CONTRA LA HOMOFOBIA. CONTRA LA FRUSTRACIÓN.

Dos conversaciones en la barra de un bar gay. O mejor, una conversación y un monólogo: tres jóvenes hablan sobre cómo pasarán la noche mientras un hombre maduro reflexiona en voz alta sobre su pasado al hilo de lo que sucede a su lado.

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Frustración: punto límite al que se llega cuando debes renunciar a las expectativas puestas en un futuro prometedor. En una sociedad basada en ganar o perder, siempre se vive en el miedo a llegar a ese límite. Cuando las contradicciones entre tus deseos y las imposiciones sociales te obligan a reprimir tu naturaleza misma, sólo hay tres alternativas: la violencia, una vida basada en el autoengaño y en la esquizofrenia entre lo que eres y lo que te asusta ser, o el suicidio. Cuando no nos permiten ser lo que queremos ser, cuando tu mismo ser biológico llega a ser una categoría construida por el poder, y tu yo es otro, sólo identificable en el espejo del orden, entonces hemos perdido la autonomía propia del pensar libremente. Sólo pienso el conjunto de ideas que quieren que piense, y lo traduzco en comportamientos “normalizados” y regulares. Esto es humillante, pero en la mayor parte de las veces, inconsciente, a la vez que frustrante. Sólo tienes que preocuparte de ti mismo, nos dice el sistema, y el resultado de tal axioma es devastador para la colectividad. Es tremendamente difícil erradicar las emociones básicas derivadas del comportamiento egoísta inducido por él, y sus consecuencias políticas las hemos podido comprobar durante los últimos años: el desmantelamiento de los servicios destinados al bien común, ya que se ha roto el principio de solidaridad.

En Occidente, sobre todo en Estados Unidos, hace tiempo que el consumismo ha alejado a la población de su conciencia social. Para manejar a las personas hay que controlar sus creencias. Hay que desviar su atención y confundir sus certezas a cerca de cuáles son sus necesidades. Mantenerlas pegadas a las pantallas de la televisión, de internet, del móvil, … La desinformación es el fruto de esta manipulación: te crees que lo sabes todo, pero acabas tomando decisiones irracionales motivadas por la publicidad, que ha conquistado el terreno de la política hasta convertirla en un campo sembrado de extravagancias inducidas por el marketing comercial. Más frustración. Más indignación. Una indignación que provoca furia, pero que, unida a la ignorancia y la desinformación, también puede ser manejada por el poder. En una sociedad donde el egoísmo y la competitividad extremos han calado en el inconsciente colectivo, el objetivo es que las personas se odien entre sí, se culpen las unas a las otras de sus problemas, olvidando el origen real de su comportamiento. Y la esquizofrenia creada por tanta contradicción es el germen de los fanatismos y de la violencia que padecemos.

La conversación que abría este texto fue publicada en un cómic del dibujante Ralph König en 2005. En la escena se puede comprobar la tremenda distancia entre dos modelos de pensamiento motivados por la experiencia de dos mundos opuestos: uno refleja la frivolidad de unos gays cuya única preocupación es la diversión, mientras otro expresa la soledad y la inquietud por el olvido de un problema en el que no se suele pensar mucho desde la perspectiva de una persona atrapada por los hábitos del consumo contemporáneo: la homofobia institucionalizada. Como el mismo personaje señala, no sólo se trata de una tragedia del pasado. Nunca ha dejado de existir. Pero normalmente, la gente no suele querer oír esas cosas, demasiado preocupada por sus asuntos particulares, hasta que surge un atentado descomunal como el de Orlando, y, aún así, se desvía la atención hacia el terrorismo internacional, el yihadismo, el islam destructor. Los malos siempre son ajenos a nosotros y quieren destruir nuestra bien trabajada democracia, alejando de este modo la autocrítica. Owen Jones reaccionaba en un video aparecido en The Guardian hace poco, señalando al pub gay londinense Admiral Duncan, que sufrió un atentado neonazi en 1999, con tres muertos y setenta heridos, como ejemplo de cómo la violencia homofóbica nos debe hacer reaccionar sobre nuestra pasividad, recordando que los derechos conquistados sólo se mantendrán si cuestionamos constantemente las estructuras autoritarias que van conformando nuestro sistema de convivencia.

Fue el trabajo de los activistas el que logró los derechos que disfrutamos. Fueron ellos quienes organizaron a la gente para luchar por ellos frente a los “Amos de la Humanidad” (Adam Smith), sólo preocupados por sus intereses, y a los que les importa bien poco el destino de la población. No obstante, durante los últimos años, hemos estado asistiendo al desmantelamiento de todo tipo de organización cuya idea fuera la construcción de una sociedad más justa, más libre en todos los sentidos, tanto de prejuicios como de violencia, al tiempo que se generalizaba la idea de que la felicidad de esta “vida líquida” (Zygmunt Bauman) nos había alejado del peligro de una involución. Nada más erróneo. Echar la culpa al islam del atentado de Orlando es “echar balones fuera”. El mundo está plagado de ejemplos de homofobia más o menos legal, fruto del odio y el miedo hacia la diferencia y al cuestionamiento del orden impuesto por los intereses de esos “Amos de la Humanidad” a los que Adam Smith se refería en su “Riqueza de las Naciones”. La interiorización inconsciente de esos intereses por parte de la población provoca el desprecio hacia quienes no los comparten.

Las causas del atentado de Orlando hay que buscarlas dentro de nuestro esquema social, al igual que los miles de actos de violencia homofóbica y transfóbica que han ocurrido y aún ocurren en este mismo momento a lo largo del mundo. Porque la lucha contra la homofobia no es ajena al compromiso con lograr una sociedad en la que las categorías excluyentes sean abolidas, como dice José Antonio Mérida Donoso en su artículo “La homofobia y las cabezas medianas”: “Cautivos de la masa crítica, vivimos en un mundo dominado por la intransigencia de la cual se desprende la necesidad de catalogar constantemente al otro. Etiquetar al otro y reducirlo bajo esquematismos es la tendencia imperante al tratar la identidad sexual de los demás bajo una moral convencional y unívoca. Tal y como dice Judith Butler la “unidad del género” es la consecuencia de una práctica reguladora que intenta uniformar la identidad mediante una heterosexualidad obligatoria. El poder de esta práctica reside en limitar, por medio de un mecanismo de producción excluyente, los significados relativos de “heterosexualidad”, “homosexualidad” y “bisexualidad”, así como los sitios subversivos de su unión y resignificación”. Así se entiende la fobia a todo lo que no se integre en la heterosexualidad normativa, y que se mantengan los tabúes y estereotipos contra los transexuales y homosexuales. La educación es una parte muy importante en este proceso. Los prejuicios transmitidos a los niños y adolescentes, junto a sus comportamientos represivos, son las claves no sólo de la reproducción de la homofobia, sino también del aumento de patologías psicopáticas que originan la violencia desmedida del fanatismo que nos rodea. Pero aún peor es la indiferencia y el pesimismo de gran parte de la sociedad, cuando lo que importa es la infinidad de las pequeñas cosas de gente anónima que determinan los cambios futuros.

Aún recuerdo las palabras finales de “Jonás, que tendrá 25 años en el año 2000”, película de Alain Tanner de 1976: “Intentaré mantener unidas vuestras esperanzas, de forma que no desaparezcan. Voy a volver al trabajo. Seré explotado. Intentaré utilizar vuestras esperanzas como niveladores… Tengo frío… Estoy en el siglo XX, Jonás. Sólo se me pide que esté callado, que lo acepte todo. Sólo se me permite hacer lo que me pagan por hacer. Soy mano de obra. Mano de obra en su motocicleta. Hace frío tan temprano por la mañana. Pienso en mi cama, tan cálida. Jonás, la partida no ha terminado. ¡Mirad vuestras vidas! Desde el día en que aprendemos a andar, el día en que el ejército dispara sobre miles de nosotros, desde tu primera lección de lectura hasta la última decisión democrática: no hay que ceder en nada a pesar de todas las amenazas. ¿Será mejor para ti? Lo mejor es puesto sistemáticamente a un lado. Y yo digo: nadie volverá a decidir por nosotros. La primera vez quizá no suceda nada. La décima vez habrá un comité. A las cien veces habrá una huelga… y otra lección de lectura para ti, Jonás. Tantas veces como monte en la Vespa para ir a trabajar. Más. Tantas veces como los días de mi vida.”

 

Juan Argelina.

 

A TUTTI GENTILESCHI

El hombre como sujeto y objeto de la ciencia. El hombre como sujeto de la obra, la mujer como objeto de ella, el hombre como sujeto del éxito, la mujer la sombra esa que hay detrás de todo gran hombre, la que le friega los platos y le hace la cama. Mientras que el hombre ha podido definirse a sí mismo, la mujer se ve definida en relación a su padre, a su marido o al referente masculino más cercano.

gentileschi (2)Cuando alguna mujer se consigue colar en la Historia, debido a algún mérito que no tenga que ver con su útero, pasa a ser retratada de una manera que nunca encontraríamos en la biografía de un hombre. Se habla de su familia, de cómo compaginó las tareas domésticas y de cuidados con sus logros profesionales o académicos, de lo enamorada que estaba de tal o cuál, o de los hombres ilustres con los que se codeó. De Voltaire no se diría que fue un padre amante de su prole. De Einstein no se dice que su gran obra es muy posiblemente coautoría de su maestra, de Karl Marx no se dijo que compartiera reflexiones con su mujer.

Mientras, Aspasia de Mileto es recordada como la mujer de Pericles, Artemisia Gentileschi como la hija de Orazio, Teodora como la puta que se casó con el emperador de Constantinopla, Marie Sklodowska como Marie Curie, la que compartió el Nobel con el marido. Mientras, nadie se acuerda de Olimpia de Gouges. Mientras, recordamos a Amandine Dupin como George Sand.

gentileschi (4)Este dimorfismo sexual en las bibliotecas del mundo parece no tener fin. Incluso ahora, en esta sociedad donde las mujeres cabemos en la esfera pública, las deportistas son preguntadas por el maquillaje que utilizan para estar tan divinas y de cómo hacen para cuidar a sus hijxs y ganar competiciones a la vez. Las actrices van a los estrenos para que el mundo sepa de qué diseñadxr es su vestido y dar vueltas en círculo para que alguien pueda inmortalizar todos los pliegues. Esa es la efímera trascendencia a la que las condenamos. Las mujeres vivían y trascendían a través de sus hijxs, vivir para siempre era procrear, mientras los hombres alcanzaban esta inmortalidad a través de sus actos, a través de sus créditos, sus obras, sus firmas. Expropiarle este espacio a los hombres debe de hacerles sentir muy vulnerables. A lo mejor por eso es tarea imposible que un libro de texto pase el Test de Bechdel.

De Voltaire no se diría que fue un padre amante de su prole. De Einstein no se dice que su gran obra es muy posiblemente coautoría de su maestra, de Karl Marx no se dijo que compartiera reflexiones con su mujer.

En el s. XVII, durante la caída del Antiguo Régimen, se sucedieron las deconstrucciones de súbditos para configurar al ciudadano moderno, junto con el concepto actual de derecho. En este escenario, comenzaron a revolverse también las mujeres y a invadir la esfera pública, entendida como el espacio común donde los actos son valorados y considerados bajo la óptica del éxito. Históricamente, el espacio natural de la mujer era la esfera doméstica, parte de la privada, que también pertenecía al hombre, como lugar íntimo e individual o del ocio. Parece que esta conquista de la esfera pública no ha traido los frutos que esperábamos, puesto que en lugar de equiparar o desligar del género los roles, los hemos intensificado. La mujer ha sido adaptada a la esfera pública solo formalmente, y las que allí entran saben que serán cuestionadas, que se las seguirá de cerca, que sufrirá el síndrome de la impostora, que si fracasa todo el mundo lo asociará a su género.

El otro día me hablaban de que las empresas constituídas exclusivamente por mujeres se estrellaban. A lo mejor es un problema, que cuando una empresa constituida por hombres fracase, no se establezca la causa principal en que todos tengan pene. A tutti gentileschi.

Por lo tanto, una mujer en la esfera pública es valorada y apreciada como objeto de admiración estética o como útero, y sigue causando expectación en la sociedad cómo pueden compaginar esa doble vida con sus deberes vaginales. Las super mamás, las super woman. En lugar de acabar con la esclavitud la exaltamos.

Experimentar con las preguntas destinadas a uno de los géneros al cuestionar al opuesto es a tutti gentileschi. Identifcar el maltrato diario al que se someten las mujeres que invaden la esfera pública, y el ridículo que experimentan los entrevistadores, a mis ojos, al interesarse por aspectos insulsos y fuera de lugar, es pan nuestro de cada día.

Sea educadx, no defina por género

Por: RAF Tomaten

 

Festival AFROCONCIENCIA 2016

Hoy hace una semana que nos enteramos que se estaba celebrando el festival de Afroconciencia así que, con un calor que te torras, nos acercamos al Matadero de Madrid.

Se celebraron diversas charlas de concienciación e intercambio cultural organizadas por afrodescendientes.

Destacó la charla de debate Afrofeminismo con Nair Macedo (Kwanzaa), Antoniette Torres Soler (Afroféminas), Asha Ismail (Save a girl, save a generation) y Jane Oma (Upside África).

Se montaron distintos puestos de productos africanos donde podías adquirir gastronomía del lugar, así que, entre arroz con pollo o ternera y plátano frito podías entrar en conversaciones sobre identidad negra, literatura o música. Así que algo catamos en los puestos del patio bajo la sombra que hacían las lonas. Había bisutería artesanal, literatura afro, pintura y unas láminas impresionantes.

Aprovechamos para visitar diferentes espacios del Matadero que, aunque no tenían mucho que ver con el festival, fuimos a echarles un huele y… ¡menudo acierto! Una exposición sobre tipografía de la mano de varios artistas. Vimos tipografías plasmadas en botellas de vodka, revistas, carteles publicitarios…

También nos adentramos en la obra (SELFIE) de Darya Von Berner donde sentimos la luz artificial que recordaban a los flashes de las fotografías, carteles publicitarios luminosos, focos de escaparates, tv o pantallas de ordenador. Píxeles que marean y atontan. Píxeles que incentivan el narcisismo.

Al atardecer, terminó la charla de “¿Y tú por qué eres negro?” con un debate abierto mientras cada vez se llenaba más el patio del Matadero. Cuando empezó la maravillosa Astrid Jones y su guitarrista el aforo estaba bastante lleno y con un buen rollo impresionante que habían dejado las charlas de la tarde y el comienzo del concierto.

Con las luces blancas del escenario, los carteles de los retratos y el Jazz en acústico no se podría estar mejor en una noche “de verano” en el no tan caluroso Madrid.

 

Paris.

Querida Democracia: no eres tú, soy yo

Querida democracia: no eres tú, soy yo. Bueno no, sí eres tú. Tú y la panda de sinvergüenzas que hablan en tu nombre; la panda de descerebrados que los siguen hacia el medievo. Buen camino llevéis hacia el infierno. Señoras, señores, una servidora se despide de ustedes, me da asco ser española. Tanto gilipollas y yo sin balas. Y vengan ustedes a detenerme por exaltación de la violencia, igual que han censurado a todos aquellos que se han dedicado a escribir su apoyo a la matanza de Orlando, a no…espera. Espero, señoras y señores, espero. Llevo muchos años esperando -eres joven, las cosas cambiaran, ten paciencia-. Les juro que la he tenido, hablan ustedes con una ferviente defensora de la no violencia. Pero no vio nada esta servidora. Nada que fuera justo, nada que fuera honrado, nada que pudiera llamarse democracia.
Déjenme que les descubra una cosa, las palabras no son suyas, lo siento. Terrorismo de estado: maldita ETA. ¿Está usted sin casa? Nuestros antidisturbios le acompañaran gustosamente hacia la calle. La policía municipal al calabozo si osa usted rebuscar en la basura; no debió trabajar lo suficiente, si lo hubiera hecho ya estaría en Alemania. Pobres nuestras abuelas y abuelos; volvimos nosotros a buscar lo que ellos. ¿Tiene usted una carrera? Le haré un favor, trabajará usted gratis para mi en mi empresa, prometo explotarle mucho. Explótame, explótame mucho, que solo he estudiado un máster, he perdido el tiempo. Demasiada diversión, demasiada fiesta. Los jóvenes deberían ahorrar para la matricula y no gastar tanto en cerveza. Lástima que no sepa inglés, el único puesto que quedaba libre sin ese requisito era el de presidente del gobierno. Presidirá la cola del paro, no se preocupe, eso sí, si va temprano. Son todos una panda de vagos. Quien no trabaja en España es porque no quiere robar. Los carteristas son un peligro para el bien público, menos mal que tenemos leyes que apoyan a los sobreristas. ¿Ha dicho usted soberanistas? No, hablaba yo de Venezuela fíjese usted.

Fanáticos religiosos del mundo unidos por la homofobia

Abro una nueva sección (imaginaria), la mirada del cuñado. Empieza el chiste: ¿qué podrían tener en común un fanático islámico y un fanático cristiano? ¡La homofobia! (entre otras muchas cosas, claro está). Bha, vaya mierda de chiste.

fundamentalistas

Ahí les ves, poniéndose de acuerdo. Ten cuidado cuñado lector, a lo mejor en este artículo te estará esperando la palabra maldita: HETEROPATRIARCADO….muhahahahaha.

Aviso: Este artículo tiene como único propósito que el lector lea juntos una serie de titulares a raíz del reciente atentado en Florida. Ya saben ustedes, para tener una mayor perspectiva blah blah, y sobre todo para echar bilis por la boca.

  • #MatarGaysNoEsDelito. ¿eh?, ¿cómo?, ¡¿pero y a éstos a dónde les echamos?! ¿a la isla de Perejil con las cabras?, ¡joder! ¿y esto no es apología del terrorismo, incitación al odio y todo eso? Tomarán medidas como con los malvados titiriteros ¿verdad?.
  • En este vídeo el periodista y escritor británico Owen Jones acaba por irse del plató de televisión mientras los otros tertulianos se niegan a calificar el atentado terrorista TAMBIÉN como ataque homófobo. Owen Jones les dice que si el ataque hubiera sido a una Sinagoga no habrían dudado en ningún momento en calificarlo también como “ataque anti-semita”, pero nanai. El video está en inglés:

 

¿Pero para qué harán la manifestación del Orgullo? ¡Qué gente más pesada, si ya no tienen nada que reivindicar!

BONUS TRACK: Resulta que el pobre Alberto Garzón escribió un tweet sobre el atentado utilizado la PALABRA MALDITA, con la correspondiente quema pública en la hoguera. Dejo aquí el artículo que escribió Babijaputa, titulado ¿Cómo va a ser culpa del heteropatriarcado si no sé qué es eso?. Hasta la próxima corazones.

Por: Spider Jerusalem

MARIKA PERDIDA EN ESPACIO NO MIXTO

¿Interpretaron eso porque iba con una amiga y parecíamos una pareja cis de heteros opresores? ¿Qué narices está pasando?

He decidido escribir este texto para expresarme. Punto. Creo que no hay más razones por las cuáles quiera hacerlo. No quiero politizar lo que escribo –si es que eso se puede hacer-, ni relatar una crónica de un evento, ni quiero dar lecciones de absolutamente nada a absolutamente nadie. Sólo quiero expresarme y compartir con quien me esté leyendo una experiencia que tuve como marika perdida dentro de un espacio feminista.

Era fin de semana y me encontraba en Granada, por una de esas ventoleras que aparecen en la existencia de una, vaya. Vi el cartel de un festival transfeminista que se iba a llevar a cabo en Granada, localicé gente, conseguí acompañante y para allá que me fui locamente a pasar el finde entre bolleras, trans y gentes varias. El cartel me llamó la atención desde el principio y además, una cuestión que me gustó bastante, fue que a las mismas horas que se proponían talleres no mixtos –para mujeres, bolleras y trans– se planteaban otros espacios de encuentro y de experiencias varias con temáticas muy potentes, que podían ser mixtos. Esto me hizo sentir cómodo –como ser humano con cuerpo leído como hombre– (Paréntesis del paréntesis, el lenguaje me mata… aclaración que me apetecía hacer)

Caímos del cielo de Madrid en un bonito sábado dentro de un bonito espacio. Acudí junto con una amiga mía a varios talleres en los cuáles viví experiencias muy chulas y que me hicieron replantearme la vida (otra vez… tol rato replanteándome todo) Los espacios estaban muy bien gestionados y con un ambiente muy agradable. Además, daba pie a que charlases con otras personas, a compartir diferentes puntos de vista, a charlar sobre lo que se sintiese y como se quisiese vaya. Ésta parte muy guay. Además, uno de los talleres a los que asistí trataba sobre el espacio marika dentro de movimientos transfeministas. Me encantó haber estado allí. Lo que sucedió dentro del propio taller creo que daría para otro escrito así que me ceñiré a que descubrí personas que habían tenido experiencias muy parecidas a las mías.

Esto me hizo sentir cómodo –como ser humano con cuerpo leído como hombre

Me reconfortó mucho lo anterior y que no estaba siendo una paranoica loca, si no que había experiencias que se viven desde cuerpos leídos como hombres en estos espacios que las marikas tenemos que repensar juntas. Me pareció fantástico encontrar a estas personas y saber que estaban generando espacios para encontrarnos entre marikas y debatir nuestras cosicas de marikas.

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Ese día todo perfes, además tras la charla pudimos compartir experiencias con personas que no conocíamos, todo muy divertido y enriquecedor.

Al día siguiente se planteaba un taller que tenía por título “Transfeminismo y antiespecismo” Lo cierto es que tenía muchas ganas de asistir ya que me apetecía conocer cómo habían ligado ambos conceptos, y desde qué perspectiva iba a estar enfocado. Como ya he dicho antes me replanteo cosas tol rato y me apetecía volverme un poco más loca. He aquí donde se produjo la situación que me dejo desconcertado.

Al llegar a La Redonda, espacio autogestionado donde estaban llevando a cabo las jornadas, nos acercamos a la kafeta, que era en lugar donde se iba a dar el taller. Por motivos técnicos las personas que gestionaban el taller habían tenido que irse a por cosicas de logística. Todas las personas que estaban fuera de la kafeta esperando eran personas que podían ser leídas desde fuera como mujeres (maaaadre espero no liarla con el lenguaje, por favor que nadie se ofenda) todas menos yo. La cuestión fue, y aquí quiero incidir en que fue mi vivencia y posiblemente se encuentre distorsionada desde mi filtro, que cuando llegaron las personas que dinamizaban el taller me miraron. Me miraron y se miraron entre ellas. Seguidamente, dirigiéndose a todas las personas que estábamos allí dijo una de ellas en alto:

“Me gustaría recordar que este espacio es para mujeres, bolleras, trans y marikas. Querría que eso se respetase”

¿Qué acababa de pasar? Porque dentro de mí pasaron un millón de sensaciones incómodas. ¿Era necesaria la aclaración si todas las personas que había eran leídas como mujeres (trans, bolleras y demases identidades disidentes)? ¿Se hizo esta aclaración porque no llevo escrito marika sobre mi frente?

Se me abrieron muchas cuestiones dentro de mí, cuestiones que me hicieron sentir realmente incómodo en aquella situación. A esta aclaración se añadieron -y repito hasta la saciedad, desde mi perspectiva y desde mi- miradas y más miradas que me hacían sentir fuera de lugar. Me alejé un poco con mi amiga, no sin antes hablar con una chica que estaba a mi lado, con la cual entablé conversación el día anterior.

¿Crees que esa aclaración ha sido por mí? No sé, me he sentido un poco incómodo…

-Haber no sé, ¿tú no eres cis-hetero no? ¿Estuviste en la charla de ayer?

Si, estuve, estuve y me removió la vida y encontré un espacio marika donde me sentí segura y a gusto. No sé si su respuesta me ayudó o hizo que mi cabeza explotase ya del todo. ¿Soy cis-hetero? -A ver… no llevaba mi carné de marika encima.

¿Se hizo esta aclaración porque no llevo escrito marika sobre mi frente?

¿Interpretaron eso porque iba con una amiga y parecíamos una pareja cis de heteros opresores? ¿Qué narices está pasando? Entendí desde el principio ese espacio como un lugar seguro fuera de todo tipo de discriminación, ¿en serio era necesario reproducir conductas que existen ya en el mundo real todo el rato? ¿Y si soy un hombre trans? Sentí que se siguieron patrones excluyentes que, en teoría, no queremos que ahí dentro se reproduzcan SENTÍ, repito… no quiero herir sensibilidad ninguna-.

Conclusión, para otra me llevo el carné de marika.

TODO EN LA VIDA ES UN PAÍS EXTRANJERO

Con nueve años escribía diarios. Ya estaba pensando en la vida de la fama. La de Telecinco no, la de Manrique. Es difícil recrear todo aquello, como si le hubiera pasado a una persona distinta o lo hubiera visto en una película, pero recuerdo que creía que todo iba a explotar y alguien encontraría los cuadernos mucho después de que me hubiera muerto, y habría sido como un mensaje en una botella que recorriera no solo el espacio sino el tiempo, y creía que sería genial encontrarse algo así, o por lo menos a mí me habría gustado encontrarlo.

no soy tan volada como para irme de golpe a vivir a mi mundo de frases entrecomilladas, mindfulness en la oficina y quinoa para merendar

118¿Te sientes estafada? Yo mucho. Siento como si el pasado me hubiera arrebatado el futuro. Y mira que no se puede decir que me haya ido mal en la vida, pero siento que ni puedo confiar en mi misma, porque ahora mismo es como si estuviera viviendo dentro de otra persona, y voy sin cinturón. Me da miedo desconectar del todo y olvidarme de quién podría haber sido, pero me da más miedo no saber quién soy ahora. Ser en este sentido lo veo parecido a querer. ¿La realidad? Que no sabemos vivir, no sabemos querer y no sabemos ser, y todo en la vida es un país extranjero.

Recordarás por qué elegiste tu carrera, o por qué no la elegiste, recordarás haber tomado decisiones y haber hecho mapas de vida, DAFOs de ti mismo, la táctica y la estrategia que mantienes para conseguir lo que quieres. Pues bien, yo hice todo eso y ahora no le veo ningún sentido. Error fatal del Windows.

no he llegado a ese nivel alterado y superior de la conciencia con el que tanto martillean los beliebers de Paulo Coelho ni creo que quiera

Vas aturdida, con tus sentidos borrachos de información, persiguiendo al conejo de Alicia (que sonríe cuando ella lo acaricia) y de pronto, has conseguido que por no haber parado nunca todo se tenga que parar. Te sorprendes de la resignación ante el destino incierto, lo das por acabado, te has aburrido de esperar o de luchar, una opción y las demás te parecen igual de absurdas, vas a la deriva en una sociedad que no tiene freno y no te deja frenar, no al menos si quieres seguir en ella. Estás en ese año. O no, y a mi me dura toda la vida, pero de momento vamos a dejarlo reposar.

compañero3Tengo la sensación de que todo el mundo tiene un plan y de que me estoy quedando fuera, aunque claro, luego te pones a hablar por ahí y descubres que existen pollos tan desorientados como tú y que sin plan no se va mal. Vas toqueteando dando palos de ciega descubriendo cómo te puede asquear tan profundamente esta vida que llevamos, cómo existe gente que puede vivir así, qué tienes tú dentro mal para que no funcione contigo. Te sientes culpable, te sientes fracasada, te ves como una loca. Vas también sorprendiéndote de que todavía se pueda llegar a un nivel mayor de desprecio y al final sigues encontrándote algo que te sigue arrastrando a hacer las cosas bien. Te sigues dando contra la pared porque tú has nacido con raíces en los pies y cabezona como una mula. Pues tampoco está tan mal. Podrías haber nacido aséptica perdía y te lo estarías perdiendo todo.

 Tengo una percepción muy errónea del tiempo. Siento que lo que no ha pasado tiene que pasar ya, y claro, eso solo te lleva a hiperventilar. Si a eso le sumas la desastrosa cotidianeidad que nos rodea y el futuro espeso, otra vez error fatal del Windows. Antes admiraba y envidiaba el sentimiento religioso, ahora envidio a las que ven la vida como un camino, no he llegado a ese nivel alterado y superior de la conciencia con el que tanto martillean los beliebers de Paulo Coelho ni creo que quiera. No soy tan volada como para irme de golpe a vivir a mi mundo de frases entrecomilladas, mindfulness en la oficina y quinoa para merendar.

No quiero pensar que la vida consista en alquilar tu cerebro, tu cuerpo o tu imagen por horas y poder comprarte o consumir algo que te calle, te calme o te canse para seguir dándole duro a esto de subvivir.

Por: RAF Tomaten

PSICOGEOGRAFÍA Y EL ESPACIO HÍBRIDO

La normativa urbanística es la expresión más visible de la ideología. La decisión, generalmente unilateral, de regular usos y ocupación en las ciudades, de ordenar, es un factor que condicionará las vidas de los habitantes, que determinará los servicios y derechos a los que tendrá acceso y que probablemente determinará las circunstancias en las que se vaya a desarrollar. El urbanismo puede ser, por tanto, un arma de segregación y una herramienta de confluencia, de redistribución de cargas y beneficios dentro de una ciudad.

El mercado inmobiliario se encarga de capturar la renta diferencial generada por los servicios que la decisión unilateral ofrece a determinadas zonas elevando el precio del metro cuadrado en función de la cercanía al centro, conexión con transporte público, parques u hospitales. Este efecto es procíclico, ya que incrementa la desigualdad dentro de una ciudad, al generar zonas exclusivas que no todo el mundo se puede permitir, y que tienen a su disposición más servicios y comodidades que otras zonas, donde la vivienda es más barata, sus habitantes más pobres y el barrio es dejado de lado por la Administración, que se encarga de seguir subiendo los precios de las áreas acomodadas, que no pagan más por las externalidades que reciben. Un Gobierno podría decidir aplicar gravámenes compensatorios a las viviendas que ven inflado su precio por esta beneficio extra que las acompaña, y del que se aprovechan tanto propietarios privados como inmobiliarias. Esta distorsión del mercado que compensa la distorsión anterior-la apropiación freerider de las externalidades de la vivienda- puede ser una solución que eliminase el problema del reparto desigual de costes y beneficios dentro de una ciudad, a la vez que financiara un fondo público destinado al desarrollo prioritario de barrios carentes de equipamiento o con desigual oferta de servicios. Pero es hacer pan con dos tortas ¿Y es éste el único problema?

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Aldea lúdica y Nueva Babilonia de Constant

La homogeneización del tejido urbano, incluida la densificación sostenible, es uno de los fines que debería perseguir el urbanismo. Pero no el único ni el más importante. La desigualdad no se acaba a golpe de decreto. La redistribución de la plusvalía que generan ciertas áreas y la inversión en otras es ciertamente un progreso, pero no crea a priori un orden sostenible social y ambiental, sino que es el marco sobre el que desarrollar el proyecto común de subvertir las ciudades. La reapropiación del orden urbanístico mediante la creación de espacios híbridos autogestionados es la herramienta que en la actualidad está funcionando en muchas ciudades como medio y expresión de redes vecinales y como mecanismo de reacción frente a una ciudad antisocial.

El urbanismo puede ser, por tanto, un arma de segregación y una herramienta de confluencia, de redistribución de cargas y beneficios dentro de una ciudad.

Dare-dovidjenko_47La falta de vitalidad y de dinamismo urbano en relación a los planes urbanísticos es el típico dilema del huevo y la gallina. ¿Qué viene antes, los ciudadanos desconectados o los espacios que desconectan?. La psicogeografía se encarga de estudiar el efecto que las formas ambientales urbanas tienen sobre nuestras emociones, y se sirve de la técnica de la derivacaminar renunciando a las motivaciones cotidianas para desplazarse– para establecer una reflexión sobre estas formas, los patrones de tránsito que generan y las situaciones que crean. El decaimiento de la vecindanía, del entendimiento de la ciudad como espacio de relaciones, frente al vaciamiento y privatización, está íntimamente ligado al uso masificado de las nuevas tecnologías y al cambio de valores desde una sociedad productiva a una consumista. Las ciudades fueron una vez transformadas por la industria y hoy están siendo transformadas por el consumo. Los espacios comunes, no son ya compartidos, sino que son meras autovías de consumo o zonas de paso. Las plazas son ya pavimento de terrazas, las calles son corredores comerciales, y nos reunimos en digital.

Este cambio de ciudad continua, entendida como la estructura conectada en la dimensión temporal y espacial, a la ciudad fragmentada, formada por nodos hipertrofiados con cada vez mejores conexiones entre ellos, es el modelo dirigido de metrópoli. En la ciudad fragmentada los habitantes viajan rápido de sus casas a sus trabajos, siendo el recorrido entre ambos insignificante. Las anticiudades dormitorio son el gran ejemplo de ello; diseñadas para el desplazamiento en coche, austeridad arquitectónica, ya que no es turismo lo que vas a hacer allí, modernidad antipersona y avenidas anchas que provocan la sensación de desconexión entre el ambiente y el habitante. La ciudad fragmentada no requiere un espacio continuo, ni siquiera para la relación, ya que las nuevas tecnologías permiten elegir nodos y comunicarlos sin necesidad de un barrio.

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La psicogeografía como exploración del espacio urbano

Citando a Domenico, estas nuevas tecnologías han permitido que experimentemos en dos realidades, la física y la virtual, y que hibridemos ambas. El potencial sobre el diseño urbano es inmenso, ya que ambas ya cohabitan en nosotras mismas. Las oportunidades sobre las relaciones vecinales y los espacios públicos pueden romper la rígida estructura urbana fragmentada, mediante la catalización de propuestas que en origen no estaban conectadas o pertenecen al espacio privado. La explicación de Juan Freire a este fenómeno responde a “La diferenciación entre espacios y comunidades físicas y virtuales está ya superada. Asistimos a un proceso de hibridación que modifica nuestras identidades individuales, comunitarias y territoriales. Internet ha facilitado el desarrollo de redes globales, pero paradójicamente se ha reconocido menos su influencia en los entornos locales. Sin embargo las tecnologías digitales modifican radicalmente la forma en que nos relacionamos y organizamos en nuestro entorno de modo que vivimos ya en territorios en que lo digital es tan relevante como lo físico. Las redes hiper-locales y los espacios públicos híbridos son las nuevas realidades a las que nos enfrentamos con la irrupción de Internet y la cultura digital en el entorno local”.

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Very Large Structure del Colectivo de pedagogía urbana y arquitectónica Zuloark

El espacio híbrido que nace de lo que comúnmente entendemos como espacio público sumado a las nuevas practicas de comunicación de escala hiper-local.

 

Por: RAF Tomaten

 

 

TRUMBO Y REFLEXÓN SOBRE LA PROPAGANDA

El pasado miércoles, aprovechando el día del espectador y que la entrada está más barata, fui a ver la película Trumbo, basada en la vida del guionista americano Dalton Trumbo. Uno de mis miedos era no poder parar de ver a Heisenberg (Breaking Bad)  ya que el papel protagonista lo interpretaba Bryan Cranston, pero eso no sucedió y desde el comienzo de la película veías otro personaje diferente al de la serie de televisión.

Un pequeño resumen para situarnos históricamente, había comenzado la Guerra Fría y el mundo estaba dividido en dos superpotencias. Por lo que la declaración de Estados unidos fue o estás conmigo o estás contra mí, o eras comunista o apoyabas a estados unidos y así se creó en 1947 el Comité de Actividades Antiamericanas. Este comité apoyaría al senador Joseph MacCarthy a comenzar una persecución a sospechosos de simpatizar con ideologías comunistas, también conocida como “Caza de Brujas”. El comité citó a declarar ante el Congreso a 19 presuntos comunistas y a derechistas dispuestos a delatar. De esos 19 acusados, diez se negaron a declarar acogiéndose a la Primera y Quinta Enmienda y denunciando, además, las sesiones como una violación de sus derechos civiles.  Dalton Trumbo, miembro del Partido Comunista de Estados Unidos, junto con sus colegas, fueron condenados a prisión por desacato al Congreso. Durante trece años, este reputado guionista trabajó bajo pseudónimo debido a la fuerte presión que ejercía la opinión pública sobre su carrera, pese a esto consiguió ganar dos Oscars bajo diferentes nombres, uno de ellos por “Vacaciones en Roma” y el otro por “Bravo”.

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Donald Trumbo escribiendo guiones en su bañera

Estados Unidos tenía la necesidad de vigilar la industria cinematográfica debido al gran potencial e influencia que tiene sobre la sociedad. Este potencial viene desde la década de los 30, con la Gran Depresión, los ciudadanos estadounidenses pasaban por una dura crisis económica y para muchos de ellos el cine se convirtió en un refugio en el que evadirse de los  problemas de la vida cotidiana. Esto coincidió con el auge del cine sonoro, lo que suponía que  los espectadores podían escuchar por primera vez las voces de sus actores favoritos. Así lo refleja Woody Allen en “La rosa púrpura del Cairo” los estadounidenses de los años 30 volcaban su atención en el cine, en el glamour de Hollywood y en la vida de las estrellas y de este modo dejaban a un lado sus preocupaciones y sus problemas. Nace aquí la época dorada de Hollywood, el cine entra en las vidas de los ciudadanos y los actores se convierten en todo un referente.

Cuando arranca la Segunda Guerra Mundial se crea la Oficina de Información para la Guerra, el objetivo de esta oficina es convencer de la necesidad de esta guerra, los distintos medios de comunicación apoyarán la entrada en combate del país e incitarán a la colaboración con la compra de bonos de guerra. En aquel momento el gobierno de Estados Unidos ya conocía el gran potencial que es el cine y la gran influencia que ejerce sobre los americanos por lo que la productora Metro Goldwyn Mayer utilizcaptain-america-1-1150531ará sus películas y sus estrellas para promocionar el apoyo a la guerra. Las películas de aquella época ensalzaban el papel de los militares que se jugaban la vida en el otro lado del océano frente a los enemigos. Por lo que el cine se convierte en un valioso material propagandístico aunque no en el único. La promoción de la guerra también buscaba alcanzar a los más pequeños, a través de cómic y juguetes que buscaban  para despertar su espíritu patriota y dejar claro quiénes eran los enemigos.

La 2ª Guerra Mundial terminó con el lanzamiento de dos bombas atómicas por parte de EEUU sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945, estas bombas causaron  unas 246 000 muertes y graves secuelas que a día de hoy siguen afectando a esos territorios. Pese a provocar toda esta masacre Estados Unidos nunca se ha arrepentido de nada y tras los lanzamientos las palabras del presidente estadounidense Harry S. Truman fueron:

“Las usamos para acortar la agonía de la guerra, para salvar las vidas de miles y miles de jóvenes estadounidenses”.

El pasado 26 de Mayo el presidente estadounidense Barak Obama visitaba Hiroshima y desde que anunció la visita, su gobierno aclaró que no pediría perdón ni revisaría la decisión del entonces presidente Harry S. Truman de lanzarla. El poder de la propaganda es tan grande en Estados Unidos que el país nunca ha tenido un sentimiento de culpabilidad tras estos sucesos, incluso a finales de la década de los 40 uno de los juguetes estrella entre los niños era un laboratorio atómico con el fin de normalizar y limpiar la imagen del uranio.

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La Guerra fría, además de ser una lucha armada fue también una guerra propagandística entre las dos superpotencias mundiales. En abril de 1949, la URSS organizó en París el Congreso Internacional por la Paz, un evento tuvo una gran repercusión mediática y contó con el apoyo de numerosos intelectuales y artistas como Charlie Chaplin o Picasso, quien cedió un dibujo de una paloma de la paz que se convirtió en uno de los símbolos del siglo XX. Con este congreso la URSS consiguió mostrar a Estados Unidos como el bando de los malos, frente a ellos que solo querían la paz mundial. Tras esta táctica la respuesta americana fue tomar el término paz y hacerlo suyo. La palabra paz estaba presente en todos los discursos y apariciones internacionales,  se organizó una gran exposición internacional itinerante sobre las bondades de la energía atómica llamada Átomos para la paz, así como conferencias tituladas En defensa de la paz y de la libertad. La CIA organizó en Berlín el Congreso para la Libertad de la Cultura en 1950, esto que suena algo hipócrita teniendo en cuenta lo que sucedía en Hollywood donde se estaba desarrollando la “caza de brujas”  y se había cesado de su trabajo como guionistas a los “diez de Hollywood”.

Y es que “el hábito no hace al monje” y es muy facil “ver la paja en el ojo ajeno”(ya sabéis que en Arrieritos Somos nos van mucho los refranes).