riendo. No sé si sirve de mucho que yo le retire mi aprobación social, puesto que ya recibe aprobación por todas partes, pero hasta ahí llegué.

El lenguaje crea realidades, y esto es así.

Quizá la próxima vez me vea más capaz para contestar, quién sabe. Lo que si me gustaría, es que el día que no conteste sea porque verdaderamente no me apetezca meterme en camisa de once varas, y no porque no me atreva a hacerlo. Un último dato curioso, cuando hizo referencia a los “hombres” que sí íbamos a pedir cerveza, entre ellos, estaba yo.

Otro handicap que habría estado genial utilizar, para desmontar si discurso-machi, pero oye, como ya he dicho, para la próxima, una aprende de estas situaciones.

Noviembre.

Les estamos matando, joder. Lesbos.

Les estamos matando, joder.

Es una frase que me viene a la cabeza andando por el paseo marítimo de Mitilene, en Lesbos. Enfrente, a unos pocos kilómetros se ve perfectamente la costa de Turquía. Solo se ve pasar a los barcos de la frontera Europea. En la playa, un poco más adelante, hay chalecos salva vidas, y las lanchas rotas que han conseguido llegar hasta aquí. Solamente el año pasado, murieron ahogadas mas de cinco mil personas en este estrecho. Pero aquí no se piensa en cifras, aquí se empieza a pensar en caras y en personas reales.

Solo el año pasado murieron ahogadas más de cinco mil personas buscando asilo en Europa, nuestra gran maravilla, el territorio sagrado del progreso. Aquí están los supervivientes, y son las caras que me cruzo de camino a Kara Tepe, uno de los “campos de refugiados” en la isla. El otro gran campo es Moria, y realmente el nombre lo dice todo. Si se esta interesado, se puede buscar información o fotografías del “campo” en Internet. Pongo campo entre comillas porque los europeos somos a veces muy graciosos. Un campo de refugiados nos trae a la cabeza una imagen algo triste de un montón de gente en tiendas de campaña pasando frío. Una imagen digna de ACNUR o cualquier otra organización solidaria. -Pondría solidaria con comillas también, pero vamos a dejarlo así.- Una imagen de esas que ves en las paradas de bus y dices “Ay, tengo que ayudar a esta pobre gente”.  Moria no es solo eso. Moria es una cárcel. Con todas las letras.

Un campo de refugiados, como lugar de asilo provisional, no tiene por que tener tres alambradas de seis metros de altura, con alambre de espinos en cada una de ellas. Ni tiene por que tener militares vigilando cada parte de esas alambradas. En el campo de refugiados de esa imagen vendida, los militares no amenazan a los voluntarios con que tienen que ser menos amables de lo que son con las personas refugiadas. En ese campo no hay ataques de gas contra los refugiados que intentan romper de alguna forma la dinámica carcelaria del campo. En ese campo no se hacen manifestaciones contra el régimen militar con un cadáver en una caja echa con pales. Tampoco aparece una cárcel donde los refugiados “conflictivos” pueden estar encerrados -nadie sabe lo que pasa dentro, es prácticamente imposible entrar, y los refugiados encerrados no tienen forma alguna de comunicarse con el exterior- durante meses, antes de una deportación segura. Tampoco se suicida nadie por no soportar la tensión a la que se les somete.

El campo de refugiados que nos viene a la mente es un perfecto marketing para la caridad europea. Para enternecernos, colaborar con alguna ONG y quitarnos ese pedacito de culpa que puede venirnos durante el viaje en autobús. Los refugiados no necesitan dinero, necesitan refugio. Necesitan un territorio, no nuestros diez euros mensuales para mantener un campo en el que se selecciona quien entra y quien no.

Moria es una cárcel, quiero repetir. No es ese campo.

Es el territorio donde realizar la quiniela de quien es suficientemente apto para nuestro paraíso europeo. De todas las personas que viven allí, muchas desde hace un año, menos de la mitad conseguirán el asilo en Europa. Bastantes menos, despues de la maravillosa convención de Dublín – a partir de este mes, los países europeos tendremos el derecho a deportar a Grecia a los -intentos de- refugiados que hayan entrado directamente a otros países de la UE.-  Si no era suficiente con el acuerdo con Turquia, toma ostiazo.

En Moria hace unos días que están sacando a las mujeres y niños, y llevándolos a otros campos. Justo una semana antes de empezar a aumentar el numero de deportaciones. Saben lo que va a pasar, los refugiados lo saben, y los militares también. Moria no es un campo.

Están arrestando refugiados en la calle y llevándoles directamente a la cárcel en Moria. A la cárcel, dentro de la cárcel, dentro de la cárcel.

Las deportaciones se están haciendo a Turquía, considerada por la Unión Europea como un lugar seguro. Una de las caras que he conocido, me ha contado como la policía turca le ha dado palizas, le han torturado y le han aislado, junto con otro grupo de refugiados que intentaban cruzar la frontera, en una islita en medio del mar, prometiéndoles que iban a volver a por ellos y nunca apareciendo. Me lo ha contado y me ha ensenado las cicatrices.

Los abogados que trabajan en Turquía con las deportaciones nos están asegurando que las personas deportadas están siendo enviadas a sus países de origen. Nadie sabe nada de ellos después de que son deportados. Les quitan cualquier tipo de contacto con el exterior, y nadie puede contactar con ellos. Sabemos desde aquí que van directamente a centros de detención, en los que están al menos tres meses como pena por el delito de huir de sus países de forma ilegal -si alguien conoce una forma legal de hacerlo, nadie por aquí la conoce- Después son mandados a otros campos de refugiados, separados por nacionalidades y deportados a sus países de origen.

Eso, para los europeos, es un lugar seguro.

Por eso los refugiados están huyendo de los campos, se están escondiendo en las playas, en los bosques y en la ciudad. Porque les están mandado a un lugar seguro.

No me jodas.

Les estamos matando, joder. Les estamos matando.

 

 

 

 

 

 

Rajoy se deconstruye el género.

Las sufragistas. Talentos ocultos. Parece que la “perspectiva de género” esta de moda. Parece ser que ultimamente somos muy progres, y la sociedad ha decidido unirse a la lucha feminista. Esperanza Aguirre hablando lenguaje inclusivo en Twitter. Empieza a parecer que a los que manejan les mola el feminismo. Juguetes inclusivos, en los que la mujer tambien aparece como trabajadora. Servicios de orientacion LGTB estatales. Hoteles exclusivamente para “gays”. ¡Qué maravilla! ¡Rajoy debe estar deconstruyendose el género!

Antes de nada, quiero partir de que este articulo lo escribo desde mi posicion de hombre no heterosexual. Tengo ahi cosillas con mi género, pero el caso es que vivo en un cuerpo que se entiende como masculino, y he crecido como tal. Me interesan infinito las perspectivas de género, y me tocan en cuanto a “homosexual”. Es desde este punto desde el que me planteo hablar, y es mi propio campo al que pretendo llegar, aunque para ello tengo que hablar sobre temas de género que no me tocan personalmente. Intentare hacerlo lo menos posible. Al igual que me chirria oir al hombre heterosexual hablar de lo que deberian o no hacer las homosexuales. Por otra parte, me disculpo de antemano si se me cuela algo por el estilo; o me meto en algun terreno pantanoso.

Creo que es facil pensar lo guays, evolucionados y liberales que somos al ver todas las peliculas, discursos de television, servicios y demas cosas que empiezan a aparecer como setas presumiendo de feministas, de buscar la igualdad de la mujer, o de lo gayfriendly que son. Muchos de ellos son objetos de consumo, o servicios, de los que es facil entender que lo que hay mas alla de la ideologia progre que venden es… bueno, eso, vender. Un campo en el marketing poco explorado, un sector de la sociedad con pasta del que apropiarse como consumidor. El bastion homosexual o femenino en el Risk del mercado.

Pero ¿por que no ha pasado esto antes? ¿que sentido tiene esta explosion genderfriendly desde los poderes públicos -no ya desde el consumo directo-? ¿es que a los hombres blancos heterosexuales que mandan se les ha enternecido el corazoncito y quieren ayudarnos a todas con nuestras luchas?

No me lo creo. En este juego de tronos, ningun movimiento es aleatorio ni sensiblon.

Este juego de tronos se llama capitalismo -siempre vamos a lo mismo, pero la culpa no es mia-, y resumiendo las normas del juego, va de conseguir la mayor pasta posible compitiendo con el resto de jugadores. A cada uno se le reparte una carta de personaje y una cantidad de monedas de las que partir, y luego… bueno, que empiecen los juego del hambre. Hay jugadores a los que les toca una fabrica, por ejemplo, y pueden convencer a los que les ha tocado menos monedas -obreros se llaman- para dar su trabajo a cambio de unas poquitas de las suyas. Luego los dueños de las fabricas -capitalistas se llaman estos- venden a propios obreros las mercancias que producen los obreros productores. Y con esto consiguen un monton de dinero sin hacer gran cosa. El caso es que despues de un tiempo de juego, no solo tienen dinero, sino que casi todas las casillas, fichas y personajes del juego acaban perteneciendoles.

Más o menos es como funciona.

El caso es que tenemos una fabrica, por ejemplo. Y necesitamos gente que venga a trabajar a la fábrica, y convierta las materias primas que tengo en una mercancia intercambiable con un valor mas alto. Voy a conseguir que los obreros vengan pagandoles una moneda por cada hora. Y por cada hora que el obrero trabaja para mi, yo saco cinco monedas de beneficio. El obrero se va contento a su casa -previa omisión de la estrategia-, y el capitalista tambien. Perfecto.

Pero pasa una cosa. El obrero llega a su casa y tiene que reponer la energia que ha consumido durante el dia, para volver a trabajar al dia siguiente. Parecía que me habia ido de tema, que esto ya no iba de género. Pero ahí esta el personaje mujer para alimentar al personaje obrero para que pueda volver al dia siguiente a la fabrica y produzca tanto como se espera de el. Y se le puedan robar tantas monedas como se espera de el.

Mientras el obrero ha estado en la fabrica, trabajando para el capitalista durante todo el dia, la mujer ha estado en casa, trabajando para el obrero que trabaja para el capitalista todo el dia. Y le espera, servicial, con la mesa puesta y su cuerpo y emociones disponibles para él -¿para el obrero o para el capitalista?-.

El capitalista, por supuesto, no paga ni una moneda a la mujer que trabaja para su hombre. No tiene que engrasar su máquina porque ya se la engrasan otras.

El capitalista sabe que una maquina-hombre sería algo caro de mantener. Hay que alimentarlo, cuidarlo, satisfacerlo sexualmente y emocionalmente. Y es normal que el hombre-máquina se sature durante un tiempo de producción tan largo, asi que la mujer tambien trabajara para que al dia siguiente el productor vuelva contento al trabajo. Sin ira acumulada que pueda tomar el camino equivocado.

No es casual que desde la derecha se haya defendido el “matrimonio heterosexual”, no como eleccion propia, sino como obligación social. ¿Qué coño les importará la vida de los otros? Les importa porque estan en juego sus moneditas.

No es casual que a la derecha nunca le haya molado mucho el feminismo, y haya defendido “la familia tradicional”. No es casual que no le molase que la mujer saliese de su rol de servidora de sus maquinas.

Pero a veces la maquinaria montada se satura y explota. Y hay que reinventarse. El mismo juego, las mismas normas, expresadas de otra forma y en otro tablero.

Esa mujer creada lucha por salir del rol que se le ha impuesto, y el jugador capitalista va a hacer su jugada.

Mujer, ¡emancípate! ¡Te apoyo!

Mujer, tienes derecho a ser libre.

Tienes derecho a la igualdad de género.

Tienes derecho a ser como el hombre.

Tienes derecho a ser mi mano de obra.

¡Viva la mujer trabajadora!

Y todos apoyamos la igualdad de género, la incorporación de la mujer al mundo laboral. Pero ¿qué pasa con el papel imprescindible de esa mujer sirvienta?

El microondas tampoco es casual. Nada en este juego de tronos es casual.

El jugador capitalista suplanta a la mujer-esclava por máquinas que hagan su trabajo de cuidado al productor. Por máquinas que necesitan de más industria para producirse, de más procuctores, y a la vez de mas consumo por parte de los productores. El “vacío” que deja la “liberación de la mujer” se llena con elementos de consumo. Así amplío el mercado, a la vez que amplío la cantidad de mano de obra que incorporo. Y cuanto mas amplio sea el mercado, mas monedas puedo acumular. A más productores y consumidores, mas plusvalía que me llevo de sus trabajos.

Entonces no solo puedo prescindir de la esclavitud de la mujer -de ese tipo de esclavitud-, sino que ya me da igual realmente el sexo de las personas que se unan. No me importa mucho si los que se casan son hombres entre si o mujeres entre sí. Hay igualdad de género. Todos producen para mí por igual. Muy gayfriendly todo.

Aumenta el trabajo en el sector terciario, y tambien se crea un grupo social que no requiere los roles de género puramente tradicionales del hombre fuerte, insensible, valiente, competitivo. No se requieren estas cualidades para la producción.Y se crea otro ideal de hombre-imagen, con mas necesidades de consumo, de clase media-alta y metrosexual. Todo el consumo que ha recaido sobre la mujer, ¿por qué va a ser unicamente sobre ella?. Toma igualdad de género.

Y ahora que ya tengo a los productores, necesito aumentar al maximo el nivel de consumo para cerrar el ciclo del capital, ¿cómo puedo mantener una sociedad en la que el nivel de consumo se iguale al nivel de produccion?

Individualizando a sus elementos. Me puede parecer genial que haya matrimonios del mismo sexo, pero nunca voy a romper la pareja monogama. Una familia significa una televisión, una casa, un microondas, y un aire acondicionado. La familia nuclear es el nucleo “funcional” mas pequeño en el que se puede individualizar la sociedad para que se consuma lo máximo posible. Si no, las cuentas no cuadran. Mantengo ese nivel de consumo y el ciclo se cierra. Toda la sociedad en una orgia de produccion y consumo; el sueño erótico de cualquier rockefeller.

Nada en este juego de tronos es casual, ni sensiblón. Nadie nos esta regalando luchas, ni somos tan progres como nos hacemos creer. El mismo juego, las mismas normas, el mismo tablero. No me creo que Rajoy se esté deconstruyendo el género.

¿Para qué sirven las raíces cuadradas? Amazon y la educación.

Papa, ¿para que sirven las raíces cuadradas?

Mi padre mira hacia abajo al chavalillo de 12 años y no sabe responder.

 

Tengo 23 años y trabajo en Amazon, en Edimburgo, desde hace un mes. Es una jornada de 11 horas al día, empaquetando las cajas de los pedidos de Navidad, en una línea de producción. 80 cajas a la hora, unos  40 segundos para cada objeto que hay que escanear, empapelar, empaquetar, etiquetar, escanear y enviar.  Somos lo que vendrían a ser los enanitos de Papa Noel en la realidad. Solo que papa Noel… bueno, al final resulta que son un grupo de tipos que invierten en bolsa y manejar el cotarro.

Los enanitos no sabemos cuanto dinero ganará Papa Noel por cada caja que hagamos, pero sospechamos que mas de los seis céntimos que nos dan a nosotros. Los enanitos no pensamos mucho en eso. Escaneamos, empapelamos, montamos cajas, etiquetamos y enviamos. Ninguno sabemos a que se dedicará Papa Noel; puede que tambien trabaje mucho. Puede que también esté once horas al dia empaquetando como nosotros, aunque es algo que no parece muy probable. Nadie le ha visto por allí.

Un grupo de elfos mas grande, sólo un escalon en la jerarquía por encima de nosotros, se dedican a vigilar gran parte del tiempo que los enanitos trabajemos como a Papá Noel le gusta. Hay cosas que no le gusta que hagamos, como que descansemos, nos sentemos o paremos de producir. Los elfos silban, y se pasean con aire tranquilo. Y por cada cuarenta segundos que trabajan tampoco sabemos cuanto les pagan a ellos. Los enanitos a veces sospechamos que algo mas que a nosotros, pero no pensamos tampoco mucho en eso.

Trabajamos en turno de noche. La fabrica de felicidad no descansa, y los enanitos que entran en turno de día se cruzan con los que salen de turno de noche. La fabrica de felicidad no parece muy feliz si miras las caras de los enanitos. Tienen ojeras, y no suelen tener expresión de alegría. Para alegrarnos, Papá Noel lleva a niños que cantan villancicos navideños en la entrada del almacén, o nos pone música acelerada en la cafetería. También nos regala café. A los enanitos no parece alegrarles mucho todo esto. Hace unos días uno se desmayo mientras trabajaba. También escuché a uno llorando en el baño.

Puede parecer un poco dramático, pero tampoco pensamos mucho en esto.

Como ya he dicho, escaneamos, empapelamos, montamos las cajas, etiquetamos y enviamos.

 

Tengo 23 años y estudié hasta bachillerato y unas cuantas carreras que he dejado a medias. Durante mi vida, he estudiado limites de funciones, biología, tecnología, historia . Y como hacer raíces cuadradas.

Nunca he entendido para que aprendía todo eso, para que memorizaba las fechas del reinado de Felipe V, o los pasos para hacer matrices. Por qué tenia que hacer exámenes en los que se evalúa la cantidad de datos que he memorizado. Por que he seguido una vida disciplinada de seis horas al día con un descanso de treinta minutos. Por qué se evaluaba mi capacidad de retención con un numero del uno al diez, por qué se me castigaba si no seguía la disciplina marcada por el profesor, por el director o por el ministerio de educación. He pasado, como la mayoría de nosotras, casi veinte años de mi vida siguiendo esta disciplina, y no considero que personalmente tenga la recompensa personal que se deduciría de ese nivel de trabajo.

Tampoco pensaba mucho en eso

Pero ahora me ha dado por pensar que Amazon y la educación se parecen demasiado. Durante veinte años he estado aprendiendo ciertas cosas que se han vendido como verdaderas, útiles, interesantes y necesarias para mi vida. Las matemáticas, la biología, la química, la filosofía -europea, claro-, la economía, han sido cosas que se me han vendido como lo que necesitaba saber para desenvolverme en el mundo. Nadie me ha enseñado, en 20 años de vida, a entender mis emociones, a aprender como sobrevivir realmente en el mundo, a cocinar, a practicar primeros auxilios, a cuidar mis relaciones, a gestionar mis ideas, a reflexionar, a crearme una idea sobre mi vida, sobre el mundo en el que vivo. Durante todo este tiempo, he aprendido a hacer raíces cuadradas. He aprendido las cosas necesarias para mi papel en el sistema, y su intención va mas allá de como hacer una ecuación, o memorizar fechas del reinado de Isabel II.

He recibido, subliminalmente, una educación para la sumisión, para la aceptación de las ideas y mis actitudes necesarias dentro del capital. Las raíces cuadradas son la excusa para todo esto. Según me ha dado por pensar,  lo mas importante de la educación ha sido -y sigue siendo- introducir aprendizajes de autoridad, competitividad, alienación, racionalismo y productividad. Siguiendo mecánicas conductuales, exponiendo a una persona a este tipo de situaciones lo que se consigue es crear condicionamientos clásicos alrededor de estos valores. Crear sujetos conductualmente condicionados para responder con sumisión ante estimulos autoritarios.

Aun pensando así, no puedo evitar ponerme nervioso al pasar al lado, por ejemplo, de un policía, o de cualquier figura de autoridad. No puedo evitar ponerme nervioso ante un manager de Amazon. Es lo que tiene el condicionamiento clásico, una vez creado, estimulo y respuesta se unen, y es difícil, muy difícil romper esa unión. Mas aun si se ha dado durante tantos años desde la infancia. Es la lógica que siguen las fobias, y que se convierten en un “no se por que, pero me pasa”. Pasa porque en algún momento ese tipo de estímulos estuvieron seguidos de un castigo -en el sentido conductual de castigo, que podría ser por ejemplo un pensamiento de anticipación de un castigo real- Por tanto, pienso que una de las funciones de la educación es crear condicionamentos clásicos para seguir sistemas jerárquicos en una posición de opresión y sumisión.

Lo mismo con las ideas de competitividad. No se por qué en Amazon me cuesta tanto no sentirme mal cuando el manager me dice que tengo una productividad baja, o cuando me enseña los scores del resto de enanitos y el mio esta en la parte de debajo de la lista. Producir es algo que no me va a reportar ningún tipo de beneficio a mi personalmente, y sin embargo, me siento presionado a tener una productividad alta. Busco el refuerzo positivo de la figura de autoridad alagando mi competitividad frente al resto de compañeros, como buscaba el del profesor en un examen. O evitar el castigo de no cumplirlo.

Por medio de las raíces cuadradas, la memorización sistematica, aprendo a entender la alienación como algo natural. La vida es así, antes memorizaba fechas históricas mecánicamente durante seis horas al día, y ahora hago cajas aun mas mecánicamente durante once. La lógica es la misma, la actitud que se requiere de mi ante la tarea es la misma. Necesito desaparecer como sujeto y seguir una tarea mecánica, repetitiva y sin ningún sentido personal. Para vivir en este medio, es importante aprender que la alienación es parte de la vida, y no darle importancia. Al fin y al cabo el capital necesita productores medianamente felices.

Lo importante es hacerlo todo lo mas rápido, mecánico y racional posible. A las personas que cumplen con estas características, se las llamara inteligentes. Y ser inteligente mola. Ser inteligente es saber seguir mejor que el resto todos estos patrones. El capital no necesita personas que sepan hacer música, escribir o bailar, y casualmente los test de inteligencia no miden lo apto o no que eres en ninguna de estas cualidades. Todo eso no genera beneficio a otros, por lo que no entra dentro de lo que se busca en el estudiante ideal. Ser inteligente mola, porque eres mas apto que el resto para servir al capital.

No es casual que el ideal de persona “inteligente” y valida en este momento de la historia sea el hombre racional hábil en las matemáticas, y la ciencia en general. El chico de gafas que resuelve ecuaciones en la pizarra mientras el resto están en el recreo. En una sociedad en la que el progreso es puramente científico, mecánico y racional, esa es la persona valida. Y el progreso es esto, porque al capital le interesa que lo sea. La producción, el desarrollo de las grandes industrias basadas en paradigmas científicos, es lo que mas beneficios puede aportar a la clase capitalista. Ser bailarin, escritor o simplemente saber vivir tu propia vida no genera ningún tipo de plusvalía de la que apropiarse. El progreso no puede ser eso.

Sin embargo, para llevar a cabo ese tipo de progreso buscado, la sociedad productiva no puede ser únicamente mecánica y acrítica. Para hacer que este sistema avance en el sentido que se busca, también se necesita algo de creatividad, critica y pensamiento abstracto. Se necesita un grupo de personas que tengan estas capacidades e innoven en esta idea de progreso.

Y entonces permito la libertad de cátedra en la universidad. Permito que sea un espacio en el que se exige mas reflexión, mas iniciativa y mas creatividad. Solo hasta el punto que yo quiero. Busco que con tu reflexión nutras ideológicamente el sistema que tengo planteado. Vas a formar parte de un escalón por encima de la jerarquía, de un grupo privilegiado en su servidumbre. El resto de la población que no pase la criba -económica e intelectual-, para montar cajas en Amazon o ensamblar piezas en una línea de producción están perfectos con la educación mecánica que han recibido. Y cuanto antes empiecen a producir, mas beneficio me aportan durante su vida.

Amazon esta en la base de la producción del sistema, lo único que se requiere para entrar a trabajar allí es pasar un control de drogas, y no tener antecedentes penales. Puedes echar la solicitud ahora mismo, y seguramente mañana estés dentro. La educación que buscan en sus productores es obligatoria, así que todas la traemos de serie. Todos los dispositivos inculcados desde la educación se pondrán en funcionamiento en el momento de entrar en el almacén. La ultima rueda del engranaje de la fabrica de felicidad esta bien pulida para que todo funcione.

Y yo entro, ficho, voy a mi puesto, cojo una caja y empiezo mi noche.

Y en algún momento levanto la cabeza de mi caja y veo a cientos de personas, en las líneas de producción, escaneando, empapelando, empaquetando, etiquetando, y enviando regalos de navidad.

Y quiero contarle yo a mi padre para que sirven las raíces cuadradas.

La renta básica va en serio. ¿Qué tienen que ver la tecnología, el tiempo libre y el trabajo?

Dejémonos de chorradas. Por más que muchos se encarguen de silenciar el debate sobre la renta básica y en criticar a sus defensores, la renta básica no es ninguna idea feliz de un grupo de intelectuales dedicados a inventar nuevas formas de justificar la vagancia.

Es un hecho probado que la Globalización primero y la Inteligencia Artificial después han deslocalizado la mano de obra. La primera, hacia países no occidentales (por llamar de alguna manera a lo que otros llaman puerta de atrás), mientras que la segunda ha demostrado que unos pocos humanos con estudios superiores pueden crear mano de obra que deja muy atrás a sus congéneres menos cultivados,  defectuosos y que encima pretenden cobrar cuando enferman o se empeñan en comer todos los días. Es momento de empezar a considerar la renta básica como la única salida del pozo negro en que está sumido el mercado laboral.

renta-basica-2

La renta básica la defienden desde premios Nobel en economía como James Meade o Jan Tinbergen, pasando por partidos políticos izquierdistas y colectivos internacionales, académicos y hasta multimillonarios. Muchos países se encuentran ya experimentando con la implantación de este modelo. Desde 1986 un comité europeo, Basic Income European Network (BIEN), que agrupa a miembros de distintas nacionalidades y recorridos político-sociales, se dedica a publicar información comprensible y crítica defendida por integrantes de más de 20 países y a elaborar propuestas para solucionar el problema sistémico del paro, la integración europea, pobreza, desarrollo, cambiar los patrones tradicionales de trabajo, carrera profesional y vida familiar y salvaguardar los principios de justicia social. Es como un think tank pero de los éticos, que se dedican a pensar por todos y no para defender los intereses de algunos. BIEN trascendió el ámbito europeo en 2004 y desde entonces se presenta como una red mundial especializada en la difusión y creación del debate técnico y político sobre renta básica.

La renta básica parte del concepto de considerar los derechos económicos como parte inherente del status de ciudadano. No importa tu nacionalidad o tus ingresos o tu patrimonio o tu profesión o tu sexo o tu interés por enriquecerte. La renta básica es un derecho universal que te permite organizar y decidir sobre tu vida partiendo de una seguridad material que te da el disponer de los recursos suficientes para subsistir.

No hay gobiernos capaces de crear puestos de trabajo. La solución de aumentar el gasto público para crearlos hace tiempo ya que dejó de ser viable, y en la actualidad ni los mercados de bienes emergentes y la hipertrofia de los puestos administrativos y burocráticos son capaces de asimilar la oferta de trabajadores. Por un lado confluyen un desarrollo tecnológico que va años luz por delante de la sociología, psicología, ciencia política, economía y antropología y que cada vez nos organizamos peor y sufrimos más por ello. El desarrollo tecnológico no está trayendo el desarrollo personal y social que nos prometieron. Mucho menos está ayudando a cerrar la brecha internacional, de género o de clase.

newproject_2_original1

Las reticencias a la aplicación de la renta básica vienen de unos pocos señores blancos y reaccionarios que ven el mundo cambiar y se cagan en los pantalones. Se aferran a este sistema, que hace años que da señales de no funcionar, y  rezan preocupados para que no les explote en las manos demasiado pronto. Estos últimos estertores de un mundo moribundo nos están jodiendo a todos a distintos niveles y no nos engañemos, siempre se puede ir a peor. Los predicadores de muerte, siempre pendientes de accionar el freno motor.

ERIK BRYNJOLFSSON: We’re now beginning to have machines be able to augment and automate our brains and replace mental tasks. Machines can do computations and make decisions and we’re still in the early stages of this, but we believe that the implications will be at least as profound as what the Industrial Revolution did for our muscles.

Que un robot te robe el trabajo es triste cuando el avance tecnológico no ha liberado a las personas, sino que nos ha encadenado más. La renta básica va por ahí, en ser el lubricante perfecto para hacer funcionar una sociedad postindustrial globalizada. La renta básica no salva el sistema, salva a las personas y libera su tiempo para que podamos encargarnos de tareas más gratificantes que todavía no pueden hacer las máquinas. Para que exploremos nuestra naturaleza y creemos otras cosas. Imagínate tener tiempo real y energías reales para invertir en proyectos comunitarios, artísticos y emocionales. Porque desde luego el tiempo libre que da un puesto de trabajo normal es duro invertirlo en algo productivo. Al menos mi cerebro cuando acaba la jornada laboral solo quiere desenchufarse y entrar en un letargo televisivo.

El ocio es un arte. Casi todos saben trabajar. Poquísimos son los que saben quedarse sin hacer nada. Y eso es debido al hecho de que a todos nos enseñaron a trabajar, pero nadie, como ya fue dicho, nos enseñó a quedarnos sin hacer nada. Para quedar sin hacer nada son necesarios los lugares correctos. Ustedes (…) pueden crear grandes centros culturales y de consumo, pero en ellos descansamos como si estuviéramos trabajando. (De Masi).

En el presente de nuestra modélica sociedad del futuro, civilizada, políticamente correcta y desarrollada, disponemos de menos tiempo libre del que tenía un campesino en la Edad Media. Muchos economistas vaticinaban que el desarrollo tecnológico conllevaría una reducción de los tiempos de trabajo al aumentar la productividad y la eficiencia, y, sin embargo, ha resultado todo lo contrario. La evolución del tiempo libre no ha sido lineal ni se correla con la curva de desarrollo tecnológico, sino que la sociedad a veces se comporta como una caja negra alejada de toda lógica, y esta vez los reajustes entre tiempos, salarios y medios tecnológicos no responden a ninguna. ¿Cómo puede ser que cada vez menos personas trabajen más, cobren menos y dispongan de tecnología suficiente para multiplicar exponencialmente la velocidad a la que hacen su trabajo?.

La renta básica no es ninguna idea feliz de un grupo de intelectuales dedicados a inventar nuevas formas de justificar la vagancia.

Tertulianos, trajeados dedicados a cobrar de las arcas públicas y a criticarlas cuando se les calienta la boca con el tema del liberalismo, grandes empresarios y demás jauría se encargan desde sus sillones a aleccionarnos sobre lo que es bueno para la economía y lo que pacifica a los mercados. Nos advierten con sus estertores de muerte que la renta básica solo consigue arruinar a los Estados y hacer que la gente no quiera trabajar. El debate en serio sobre la renta básica es para los mayores y debe partir de la ciudadanía consciente de que se nos viene encima la economía de la Inteligencia Artificial.

El siglo XXI representa lo más sucio y contradictorio de la naturaleza humana. Tenemos en nuestra mano herramientas, posibilidades, conocimiento y marco favorable para construir sociedades mundiales más igualitarias y relaciones interpersonales más sanas, y, sin embargo, vivimos en sociedades cada vez más desiguales, con diferencias entre los estratos más beneficiados y más perjudicados que se van ensanchando año tras año, repunta la violencia machista y a pesar de tener a nuestra disposición más información cada vez somos menos capaces de elaborar un relato con ella. Súmale a eso la crisis ambiental y disfruta de la frustración de ver que efectivamente las cosas pueden cambiar y, sin embargo, van en la dirección contraria. Somos una panda de postmodernos amnésicos que no parecemos aprender ni a palos.

renta-basica-1

Hay cifras de destrucción de empleo por la llegada de la Inteligencia Artificial que hablan por sí solas. Se estima en 7 millones los puestos de trabajo que desaparecerán y en tan solo 2 millones los que se crearán, en un periodo entre 2015 y 2020. No solo los trabajos poco especializados se encuentran amenazados; abogados, ingenieros y médicos son profesiones que van a sufrir su irrupción en el mercado, y, mientras que la entrada de la maquinaria en la sociedad fabril supuso la sustitución del trabajo físico, la IA viene a sustituir el trabajo intelectual.

El coste de la mano de obra se redujo drásticamente con la deslocalización de la producción, y vivimos una escalada de reducción de costes de personal desde décadas atrás a la actualidad, que implican un aumento en beneficio empresarial que no está correlado con el aporte tributario a las arcas comunes. La IA no está fiscalizada como debería, los beneficios de ésta no se están distribuyendo adecuadamente entre la población, sino que nos vemos amenazados por dos grandes problemas: menos gente trabaja y trabajará y menos impuestos se pagarán por este mismo motivo. La renta básica financiada con impuestos a la maquinaria y tecnología es la solución para rescatar a nuestro sistema de organización.

Liberados de la necesidad material por las herramientas informáticas, y teniendo en cuenta que el trabajo o los llamados bullshit jobs hace años que dejan de dignificar, para constituirse como la alienación suprema, sólo quedaría aprovechar toda esa posisibilidad y redistribuir los beneficios que la tecnología puede ofrecernos. Un hecho curioso acerca de la renta básica es que es una idea compartida transversal a ideologías tan opuestas como parte de la izquierda y el liberalismo feroz.

Con la instauración de una renta básica, los ciudadanos nos veríamos beneficiados del desarrollo tecnológico, nos protegeríamos contra sus efectos devastadores sobre nuestro desfasado modelo laboral y económico y aseguraríamos nuestra posición como trabajadores pudiendo rechazar ofertas de empleo esclavista. La renta básica empodera al ciudadano y al trabajador. Desaparecerían las figuras del trabajador pobre, la del negrero y la desprotección y culpabilización de amplias capas sociales pisoteadas por los poderes económicos, que son continuamente atacadas dentro de este sistema por no tener trabajo, o por ser pobres, o por las decisiones equivocadas que supuestamente toman y que les empujan a la precariedad y al estigma social. Al asegurar la subsistencia material, la renta básica permitiría formas de trabajo flexibles que vendrían a complementar los ingresos, al contrario que la situación actual en la que puedes matarte a trabajar y ser pobre como rata.

Una idea feliz de los yuppies de Ciudadanos es la de complementar las rentas del trabajo desde el Estado. Esto es: permitir a las empresas que paguen sueldos de hambre y financiar desde el Estado al trabajador para que reúna una cantidad de ingresos digna. Ciudadanos debe opinar que esta es la opción más de centro y más moderada y mucho consenso, pero en mi opinión esta salida solo desestabiliza las cuentas públicas y premia a los esclavistas, que seguirán viendo crecer sus ingresos.  Dado que los salarios cada vez son más bajos, excepto en el sector financiero y especulativo, este tipo de ingresos proporcionaría esa cantidad añadida necesaria para una vida digna, para hacer desaparecer al trabajador pobre. Dicho de otro modo, vendría a suplir con dinero estatal esa parte de renta salarial que las empresas se niegan a retribuir. Dentro del liberalismo esta es ni más ni menos que una distorsión de mercado que convierte al Estado en un comedor de pobres, que reparte limosna mientras permite a una empresa el seguir con sus prácticas depredadoras (y legales). La renta básica no está, como el complemento salarial, basado en la caridad, ni implica, como este último, el hecho de que el Estado se tenga que hacer responsable del aumento continuo del margen de beneficio empresarial. Tampoco obvia la existencia del paro sistémico que causa la automatización del trabajo. La renta básica ya está aquí.

En definitiva, no es inteligente negar el mundo que ya ha llegado, y es mucho menos inteligente obviar la intención de los creadores de opinión en desacreditar a los defensores de la renta básica como una solución a este nuevo mundo.

Si quieres aprender más sobre ocio, tiempo libre y los conceptos de work and labour para no quedarte sin argumentos delante de algún cuñado predicador de muerte, échale un ojo a esto y a esto.

marisauve_1_original

 

 

View story at Medium.com

La teoría de la estupidez de Carlo Cipolla no tiene fecha

En el campo, en la ciudad, en la playa y la montaña. Están en tu trabajo, y en tu familia. Los idiotas viven en tu barrio y en el vecino. Te los encuentras caminando por la calle y en las cenas de Navidad. Los idiotas en el siglo XXI están también en Internet. Los idiotas son del Madrid y del Barça, de izquierdas y de derechas. Los idiotas compran en las mismas tiendas que tú y asisten a los mismos conciertos. Los idiotas hablan swahili y mandarín. Tienen hipotecas o son nómadas. Los idiotas trascienden las barreras de cultura, raza, género, orientación sexual, nación y edad. Los idiotas también son probablemente atemporales. Tú puedes ser un idiota y no saberlo. Y, sin embargo, la humanidad sigue sin saber cómo tratar con ellos o cómo identificarlos.

idiotaAfortunadamente, el alcance de la estupidez humana ha sido explorada con anterioridad a que nos hiciéramos esa pregunta; Carlo Cipolla, autor de Allegro ma non troppo (literalmente: alegre pero no demasiado) trató mediante el método deductivo de dimensionar la magnitud de este fenómeno, y nos regaló la obra que te guiará a través de los tenebrosos senderos de una vida repleta de idiotas, culminando con la Teoría de la Estupidez y sus 5 leyes básicas que guían el comportamiento estúpido. El objetivo de Carlo Cipolla, era desde un principio neutralizar a este poderoso grupo de personas que impiden el crecimiento del bienestar y de la felicidad humana.

La humanidad se encuentra (y sobre esto el acuerdo es unánime) en un estado deplorable. Ahora bien, no se trata de ninguna novedad. Si uno se atreve a mirar hacia atrás, se da cuenta de que siempre ha estado en una situación deplorable. El pesado fardo de desdichas y miserias que los seres humanos deben soportar, ya sea como individuos o como miembros de la sociedad organizada, es básicamente el resultado del modo extremadamente improbable (y me atrevería a decir estúpido) como fue organizada la vida desde sus comienzos.

Este grupo de idiotas es mucho más poderoso que el IBEX 35, que la OTAN, que Putin,  Cebrián o la deuda. Los idiotas no están organizados, no tienen jefe y no se rigen por ninguna ley. El problema fundamental de estar rodeados de idiotas se resume en su primera ley:

Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de estúpidos en circulación

No podemos atribuirle una fracción numérica sobre el conjunto de la población no idiota, aunque se distribuyen en una proporción constante que nos lleva a la segunda ley:

La probabilidad de que una persona determinada sea una estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona

Todos somos hermanos a los ojos de Dios; o, como diría Carlo Cipolla, toda persona puede resultar ser estúpida independientemente de su nacionalidad, género o color de piel. La frecuencia de idiotas mantiene una proporción constante en los grupos observados, grandes o pequeños, proporción que, según la primera ley, superará siempre las previsiones más pesimistas.

Todos los seres humanos están incluidos en una de las categorías fundamentales; los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos

Expresado en términos de costes-ganancias (pérdidas y beneficios), las acciones que nos llevan a una interacción con otro ser humano pueden incluirse en uno de los cuatro cuadrantes de la gráfica siguiente, dando como resultado individuos incautos, inteligentes, malvados y estúpidos, en función del resultado de sus acciones.
idiota1
Una persona estúpida es una que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio. El individuo que realiza una acción que beneficia a otros pero se autoinflige daño en el proceso es el incauto. El individuo que actúa en beneficio propio sin importarle el daño que cause al resto es el malvado, al que podríamos llamar Felipe González-aunque aún no sepamos si se está beneficiando así mismo con sus acciones, por lo que podría tratarse de un estúpido al que no hemos descubierto-. El individuo que consigue encaminar sus acciones a un aumento del bienestar global, en el que él mismo se incluye, es el inteligente, mientras que el individuo que actúa y con ello no solo consigue perjudicarse a él, sino al resto, es el estúpido. Creo que con este esquema es bastante sencillo encasillar a una persona en algún cuadrante, si no en varios, aunque como en todo, hay grados de estupidez y de inteligencia. A mí se me ocurre por ejemplo el caso del votante de derecha liberal pobre. A ver si adivináis dónde.
El caso es que las personas racionales tienen dificultades a la hora de imaginar y comprender un comportamiento irracional. Pero, sin embargo, no son pocos los casos en los que las personas tienden a agruparse bajo el área del cuadrante de los estúpidos. La distribución de frecuencias implica que hay un alto número de decisiones en las que las pérdidas totales superan a las ganancias totales, dando como resultado neto una pérdida de bienestar. Esto es, por ejemplo, el caso de los malvados estúpidos, cerca de la estupidez pura, en los que al intentar ganar un beneficio consiguen hacer perder más al resto de lo que ellos ganan. Esto supone que es posible encontrarse con malvados perfectos (pérdidas igualan a ganancias) y con malvados estúpidos o malvados inteligentes.
En función de la capacidad de acción del individuo estúpido, el grado que alcanzan sus acciones estúpidas varía. Esto es, un estúpido en posición de poder tiene mucha más capacidad de destrucción que un estúpido con área de actuación limitada. Una pregunta que suelen hacerse los inteligentes es cómo es posible que los estúpidos alcancen posiciones de poder o autoridad; Carlo Cipolla responde a esto con la teoría de castas y clases, que permitieron durante siglos un flujo constante de personas estúpidas a puestos de poder. Esas clases o castas modernas (partidos políticos, democracia y burocracia) continúan suministrando estúpidos, sin ir más lejos, a través de las elecciones democráticas, una herramienta eficaz para asegurar el mantenimiento estable de la fracción correspondiente de estúpidos (recordemos que según la 2ª Ley, existe un porcentaje desconocido y subestimado de estúpidos entre los votantes), y las elecciones les brindan una oportunidad magnífica para perjudicar a todos los demás sin beneficiarse a sí mismos.
Debemos recordar que la peligrosidad y nocividad de los estúpidos es también culpa de los inteligentes, incautos y malvados, que son incapaces de adelantarse a sus desmadres y actuar en consecuencia. Los inteligentes pueden entender la lógica del malvado, pero se encuentran desarmados ante la devastación que causa un estúpido. Los estúpidos, además, tienden a carecer de autoconciencia, lo que supone que piensen que son malvados, incautos y, sorprendentemente, inteligentes. Esto nos lleva a la 4ª Ley
Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar o circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

 El corolario a esta teoría de la humanidad es bien conocido, y afirma que es mucho más peligroso un estúpido que un malvado. Ser malvado perfecto es actuar en favor de una transferencia de riqueza entre un individuo y otro, por lo que en análisis macro supone que una sociedad en la que todos son malvados a turnos se encontrará en equilibrio. Sin embargo, una sociedad con una gran fracción de estúpidos tiende al empobrecimiento. Todo esto no nos puede llevar a pensar que las sociedades que consideramos más avanzadas cuentan con un menor número de estúpidos, o que las sociedades en decadencia sufren de un mayor contigente estúpido (ya que infringiríamos las leyes anteriores). Carlo Cipolla responde a esto con la hipótesis de que en las sociedades en decadencia la acción de los estúpidos no se ve contenida por la permisividad del resto de grupos, lo que aumenta su potencial destructor. Además, en estas sociedades, muchos individuos tienden a comportarse como incautos estúpidos o malvados estúpidos, lo que nos lleva a engrosar las pérdidas totales y acelerar la crisis del sistema.

Ay amiga, te han violado y no lo has entendido

Yo no me olvido de eso, pero nunca lo había contado porque me daba vergüenza ‘lo tonta que fui’, ‘lo irresponsable que fui’, ‘lo boba que parecía’ ahí, como una gallina deshuesada en ese sofá”, escribió Teresita Goyeneche (VICE Colombia)

Más de una se sentirá identificada con esta historia; chica borracha medio inconsciente, de fiesta con amigos, termina en la cama de uno de ellos sin saber cómo ha llegado hasta allí. Sola o acompañada, se despierta desnuda con recuerdos borrosos de la noche anterior. A partir de aquí, las historias suelen terminar con una vergüenza inmensa que impide a la víctima ni tan siquiera contárselo a sus amigxs, mucho menos pedirle explicaciones al violador. La víctima se cree el culpable y aquí termina todo.

violado

Parafraseando a aquellos jueces que preguntan si apretó bien las piernas o cómo iba vestida, la víctima hace memoria buscando en sus alcoholizados recuerdos algún detalle que la implique en la escena del crimen. Tal vez tonteó con su amigo sin querer llegar a más, tal vez hizo creer al violador que quería mantener relaciones sexuales. Tal vez iba tan borracha que se merecía lo que le pasó. Porque claro ¿cuántas veces te han dicho que ser mujer es peligroso y colocarte en una posición vulnerable, como acabar borracha puede acabar en lo que acabó?. Dentro de tí solo encuentras argumentos para exculpar a la persona que te violó, a la que conocías, y razones para fustigarte y de las que aprender la próxima vez. Ay amiga, te han violado y no lo has entendido.

No era un desconocido que te asaltó a punta de cuchillo volviendo a tu casa de noche, como te habían dicho que iba a ocurrir. Era un amigo que probablemente no necesitó hacer uso de la fuerza para violarte, a cara descubierta, que no tuvo problemas para mirarte a los ojos al día siguiente.

Estos casos son tan comunes que buscar una explicación debe hacer referencia a una ley universal. La ley del patriarcado, ese sistema que ampara, promueve y sostiene que el cuerpo de la mujer puede ser objeto de uso y disfrute sin consentimiento previo. Que alienta a los hombres a pensar que el silencio administrativo de la víctima puede considerarse un consentimiento. En estos casos en los que el uso de la violencia física no es necesario para violar, identificar la violación se vuelve casi un imposible. La víctima se culpa por su irresponsabilidad mientras el agresor se va de rositas con la conciencia limpia como una patena. Es triste ver como se defiende esta postura, de maneras más o menos encubiertas, en los medios de comunicación, en las familias o en los grupos de amigxs.

Hace poco en mi trabajo, comentábamos este tipo de situaciones otras dos chicas y yo. Acostumbrada a moverme en círculos, digamos, progres, la hostia de realidad que me supusieron sus opiniones me tuvo que dejar con cara de haber acabado de salir de una cueva. Opinaban que es imposible ir tan borracha como para no enterarte de lo que están haciendo con tu cuerpo, que hay que pensarse mejor lo que se bebe y lo que no, que la chica de la violación en grupo de los San Fermines en realidad sí que quería aunque luego se fuera la cosa de las manos. ¡Ah! La última y la mejor; que también hay hombres violados. Curiosamente para ese argumento ad populum se le ocurrió a una de ellas comentar otro caso de San Fermines de este año en el que un chico se levantó y otro se la estaba chupando. En ese punto se me ocurrió señalar que estaba siendo violado por otro hombre, por lo que tal vez estuviera relacionado con el hecho de que a los hombres no se les educa para no violar, sino todo lo contrario, se les inculca una superioridad de deseos e intereses que primen sobre los deseos e intereses de los demás.

En un contexto como el que acabo de describir, con ese argumentario de lugares comunes tan masticado  ¿Nos sorprende que los casos de violaciones de este tipo no se lleguen a denunciar? ¿Nos asombra que la vergüenza, que la falta de educación en el concepto de violación, la falta de herramientas, el tabú o el miedo impidan a las mujeres denunciar estos casos?. ¿No es inútil que eduquemos a las niñas en el miedo a que las violen en vez de educar a los niños para que no violen? ¿Tenemos que vivir con miedo para que otros puedan pegarse la vida padre?

En mi caso no denuncié. Peor aún, no llegué a comprenderlo del todo hasta pasado casi un año desde lo sucedido. No es que me pasara cada segundo de mi vida pensando en lo que había pasado, pero le daba muchas vueltas, intentaba recrear lo ocurrido, intentaba exculpar a la persona que me lo había hecho y procuraba aprender de mis errores para que no volviera a suceder. Por supuesto, con ese comportamiento solo perpetuaba el rol que me había tocado por nacer mujer, solo seguía cumpliendo con mi papel de culpable. Yo fui mi propio verdugo. No necesité miradas reprobatorias ni personas de mi entorno incriminándome. Me lo hice todo yo solita.

Estaba de Erasmus y como os podréis imaginar iba con un pedo de colores cada vez que salía de casa. Me juntaba con un grupo en el cada una era de su padre y de su madre y de todos los rincones de Europa. Solíamos pegárnosla fuerte en casa de unos y acabábamos siempre bastante mal. Una noche, y según el testimonio de una de mis amigas, uno de ellos me cogió a lo saco de patatas y me llevó hacia las habitaciones. Nadie le dio importancia. Nadie gritó, nadie se asustómenos aún yo, que estaba al borde de la inconsciencia-.

violacion_amigaEn esa habitación tengo recuerdos fugaces-creo que fui con los ojos cerrados desde antes de que me cogiera en volandas hasta por la mañana-. He de dar encima las gracias porque no fue tan traumático ya que no recordaba nada. Cuando me desperté, estaba desnuda y tenía semen en la vagina. Otra cosa por la que debo encima de dar las gracias es por hormonarme, ya que mi amigo no se preocupó en dejarme embarazada-menos aún en pegarme alguna ETS-. Fui corriendo a la habitación de otro amigo-este era el único español de la casa- a despertarle y preguntarle qué coño había pasado. Aparte de descojonarse y contarme lo que acabo de escribir, me dijo que otro amigo que también estaba en la fiesta, y con el que me estaba liando, se había mosqueado y se había pirado nada más me vio irme con el violador otro sentimiento de culpa que echarse a la espalda-.

En ese momento y tiempo después nunca se me ocurrió denunciar. Yo era la culpable de que aquello hubiera ocurrido. Igualmente con el que me estaba liando no me creía cuando le conté lo que había pasado y pensó que era una excusa. La relación que mantuve desde ese día con el violador se puede resumir en: todo siguió entre nosotros como hasta ese momento. A veces intento echar mano de las dificultades comunicativas entre él y yo respecto al idioma para evitar no culparme a mí misma por no haberlo hablado con él, haberle explicado cómo me había hecho sentir, pero realmente sé que no lo hice por vergüenza. Porque, en el fondo, sentía que había sido mi culpa.

Camila, 37 años -Yo no sé por qué seguí siendo su amiga después de lo que pasó. Tal vez no quería creer que había pasado, o quería perdonarlo. Creo que era tal vez la inmadurez de la edad. No sé.

Juliana, 25 años-Al día siguiente desperté sin pantalones y sin ropa interior. Luego recordé que había tenido un “sueño” en el que me quitaban los pantalones; yo lloraba e intentaba pelear pero no podía hacer nada por la borrachera.

Andrea, 23 años-De hecho algunos amigos me dijeron que tenían una imagen distinta de mí y me pegaron la bronca por haberme emborrachado. A ellos sí los mandé a la mierda porque me parecía muy contradictorio: yo a ellos los había visto millones de veces así, o peor, y los había cuidado. Esa era la primera vez que yo terminaba así, y tengo la sensación de que todas sus críticas fueron porque yo era una mujer.

Lesbos, Grecia. Los migrantes económicos no existen

Llevo un tiempo guardando dentro esta visión y la promesa interna de contársela a cuantos más, mejor. Si tenéis un rato para leerme, os pido atención. Creo que es importante. Si no lo tenéis, aquí os dejo la conclusión más general:

Es preciso hacer un esfuerzo consciente para intentar ver el mundo como de verdad es. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de causar mucho sufrimiento, aunque no sea nuestra intención.

El campamento era un lugar extraño, donde jugar al cricket y al Uno se mezclaba con relatos de la guerra, de largas caminatas por montañas iraníes y del reclutamiento por tortura de los talibanes.

13719672_1229995907033884_139576530458856631_oPongámonos en contexto: Lesbos es una pequeña isla griega situada a unos escasos seis kilómetros de Turquía. Desde tiempos inmemoriales, pero, más recientemente, desde hace unos cuarenta años, ese estrecho trozo de mar lo han cruzado multitud de personas buscando en Europa una vida mejor. En octubre del año pasado esta situación alcanzó un máximo absoluto: en apenas un mes, más de 200 000 personas (aproximadamente la población de Granada) llegaron a sus costas. Otras tantas, casi una de cada cien, murió ahogada. Podría hablar de cifras oficiales, pero mis compañeros de Proactiva Open Arms no estarían de acuerdo.

lesbos¿Cómo es posible que muera tanta gente en un recorrido de tan solo 45 minutos? La respuesta se halla en las pateras, mayoritariamente de plástico, en las que se agrupan hasta 100 personas con chalecos salvavidas de imitación. El “capitán“, experiencia nula, es elegido por las mafias y con frecuencia amenazado a punta de pistola. Su misión: intentar mantener la embarcación recta hasta dar con la costa. ¿El precio por el pasaje? Más de mil euros, o lo que es lo mismo, cien veces más de lo que pagamos cualquiera de los de este lado por cruzar en condiciones mucho más seguras.

No quiero magnificar mi historia. Pasé apenas un mes en Lesbos. No vi ningún muerto y tampoco le salvé la vida a nadie. Mi tarea, al servicio de una ONG sueca, consistía en asistir con agua, comida y ropa seca a los migrantes y refugiados que llegaban a la costa norte de la isla. Recuerdo bien la primera llegada: mientras acompañaba a un señor de Eritrea al baño, aprovechó para agradecernos nuestra labor: “People in Europe very good. I know we all is good now”. No le contesté.

No contesté porque sabía que en unas pocas horas estaría en Moria, centro de detención de Lesbos y hogar para más de 4000 personas. Había oído hablar de sus concertinas y de las eternas colas de personas, bajo la lluvia y entre sus propios excrementos, esperando para poder entrar. Había oído hablar mucho de Moria pero, como tantas otras cosas, no las llegaría a comprender hasta que estuve allí.

Moria es el infierno sobre la tierra. Lo peor, más que el estricto escrutinio policial, las vallas y los containers donde se hacinan quince o más, es la sensación de desesperación que pesa, como un plomo, sobre todo el que entre. Pregunté a una voluntaria que servía dentro si pensaba que Moria era una cárcel. La joven llevaba años examinando, como periodista, las cárceles de EEUU. Su respuesta fue: “Solo puedo decir que los problemas que surgen aquí son muy similares a los que surgen en las cárceles, y eso da mucho que pensar”. ¿Somos capaces de imaginar lo que se siente al estar encarcelado sin haber cometido ningún crimen más que el de buscar una vida mejor? El día después de la visita me lo pasé entero llorando.

Los días que no había llegada los pasábamos limpiando las playas de Lesbos por la mañana y animando a los chavales de un campo de menores no acompañados por la tarde. Es un buen recordatorio de que pasar mucho tiempo en la cama es un síntoma importante de depresión, porque eso era el mayor pasatiempo de todos estos adolescentes sirios, afghanos y pakistaníes. El campamento era un lugar extraño, donde jugar al cricket y al Uno se mezclaba con relatos de la guerra, de largas caminatas por montañas iraníes y del reclutamiento por tortura de los talibanes.

Dos semanas antes de irme tuvo lugar el famoso golpe de Estado fallido en Turquía. Nos preparamos toda la noche para la llegada masiva de cientos de personas, pero al primer día no vino nadie. Al segundo, tampoco. Tuvieron que pasar cinco días para que se reanudara el goteo constante de botes, uno al día, siempre al amanecer, y esta vez llenos de sirios. Los sirios, la rara avis de la migración, son los únicos que protege la Comunidad Internacional, y Turquía les había llegado a ofrecer hasta la nacionalidad. Su llegada significaba que algo iba muy mal al otro lado. “Every day we hear guns“. Este es el país al que hemos cedido toda responsabilidad.

Me fui de Lesbos con muchas preguntas y alguna certeza que me gustaría compartir antes de cerrar este relato. Son las siguientes:

Que los migrantes económicos no existen. Ese término peyorativo descalifica a aquellos que se han jugado sus vidas para huir de una infinidad de factores. Lo que es peor, confronta un principio fundamental de la igualdad: que la pobreza, en sí, engendra violencia.

lesbos_greciaQue la guerra fría nunca acabó. O lo que es lo mismo, que el mundo pacífico en el que creemos vivir es mentira. Todo esto se explica directamente a través de los intereses geopolíticos de nosotros, los países ricos, y del tan ignorado colonialismo de Oriente Medio. La guerra en Siria se nutre de capital occidental y capital oriental, principalmente ruso e iraní, que están pagando el que los sirios se maten entre ellos. Nuestra responsabilidad moral no es solo acoger; reside en todos los factores que han originado este conflicto.

Que nuestros hijos recordarán esta crisis con verdadera vergüenza por el comportamiento de esta Unión Europea, “Unida en la diversidad“.

Que la única solución pasa por la acogida. Los campamentos son una solución temporal a un problema que no muestra señales de resolverse y es nuestro deber ofrecer a toda esta gente un hogar y unos medios de vida dignos. Contra quienes dicen que lo que tiene que pasar es que “resuelvan su guerra” esgrimo lo anterior: el flujo migratorio es una consecuencia directa de nuestras acciones que promueven la desigualdad. Se puede elegir entre ropa barata o acoger a gente, o incluso dejarles que se pudran como estamos haciendo ahora, pero no podemos tenerlo todo.

La patria es aquello que se puede abarcar con la vista, lo que se puede recorrer en un día. (El Imperio, Ryszard Kapuscinski)

 

Por: Álvaro

1 2 3