DDT, la amenaza fantasma

Es bien sabido que la mayor parte de la composición de la materia viva está compuesta por carbono (C). La molécula de carbono más sencilla resulta ser el CH4 (gas metano), no obstante, a medida que avanza la ciencia química se sintetizan nuevos compuestos a partir de otros. Aquí es donde entran a escena los derivados halocarbonados. Los productos de limpieza y los fertilizantes son un claro ejemplo de avance tecnológico y de la bóveda político-económica que rodea la investigación.

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Retrato del sospechoso

Empezaron con el cloroformo (potente “valeriana”) o el tetracloruro de carbono usado como limpiador, hasta llegar al DDT, el prota de hoy.

Paul Hermann Müller recibió el premio Nobel en 1948 por el descubrimiento del DDT en su uso como veneno para diversos insectos transmisores de enfermedades. Polémico acto debido al que fue un premio de medicina otorgado a alguien que no era médico, sino químico.

Los inicios del DDT fueron la búsqueda de nuevos plaguicidas que solventaran de una manera eficaz los problemas de las malas cosechas debidas a plagas. Y así fue, provocó una mejora de las cosechas en diferentes puntos del planeta donde se empezó a distribuir.

Poco después, Paul Müller dio una vuelta de tuerca al asunto y promovió el uso del DDT para prevenir enfermedades provocadas por diferentes insectos como la Malaria o el tifus. Tal fue el boom, que en la Segunda Guerra Mundial se repartió entre los soldados como piojicida untando toda la cabeza con DDT en polvo, donde produjo muchas intoxicaciones agudas e incluso suicidios entre la tropa. No obstante, el DDT mostró “gran eficacia”.

Rachel Carson criticó duramente en los años 60 con su libro, Primavera Silenciosa, al DDT. Tal fue el impacto político-ambiental que en 1973 se prohibió su uso en EEUU por el director de la EPA alegando que “la decisión tomada no tiene nada que ver con la ciencia, es una decisión política”. En el aspecto internacional, es comentado en algunas convenciones, pero no es hasta la Convención de Estocolmo en 2001 donde propone eliminarlo junto con otros COPs (Contaminantes orgánicos persistentes).

El gobierno del PP y del PSOE con Jaume Matas y Cristina Narbona no fueron capaces de introducir una prohibición total del DDT hasta el 2008 con el cierre de la fábrica Montecinca ubicada en Huesca con el principal productor de DDT como producto secundario de la síntesis de su top ventas, el Dicofol.

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J.M. pensando sobre el DDT

Se llegó a registrar una concentración de DDT de hasta x1000 veces superior a lo permitido en el río Cinca, río donde se producía el vertido del DDT por Montecinca.

Se registraron altas dosis de DDT en todo tipo de animales (incluidos humanos) sobre todo en el hígado de los peces y en aves. Por lo que el gobierno de Aragón, en aquellos años, tuvo que emitir una “Guía de Salud para el Consumo de los Peces procedentes de Ríos Afectados por Contaminantes en Aragón”.

El DDT es una sustancia poco soluble en agua, pero muy soluble en grasas, aceites y algunos disolventes orgánicos. Por lo que es fácilmente acumulable en grases de animales.

Según GreenPeace, en el río Cinca con frecuencia se sobrepasaron los límites en la emisión de cloroformo y tetracloruro de carbono, el pH presentaba valores extremos, la DQO variaban notablemente con valores muy superiores a los 1.000 mg/L y los cloruros se encontraban por encima de lo permitido detectándose incumplimientos en la concentración de DDT al menos en 10 ocasiones.

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El río Cinca del noreste de España que nace en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en el Pirineo Aragonés

Al desconocerse el mecanismo de acumulación química del DDT en ciertos medios, no quedan evidencias científicas de la bioacumulación; mas es lógico pensar que algo pasa.

Actualmente a Rachel Carson queda inundada por la lluvia de críticas a Primavera Silenciosa por afirmaciones falsas, construir frases de tal manera que sugería “cosas” sin decir verdad… coronándola como la <Madre> de todos los fraudes ecologistas que le siguieron.

La Organización Mundial de la Salud declaró que el DDT había “matado a más insectos y salvó a más personas que cualquier otra sustancia.” La prohibición del DDT causó tanto daño a la comunidad científica que se llegó a decir frases como esta: “Si se diese una prohibición mundial del DDT, entonces Rachel Carson y su libro “Primavera Silenciosa” estarían ahora matando cada año a más gente que la que mató Hitler en todo su Holocausto”. En contraposición se seguía manteniendo que se trataba de un biocida ya que había resultado perjudicial e, incluso, mortal para diversidad de fauna.

Quedan en entredicho las críticas a Carson y, por el contrario, a la comunidad científica; y expuestas a polémicas.

Paris.

El merengue de la línea del frente

En Cuba se cuestiona la difusión y los mensajes sin ética del reguetón. En Yahoo Respuestas alguien se pregunta si es ético para una mujer oir reguetón. En mi propio círculo me han comentado alguna vez por qué escucho reguetón si me considero feminista y encima soy mujer. Hasta aquí hemos llegado.

El dilema ético

Mucha gente considera al reguetón cumbiero o a cualquier ritmo con carne como una marranada machista y pobre, lo cual no está tan lejos de la realidad; la explosión musical del reguetón en nuestras vidas, en nuestras fiestas y en nuestros mp3, incluso en nuestros vagones de metro, cuando jóvenes generosxs nos regalan los oídos con altavoces-poneos cascos por favor– lleva ya unos años de recorrido y ni las letras han cambiado ni la música ha evolucionado- salvo que el electrolatino se considere un cambio-, en principio. Pero el caso es que en el mundo hay gente a la que le pone el reguetón, la cumbia y la chicha y aparte tenemos la ESO y no queremos que nadie nos llame mami.

Tendemos a desprestigiar el género entero por el reguetón más mediático y comercial, encabezado por el Daddy Yankee y sus compadres-comadres no, porque yo de entrada solo conozco a Lorna y hace mucho que no se sabe de ella-. Nuestra moral de fraile también nos incita a rechazar una música abiertamente sexual y nuestros principios nos llevan a cuestionarnos cómo nos puede gustar una música en la que la mujer aparece solo como un objeto sexual que putea al macho alfa calentándole la bragueta.

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La Yegros. Una cumbiera chamamé muy del rollo. Para mí la nueva Chavela. Foto

El reguetón surgió en los ochenta en Panamá y Puerto Rico como fusiones de reggae jamaicano y hip hop-del hip hop se ha quedado la estética-, en un principo se le denominaba under o Dem Bow, haciendo referencia a la contracultura underground, ya que, además, es un tipo de música típicamente de pobres-supongo que los oídos de los ricos deben ser mucho más finos-. En España se le ha considerado como música lumpen para lúmpenes. Nos ha costado pero parece que ya es compatible escuchar reguetón no denigrante, para tu clase, para tu género y para tu orientación sexual. Hay gente que le ha conseguido dar un contenido social al reguetón, que lo ha reivindicado como parte de su identidad, y que lo ha dignificado expropiándole el formato y cambiando el contenido. De esa es la gente vamos a hablar, de lxs que quieren que suene y no ofenda a su gente.

Pero el caso es que en el mundo hay gente a la que le pone el reguetón, la cumbia y la chicha y aparte tenemos la ESO y no queremos que nadie nos llame mami

Desde Calle 13, en sus inicios de los dosmiles, fusionando afrobeat con cumbias colombianas, bossa nova, electrónica y rap, con letras que van desde declaraciones de amor a los de atrás vienen conmigo, hasta el kumbiatón de Tremenda Jauría, con letras insurgentes que rugen y aúllan en el corazón de Madrid, la cumbia ya no ofende. Es música que viene del barro y que se moja con el barro.

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Tremenda Jauría tropicaleando

El ecosistema musical

“Queríamos utilizar ritmos tropicales, que están en nuestras vidas, suenan en nuestra casa y han llegado para quedarse, y cuyas letras nos parecen infames, bien porque están vacías de contenido o porque son directamente machistas. Nos parecía necesario generar contenido propio con ese tipo de ritmos”, cuenta a Diagonal MC Gremlin, perrx salvaje de Tremenda Jauría.

Y lo han clavado. Porque estábamos empezando a pensar que lo normativo en la reivindicación se limitaba a los cantautores setenteros y el punk, cuando este merengue de la línea del frente nos educó los oídos. El ecosistema musical en Madrid es ahora un hervidero de arroz con frijoles y los centros sociales se ponen a reventar con Guacamayo Tropical o Sonidero Mandril. En otros lugares pasó y pasa algo parecido, por ejemplo el movimiento Euskadi tropical de Potato y el actual Esne Beltza, por lo que la apropiación de ritmos vocineros, que en principio no forman parte de nuestra cultura doméstica y españolita, en otro post ya hablábamos de la reivindicación del cante jondo-, se ha convertido en un medio de lucha y de jarana que no te deja el culo indiferente. Este trueque entre culturas musicales no se lo inventó Manu Chao, sino que ha sido una constante histórica desde el ska-hoy casi música clásica-. Algo bueno tenía que tener la globalización.

Cambia el clima cuando baila mi gente

Las vocinas no son asépticas, los bajos, el tecno y la chicha no son asociales, apolíticos e impersonales. Nuestra generación se ha educado con una música y le ha dado una vuelta con la que se han venido a reflejar nuestros valores, nuestros deseos y nuestro presente. El reguetón puede ser tu leitmotiv. No dejemos que la música se deseque y repitamos una y otra vez que el buen tiempo ya pasó.

Por: RAF Tomaten

LOS ANTECEDENTES DE LA CRISIS ECONÓMICA

  A mediados de los años noventa, surgió en Europa una corriente de pensamiento relativa a la llamada crisis de valores. Nos encontrábamos en un punto muy anterior al inicio de la crisis económica, y sin embargo la sensación de ruptura comenzaba a rondar por las cabezas de los pensadores, pero sin mucho eco en la sociedad, ya que la bonanza económica impedía cuestionarse seriamente el estilo de vida y la mentalidad reinante por aquel entonces.

  Esta crisis de valores, promulgada por los pensadores sin respuesta, hacía referencia a la sustitución de cuestiones como la amistad, la solidaridad o el honor, las cuales pasaban a un segundo plano, por la urgencia de una consideración material y práctica demasiado en consonancia con la moda de aquellos instantes, la cual no era otra que la creencia en la obtención de dinero fácil. En esos años, un estilo de vida desenfadado y con anclaje único en lo material parecía tener cabida, y no había una oposición al respecto a nivel de pensamiento, lo que era más preocupante incluso que la propia ausencia de oposición a las ideologías políticas.

  No era un asunto nuevo la creencia de pensar en el dinero y el lujo como la única virtud, y el sueño alcanzable. Lo nuevo en aquellos años noventa era la utilidad y la opción de poder conseguirlo, y además no era algo que estuviera reservado a unos pocos, aunque el sueño de ser una persona pudiente fuera un espejismo y nos viéramos conducidos a la crisis económica sin remedio.

  Nunca se podrá probar una relación de causa y efecto entre la crisis de valores susodicha y la crisis económica, pero lo cierto es que cada vez más nos damos cuenta de que las personas surgidas de esa generación, por supuesto evitando generalizaciones, han crecido con la mente puesta en la sustitución de esos valores tradicionales, en las miras de lo material como primer valor, y desterrando el resto de las aptitudes como propias de una órbita ajena al mundo de los listillos, lo que tampoco es nuevo debido a una tradición picaresca demasiado arraigada en nuestro país, pero los pícaros de antes no salían del mundo de la pobreza.

  Valores como la amistad, la lealtad o la solidaridad, desde esa fecha han pasado al ámbito de la literatura ficticia, como algo difuso que se sabe que está ahí, pero sin utilidad tristemente en el mundo moderno. El materialismo es una costumbre tan arraigada entre nosotros, que es necesario un cambio de mentalidad en generaciones futuras, pero esto no va a pasar lógicamente por la influencia de un determinado gobierno, sino más bien por una vuelta a los valores tradicionales.

Por: Miguel Hernández Paniagua

Y TRAS LA PUBLICIDAD, EL 15M

Eran cerca de las cinco y media de la tarde cuando llegamos a la plaza de Cibeles. La manifestación estaba convocada para media hora después, pero en la plaza había apenas doscientas personas, y ni siquiera el trafico estaba cortado. Al grito de “no nos representan”, la PAH y algunos otros colectivos sociales, animaban la pequeña concentración. “¿Esto es el 15-M? ¿En esto hemos quedado después de 5 años en los que cada uno de los lemas que allí se crearon han ido teniendo mas y mas sentido?”Ningún político me representa, Colapso del sistema y No hay pan para este festival del embutido” eran casi las frases que esperábamos escuchar ese día.-

A la hora en la que estaba convocada la manifestación aún eramos un grupo pequeño al lado del Ayuntamiento que casi no llamaba la atención. Al acabar el ensayo de la Solfónica, empezamos a caminar por la Plaza de Cibeles hacia Gran Vía. Según un policía, el tráfico no estaba cortado en el recorrido de la manifestación porque no estaba autorizada, así que el grupo que estábamos nos colamos entre los coches y el tráfico tuvo que pararse. Con la ocupación de la carretera empezó la batucada. Ahora aquello empezaba a tener vida. Ahora empezaba a sonar a 15M, a tomar de nuevo las calles. La policía redirigía el trafico, y Gran Vía volvía a ser nuestra. Y de golpe, alzando la vista, Gran Vía estaba llena de gente gritando y bailando al son de la batucada. Aún no se de dónde salieron, cómo pasó esa pequeña concentración a convertirse en una avalancha de gente que inundaba el centro de Madrid. Esto si, esto si era el 15 M y se podía escuchar, ver y sentir como aún seguía en pie. El ruido de la manifestación, sus eslóganes, su batucada, hacían retumbar los andamios de los edificios de Gran Vía, hasta llegar a inundar la plaza de Sol.

 

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*Imagen tomada del diario Huffington Post.

Volvimos a tomar y llenar la plaza, volvimos a crear ese espacio de reflexión que no se nos permite desde la institución. Volvimos a hablar sobre aquellos temas que explotaron hace 5 años, y sobre todos estos que han ido explotando durante este tiempo. En pequeños círculos, la gente hablaba entre sí sobre política, sobre refugiados, sobre elecciones, ideologías, expectativas y sueños de nuestro futuro. La gente hablaba y se escuchaba en Sol. Durante esa tarde, casi pareció pararse el tiempo. Los enormes anuncios de publicidad, que cambiaban de imagen cada tres segundos, dejaban de tener sentido en esa plaza convertida cada día en un lugar frenético de paso. Las personas estaban paradas, tranquilas, a veces con una cerveza en la mano, disfrutando de su plaza.

Poco a poco, la masa se fue deshaciendo, y se empezaba a poder andar entre la gente. Entonces se abrió la asamblea enfrente de “la ballena”, la salida de Renfe de Sol -esa que no podíamos dejar de recordar llena de carteles hace cinco años: “Si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir”.

Y hablamos, ahora entre todas, sobre política, refugiados, ideologías, expectativas y sueños de futuro. Hablamos de horizontalidad, de anticapitalismo, de ecologismo, de feminismo, de lucha global. Hablamos del TTIP, del acuerdo de la vergüenza con Turquía. Nos escuchamos hablar sobre la situación en Brasil, sobre el encarcelamiento de Bódalo. Hablamos de derechos, igualdad y libertad. Nos pedimos ayuda, y nos ayudamos. Todas las personas que estábamos allí eramos escuchadas, todas teníamos un espacio para expresarnos, para compartir ideas y para recibir ideas de las otras. Nadie valía mas que nadie en esa plaza, nadie alzaba la voz por encima de las otras, nadie representaba a nadie. Cada una eramos dueñas de la representación que hacíamos de nosotras mismas. Seguimos hablando y escuchando, y Sol se ralentizó aún mas.

Hasta que Ana Pastor hizo su magistral aparición en la plaza.

Había olvidado hablar de que, a unos metros de la asamblea, habían montado un escenario – con sus focos, sus cámaras, sus luces y toda la feria que trae la mediatización-. A tres metros sobre el suelo, como las grandes estrellas, como las grandes personalidades, como nuestros grandes políticos, Ana Pastor hablaba para la Sexta sobre el 15M. La horizontalidad que se habia creado, cuidado y disfrutado durante toda la tarde en la plaza se hizo pedazos cuando Ana Pastor empezó a hablar por todas las personas que había en la plaza, sin siquiera haber puesto un pie en ella. Desde su asiento sobre todas las demás, desde su circo mediático, sus cortes para publicidad, detrás de sus vayas de seguridad, la presentadora hablaba al país entero de horizontalidad, de cambios en el sistema, del sonido de una revolución.

Y, como si realmente fuese una especie de ironía hacia el 15M, los que estábamos allí no podíamos escuchar lo que se estaba hablando sobre nosotros. La Sexta tuvo la decencia de poner dos altavoces desde los que, si estabas a menos de un metro y afinabas el oído, podías intuir lo que estaban diciendo. Al menos permitían ver la retransmisión del programa en dos pantallas que estaban enfrente de los participantes del programa -pensadas, por supuesto, para que se viesen ellos mismos-

Gran parte de los que estábamos en la asamblea, fuimos hacia el escenario. Y el coro que se formó alrededor volvía a gritar “No nos representan”, pero esta vez no era a los políticos de turno.

La gente de la plaza estaba que iba a estallar, todos los que estaban allí gritaban con toda su fuerza que se fuesen de la plaza. Y Ana Pastor seguía sonriendo con expresión de televisión a su cámara, como si no escuchase nada, defendiendo de escenario hacia adelante la importancia del cambio que plantea el 15M. Y dieron paso a escenas del 15M con música bonita, de estas que ves desde el sofá y te remueven algo por dentro los segundos que duran. Mientras la gente al otro lado de las vallas se enfurecía mas aun y no dejaba de gritar que se fuesen de allí.

Tardamos poco tiempo en darnos cuenta de que en el programa prácticamente nos tenían en mute, con suerte como ruido de fondo que ambientaba el espíritu revolucionario del programa, y de que el volumen de nuestros gritos se modificaba a su conveniencia. Se aumentaba el volumen de los gritos de fondo al hablar la redactora de “El Mundo”, representante de la derecha en el programa, dando así la impresión de modificarse los mensajes de “fuera” y “no nos representa”-dirigidos a La Sexta- como si estuviesen dirigidos a esta mujer-. En la plaza todo eran gritos, y en la televisión, todo era un tranquilo discurso atmosferizado con manifestantes. La escucha, el apoyo mutuo y el respeto que se respiraban en la plaza se rompieron en cuestión de minutos, y Sol pasó a ser parte de su juego de medios, pasamos a ser telón de fondo de su espectáculo. Desde su comodidad y su indiferencia hacia todas las personas que les rodeaban furiosas, los participantes del programa iban debatiendo sobre nosotras, sin que pudiésemos saber siquiera qué estaban diciendo. La impotencia de sentir como de golpe nos robaron la voz hizo que algunas personas empezasen a hacer pancartas con frases como “La Sexta no nos representa”, “Ana Pastor, cómprate un plató” y “Nuestra plaza no es un plató de televisión”.

Y entonces decidieron apagar las televisiones desde las que podíamos ver la retransmisión. Nadie sabía así hacia donde apuntaban las cámaras, y las pancartas podían ser evitadas mucho mas fácilmente por las cámaras. ¡Dios mío, vivimos en Matrix! – Escuché gritar a un hombre a mi lado. Y la presentadora seguía, tranquilamente, hablando con su cámara.

El programa seguía como si no ocurriese nada alrededor, y las personas que estábamos allí fuimos perdiendo fuerzas. Al cabo de una hora, las entrevistas con los personajes que aparecieron -Lucia Mendez, Iñigo Errejón, Juan Luis Sánchez- terminaron, y dieron por terminado el programa. Sonrisa final, cortaron cámaras y se quitaron los auriculares. Y justo antes de irse, Ana Pastor al fin miró un segundo a las personas que estaban pidiendo respeto por una plaza que ese día pedía ser del pueblo, por una plaza que había sido -si no lo era ya cada día- invadida por el mercado, el interés y el capital. Respeto por unas ideas habían sido, como cada día, violadas por los poderes.

Y, tranquila, se bajó del escenario.

Advertencia al Consumidor: esto es un juego

Eran las cinco de la mañana y yo no he dormido nada…y hay un mosquito que ojalá se decida por comer mi regla en vez de picarme. Mis queridas facultades han perdido sus derechos. Y eso pensaba mientras oía el zumbido, el rayo que no cesa, la película en la que todas fuman de noche y duermen de día ¿Y de qué viven? Viven del descaro, del azar, viven sin saberse en la precariedad ¿Cuándo se destapará la trampa? El fototrampeo, o trampear foteando, consiste en cazar a la fauna incauta e intrépida con trepidantes cámaras escondidas en el monte ¿Es o no es la solución final?

Han vuelto a buscarme ¿Quién me somete? ¿Quién me invade? La rabia me cruza y me deja sus planes. Sonríen los montes, me dejan ciudades. Y baldosas sucias en las que piso con botas más sucias. Y se ríen los ríos y lloran los canales. Sé de un lugar. El patio de Triana. Descanso como descansaba la Chavela, que no se cansó ni se casó. Con una muñeca vestida de azul…Porque con las muñecas no te puedes casar ¡Basta ya de discriminación!

Ni los tiempos, ni los ritmos, que nos marcan nos atacan.

Cómo cruje la carne calcinada. Cómo chisporrotea la grasa. Salta como el aceite en las sartenes oxidadas. Como cuando te saltan si te igualan a las cartas. Cuando el río anda revuelto, ganan los pescadores, y cuando el tonto no tiene ideas, intercambia cartones. Cartones para fabricar casas, que fabricarán vidas, que fabricarán planes, que fabricarán frustraciones. Frustraciones, del latín frustrare f seguidotum de r. Me da escalofríos, todo se queda en frotar o fruncir.

TTIPleaks

Es imposible que no hayáis oído de refilón las siglas TTIP. Hace unos meses era la moda conspiranoica, del rollo reptiliano, con ese secretismo de alto nivel, que no dejaban a los eurodiputados ni llevárselo de donde estaba. Este nuevo horrocrux de Occidente tiene como fin proteger los intereses económicos y comerciales de las democracias de bien ante el auge de los mercados asiáticos que nos la van a liar de aquí unos años vengándose de Hồ Chí Minh. Pues los de GreenPeace han hecho un leak asique de aquí a unos meses se sumarán a la lista negra de los yankis que ya encabezan Assange, Snowden y Manning.

Protestors take part in a demonstration against the TTIP (Transatlantic Trade and Investment Pact) in Berlin, on January 17, 2015. Around 20000 people demonstrated in Berlin with the motto "We are fed up with it" (Wir haben es satt) against the disputed pact. AFP PHOTO / DPA / MAURIZIO GAMBARINI GERMANY OUT

Protestors take part in a demonstration against the TTIP (Transatlantic Trade and Investment Pact) in Berlin, on January 17, 2015. Around 20000 people demonstrated in Berlin with the motto “We are fed up with it” (Wir haben es satt) against the disputed pact. AFP PHOTO / DPA / MAURIZIO GAMBARINI GERMANY OUT

Aquí os podéis bajar la mitad del borrador del TTIP a fecha de Abril de 2016, resultado de la 13 (treceava!!!) vuelta de consultas entre EEUU y la UE. Yo la verdad me siento un poco despreciada pensando que llevan 13 asambleas y no me he enterado de nada de lo que ha pasado en ellas, y ni siquiera los eurodiputados que han consultado la documentación han podido informarnos, ya que casi los tienen bajo secreto confesional. Todo esto ya nos tendría que dar que pensar, ya que bajo la máxima de solo los criminales tienen miedo a que los descubran, deberíamos de sentirnos, como mínimo, recelosos de lo que está tramando esta gente a la que pagamos para que defienda nuestros intereses. De esto de clasificar documentos sabemos mucho en España.

Desde mi punto de vista, los trapicheos con EEUU nunca han acabado bien, solo hay que echarle un ojo a Sudamérica u Oriente Próximo. Las lía parda, esto es indiscutible. Se comporta como una potencia colonial, esto también es indiscutible. Su backyard es el resto del mundo. ¿Entonces por qué nos pone tanto tener amiguitos en ese lado del Atlántico? Pues porque el viejo continente está con un pie en la tumba económica y moral y el auge de nuevas potencias nos va a dejar muy fuera. El TTIP cubrirá todos los sectores económicos salvo el de la industria del cine y la música -a petición de los franceses-. La sanidad, la regulación laboral e impositiva y la protección al medio ambiente, junto con los cambios jurídicos previsibles, son lo que más miedo da. Por cierto, que lo está negociando la Comisión Europea, esa gente a la que ni siquiera votas. Su objetivo es acabar con las barreras comerciales y financieras entre EEUU y la UE, y porque no pueden acabar con el Atlántico que si no, también. Y encima la presión lobby se está convirtiendo en presión bully.

TO GO WITH AFP STORY BY ERIC RANDOLPH (FILES)-- A file photo taken on October 9, 2008 shows an ultralight helicopter hovering above a field where activists from Greenpeace and Austrian organic farming association BIO AUSTRIA wrote the message "NO GMO" (Genetically Modified Organism) by planting light green coloured organic buckwheat in a field of organic peas in Breitenfurt, some 60 Kilometers south east from Vienna. While the United States, Canada, Brazil, Argentina and China and many other countries have warmly embraced genetically modified crops, Europe remains the world's big holdout. AFP PHOTO/DIETER NAGLDIETER NAGL/AFP/Getty Images ** OUTS - ELSENT, FPG - OUTS * NM, PH, VA if sourced by CT, LA or MoD **

Aquí un señor quejándose de que Europa no para de patalear contra los transgénicos. Tupacamaru se vengará con el amaranto inca.

El ejemplo más mediático de lo que EEUU considera barrera comercial, es la imposibilidad de exportar algunos alimentos a Europa por nuestra regulación respecto a hormonas de crecimiento, OMGs, químicos y pesticidas (Directiva REACH). Es decir, no solo se pretende acabar con las barreras arancelarias-ya bajas- sino con las no arancelarias-punto tan ambiguo que implica a cualquier regulación constitucional o no que representen un obstáculo para el comercio-.

Y encima la presión lobby se está convirtiendo en presión bully.

Barrera comercial es también nuestra jurisdicción. Bajo el TTIP se crean juzgados especiales (ISDS hasta que se empezó a cantear y le cambiaron el nombre a  ICS), con competencias de arbitraje en materia de resolución de conflictos entre compañías y estados. El conflicto puede ser que una compañía crea que se esté legislando en contra de sus intereses o se estén creando barreras injustas a su actividad económica.

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Alemanes protestando contra el TTIP ¡¿De dónde sacan financiación para esas campañas que parecen las Fallas?!

Si, parece ser que alguien ha pensado que desde que hay multinacionales con mayor capital que el PIB de países, eso les da derecho a ejercer jurídicamente como igual ante un Estado y pasarse por el forro la soberanía y el autogobierno para denunciar bajo leyes internacionales y tribunales privados cualquier regulación estatal de protección medioambiental o sanitaria.

Bajo el TTIP también se contempla la cooperación regulatoria, que básicamente permite a cualquiera de las partes del acuerdo poner en cuestión la normativa existente o futura. Se contempla también la creación de comités que unilateralmente puedan cambiar partes del acuerdo, sin contar con el Parlamento Europeo- y menos con los nacionales-. Recordemos que a los que votas si quieres son los que no tienen voto aquí.

En una encuesta reciente realizada en EEUU y Alemania, se demostró el poco apoyo público que tiene este tratado comercial entre la población, que pasó del 55% favorable en 2014, al 17% en 2016. Y esto no lo ha conseguido GreenPeace filtrando el borrador del acuerdo, lo ha conseguido la oposición legítima a un tratado que se está firmando de espaldas a la ciudadanía y con completa opacidad. Si es bueno para la población, ¿por qué no se publica? Si una de las partes firmantes es representante no electo de las democracias de la UE ¿Por qué no se somete a escrutinio?.

Desde el punto de vista sanitario, de protección del consumidor y medioambiental, los documentos filtrados del borrador del TTIP incluyen lo siguiente:

Fin del principio de Precaución

Mientras que en EEUU se rigen por una toma de decisiones basada en riesgo, en Europa nos regimos por el principio de precaución (art. 191 del Tratado de Funcionamiento de la UE). Aunque a priori parezca una gilipollez, esto supone que las sustancias potencialmente nocivas, en EEUU se gestionen bajo la máxima de si no se ha demostrado que son malas, es que son buenas. En Europa la máxima es si no se ha demostrado que son inocuas, son peligrosas y hay que evitarlas y gestionarlas con cuidao. En el TTIP no se menciona en ningún punto el principio de precaución, lo que limita la toma de medidas preventivas a nivel regulatorio-que además entrarían en conflicto con la exportación y con la defensa de los derechos legitimísimos de los inversores-.

Poder Lobby en las fases iniciales de la toma de decisiones

La sociedad civil no ha tenido acceso a la información en relación al TTIP, mientras que grandes corporaciones han conseguido participar en ellas, como se demuestra en los documentos filtrados repetidas veces y de manera explícita, la necesidad de consultas con la industria y las consultas ya realizadas.

El TTIP entra en conflicto con la Regla de Excepciones Generales

En ningún capítulo se menciona esta norma, que lleva 70 años vigente en el Acuerdo GATT de la Organización Internacional del Comercio, y que permite a los países regular el comercio para proteger la vida y la salud de seres humanos, animales y plantas, o con el fin de conservar los recursos naturales no renovables. Esto parece otra gilipollez pero acordémonos de por qué tuvieron que inventarse las B corporations.

Sus defensores alegan los argumentos típicos de estas liadas: que se van a crear puestos de trabajo y que el PIB va a aumentar y que se acaba la crisis y que no tenemos ni puta idea del libre mercado. Me pregunto cómo van a crearse puestos de trabajo liberalizando una zona económica en la que también está en el ajo México con el NAFTA y la competencia desigual entre las multinacionales y las pymes. Solo en ese punto ya se huele una nueva precarización del mercado laboral. Mientras EEUU está negociando en paralelo otros acuerdos comerciales con Asia y Canadá, cubriéndose el culo, en Europa estamos poniendo en bandeja el continente entero.

 

 

UNA CONCEPCIÓN DE LA IDENTIDAD EUROPEA A TRAVÉS DE JÜRGEN HABERMAS

¿ES NECESARIA LA FORMACIÓN DE UNA IDENTIDAD EUROPEA? ¿Y ES POSIBLE?

Desde el momento en el que la idea de formar una Comunidad Europea salió a la luz, los problemas llegaron de la mano de esta. La desconfianza entre las naciones pertenecientes al continente Europeo siempre ha existido, y el hecho de que fuera llevado a cabo un pacto a gran escala como fue el de la Unión Europea no calmó los nervios del conjunto de países pertenecientes a este continente. El proyecto de la unificación de Europa aparece hace más de cincuenta años, aunque hoy en día sigue siendo un proyecto innacabado. Este propósito no se limita simplemente a compartir un espacio económico y monetario, sino también un intento de identificación como individuos pertenecientes a una cultura común; individuos dispuestos a ayudarse los unos a los otros aunque no pertenezcan al mismo país.

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Foto de Guy Le Querrec

   Para poder desarrollar este concepto de unión entre países me remitiré a la obra kantiana La paz perpetua, texto que nos propone un esbozo de lo que será en un futuro la Unión Europea. El mundialmente conocido Habermas, filósofo y sociólogo alemán, analiza en su artículo La idea kantiana de la Paz Perpetua desde la distancia histórica de 200 años el impacto que este escrito ha tenido en la época actual. Kant plantea la noción de derecho cosmopolita, entendido a partir de la hospitalidad universal, es decir, es el derecho de cualquier extranjero a no ser maltratado por formar parte de un país o de una cultura distinta. La situación en la que nos encontramos actualmente se puede entender como un proceso de transcición desde el derecho clásico internacional hacia el derecho cosmopolita tan anhelado en la Unión Europea. A pesar de ello, nunca llegará a ser un transición completa ni favorable para todas las naciones, ya que no hay que olvidar que el mundo está dividido en tres partes desde el año 1917: subdesarrollado, en vías de desarrollo y el desarrollado. La reformulación de la idea kantiana de paz será especialmente compleja actualmente, no solamente por el estado de guerra constante que existe en todo el mundo, sino también por el racismo y el miedo a lo desconocido que se encuentra hoy en día en uno de sus máximos esplendores.

La situación en la que nos encontramos actualmente se puede entender como un proceso de transcición desde el derecho clásico internacional hacia el derecho cosmopolita tan anhelado en la Unión Europea

   La idea de formar un parlamento mundial comenzó con la creación de la Sociedad de Naciones en el año 1919, tras una devastadora guerra que dio bastante que pensar a nivel mundial. Esta organización se comprometió también a asegurar una serie de derechos humanos que deberían ser cumplidos bajo toda circunstancia. Pero como siempre, encontramos un impedimento en todo esto: por mucho que se intente que estos derechos se sigan, existirá siempre algo mucho más fuerte que nosotros, la guerra, aquello que hará que nuestros mejores propósitos queden reducidos a simples utopías.

   Desde la Ilustración se comenzó a pensar en un orden universal, es decir, un derecho que sea posible aplicar a todos los países, o a un conjunto amplio de ellos, como lo que Kant planteó en La paz perpetua. El deseo último de Kant que se manifiesta en este escrito es el de encontrar una manera en la que la paz mundial triunfe por encima de cualquier conflicto. Mientras que Kant plantea este concepto, Habermas no desea abarcar algo tan extenso, sino que su prioridad será Europa, considerándola un terreno más fácil de englobar, pero que será el primer paso de varios cuyo fin será la unificación de la humanidad.

   La idea de la creación de una Comunidad Europea pretende que aquellos países que son considerados la élite de todos los miembros partícipes luchen por la integración de aquellos más débiles que estén dispuestos a formar parte de este gran grupo. Pero no es algo que resulte sencillo, y menos aún habiendo sido Europa cuna de grandes guerras. Pongo por ejemplo la más reciente que causó la ruptura de Yugoslavia: la Guerra de los Balcanes. Esta guerra que finalizó hace escasos veinte años ha hecho que nos planteemos la pregunta de si es posible de verdad sentirnos identificados con la tan deseada identidad europea mientras existen países vecinos que se encuentran aún hoy en día en lucha por su reconocimiento cultural. Esto es lo actualmente sucede en los países pertenecientes a la antigua Yugoslavia: la lucha por el reconocimiento sigue presente.

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   El punto que acabo de analizar servirá de partida como primer problema de la Unión Europea: la ampliación de esta hacia el Este del continente. Resulta muy complejo querer llevar la idea de sistema político que rige el resto de los países a una zona de Europa que se encuentra confusa y abandonada a su suerte. Las minorías que forman parte de países como Bosnia y Herzegovina, Serbia, Macedonia, Croacia, etc., no están dispuestas a aceptar las condiciones que las grandes potencias de Europa proponen para que entren a formar parte de esta gran coalición. ¿No es normal este sentimiento de desconfianza que tiene su origen en la experiencia de abandono que sintieron durante los largos años en los que sufrieron la Guerra de los Balcanes? Un país que se vio desarropado en su peor período histórico hará que el hecho de que retomen la confianza sea una de las metas más complicadas de conseguir. El problema no quedaría aquí, sino que iría más allá en el momento en el que nos planteamos la distribución de los escasos recursos económicos con los que cuenta la ya formada Unión Europea. Las consecuencias que aparecerían si se permitiera la entrada de todo país del Este a la UE serían devastadoras, no tanto para la UE, sino para aquellas naciones que harán todo lo posible por adaptarse a las medidas que se impongan. Lo que llama la atención no es solamente aquello nombrado como “identidad europea”, sino que se consiga que este término no haga que afloren sentimientos de desconfianza hacia una unión que lo único que tiene de real es el nombre de Unión Europea.

   Los problemas de esta coalición de países no terminan con la ampliación de los mismos a Europa del Este, sino que van aún más allá. ¿Qué sucede con el desnivel que existe en el desarrollo de los países miembros? Por poner un ejemplo sencillo y actual, voy a centrarme en la situación que España ha vivido desde el año 2007 con la recesión económica que aún sigue presente; pasando a comprar el nivel de vida de los países nórdicos, como puede ser el caso de Suecia. De este modo, la creación de un espacio económico y monetario común hace que países que no llegan, ni llegarán nunca, a estar a la altura de las élites se encuentren en constante sufrimiento, hecho que hace que la semilla del desengaño comience a dar sus frutos. Por mucho que se haga el esfuerzo de formar parte de una conciencia común, en la que aunque el hecho de que no somos iguales se pretenda maquillar, hará que la legitimación de los programas políticos sea tomada de manera subjetiva.

   Existe una amplia lista de países que entregaron documentos falsos en los que estaba plasmada la su situación económica. ¿Qué lleva a una nación a mentir sobre su situación económica con el fin de formar parte de la “maravillosa” Unión Europea? La respuesta a esta pregunta no es muy compleja, de hecho, parándonos a pensar en la situación en la que se encontraba Grecia antes de pasar a formar parte de la UE y la situación en la que se encuentra ahora, ¿podríamos decir que este país cayó en su propia trampa llevando a cabo esta mentira? Lo que lleva a países como Grecia a ocultar verdades sobre su estado económico no es simplemente una mejora para los ciudadanos residentes ahí, sino un reconocimiento mundial del que nunca habían formado parte. Tras la entrada de Grecia en la UE en el año 1981 el prejuicio de los griegos como los turcos occidentales se ha ido desvaneciendo con el paso de los años. La idea de la Grecia perteneciente al Imperio Otomano es algo que hoy en día queda limitado a las facciones de los helenos, pasando a convertirse en el país más exótico de la UE.

   El tercer problema que voy a analizar es el de la política común de seguridad y defensa, siendo de especial importancia en los tiempos que corren hoy en día. Si la nueva Constitución era aquella que pretendía fomentar la integración de los ciudadanos de los distintos miembros, este propósito ha quedado enterrado bajo el miedo que ha traido consigo el terrorismo islámico. Mientras que antes la respuesta a la pregunta de ¿qué Europa queremos? era una en la que la convivencia armónica fuera la prioridad ante todo, las oleadas racistas han llegado a asentarse en lo más profundo de nuestra alma haciendo que este propósito desaparezca en nuestra memoria. La cuestión de las fronteras podría haberse tratado en la Constitución Europea, pero no fue así ya que en un principio se pretendía hacer el bien a favor de la integración. A pesar de esto, la idea ha cambiado, encontrándonos en el lado opuesto que esta defendía: las fronteras existen, y no todo el mundo cuenta con el derecho de poder traspasarlas.

FRANCE. Brittany region. Cotes-d'Armor department. On the launch between the island "Ile de Brehat" and the spit "Pointe de l'Arcouest". Thursday 14th August, 1975. Contact email: New York : photography@magnumphotos.com Paris : magnum@magnumphotos.fr London : magnum@magnumphotos.co.uk Tokyo : tokyo@magnumphotos.co.jp Contact phones: New York : +1 212 929 6000 Paris: + 33 1 53 42 50 00 London: + 44 20 7490 1771 Tokyo: + 81 3 3219 0771 Image URL: http://www.magnumphotos.com/Archive/C.aspx?VP3=ViewBox_VPage&IID=2S5RYDIZ0HLV&CT=Image&IT=ZoomImage01_VForm

FRANCE. Brittany region. Cotes-d’Armor department. On the launch between the island “Ile de Brehat” and the spit “Pointe de l’Arcouest” (1975). Foto de Guy Le Querrec

   Estos problemas se ven manifestados en las diferentes opiniones que las naciones miembro poseen, haciendo que el consenso sea una simple utopía. Para desarrollar este tema voy a continuar con las pinceladas sobre los países de los Balcanes con los que comencé manifestando este problema de identidad. La conciencia nacional es un término moderno, estudiado gracias a historiadores y etnólogos, término que tuvo su máximo auge en la Europa de los noventa. Con esto lo que pretendo hacer es una analogía entre el deseo de una identidad Europea y el deseo de identidad que los pueblos de los Balcanes poseen. El dilema que encuentro es que para encontrar una identidad común es necesario renunciar a la que ya poseemos como pueblo al que pertenecemos. Ya lo dijo Ortega y Gasset en su magnífico artículo Democracia morbosa:

Quien se irrite al ver tratados desigualmente a los iguales, pero no se inmuta al ver tratados igualmente a los desiguales, no es demócrata, es plebeyo.

Lo que interpreto al leer esta cita es la necesidad que se tiene hoy en día de intentar agrupar a personas, o a pueblos en este caso, de tratarlos como si fueran uno solo sin respetar su cultura ni su identidad. La creación de la Unión Europea se ha vendido siempre como lo más positivo que se puede llevar a cabo hoy en día, olvidando que en el fondo supone un sacrificio para todo aquel país que quiera formar parte de ella. Habermas, en su artículo ¿Es necesaria la formación de una identidad europea? ¿Y es posible?, deja muy clara su opinión en cuanto a si es posible llevar esto a cabo:

   Es verdad que hoy en día hay que dar una respuesta negativa a la pregunta de si existe algo así como una identidad europea. Pero también es cierto que la pregunta está mal planteada en estos términos. Lo que importa son las condiciones que deben cumplirse para que los ciudadanos puedan ampliar la solidaridad ciudadana más allá de sus respectivas fronteras nacionales, con el objetivo de lograr una inclusión recíproca.

   Ha sido el propio Habermas quien ha llegado a la conclusión que he pretendido defender desde el primer momento. La respuesta a la pregunta de si existe una identidad europea es negativa. Habría que encontrar las condiciones necesarias por las cuales se pueda llegar a tan ansiado sentimiento de identidad compartida. El problema que yo encuentro en todo esto es que en realidad no se está planteando de manera correcta el método por el cual conseguirlo. Mientras sea el miedo el sentimiento predominante, nada de lo que la UE pretenda alcanzar será posible.

   Con el fin de defender esto último me voy a basar en algo que está ocurriendo hoy en día, algo que es noticia cada semana: la crisis de los refugiados y el problema fronterizo dentro de Europa. El miedo de que alguno de estos refugiados traiga consigo ideas islámicas extremistas forma parte de uno de los grandes miedos propios de la Unión Europea. Con esto quiero decir que si ya resultaba difícil crear una unión de países entre los que las fronteras no tuvieran lugar, tras estos últimos sucesos parece que esta idea nunca verá la luz, o al menos no a lo largo de los próximos años. El comportamiento de los países miembros de la Unión Europea a raíz de la crisis de los refugiados es lo más vergonzoso que ha ocurrido desde la creción de este “proyecto armónico”. Esta crisis ha hecho que la mayoría de los países saquen sus uñas racistas con el fin de defenderse de aquellos que salen de un país que ya ha muerto por culpa de la guerra. Todo lo vendido por la UE, la armonía entre sus miembros, la integración, comprensión, etc., ha caído por su propio peso y no parece que sea posible que vuelva a renacer de sus cenizas.

Foto de Guy Le Querrec (1969)

Foto de Guy Le Querrec (1969)

La perspectiva desde la que se ha tratado a los refugiados ha ido evolucionando como comúnmente se dice “de mal en peor”. En mitad de una Europa con ansia de poder y dinero nos hemos encontrado con la Europa oculta, aquella formada por los más débiles que no saben lo que significa una mano tendida. Si las fronteras antes no tenían muros, ahora no paran de construirse. Incluso aquellos países que recibieron toneladas de racismo, y que lo siguen recibiendo, se han comportado de la misma manera. Me refiero a países como Hungría, víctima del racismo durante varios años, siendo ellos ahora de los primeros en construir muros y sembrar dificultades con tal de que ningún refugiado ponga un pie en su territorio. Sería más fácil si nos quedáramos en este punto solamente, pero no podemos. Qué decir del comportamiento de una veintena de alemanes cuando varios sirios llegaron a la ciudad de Bautzen. El albergue en el que estos refugiados se iban a instalar ardió, y no de manera accidental ¿Qué reacción se espera del resto de los miembros de la Unión Europea cuando uno de los países que se encuentra en la punta de la jerarquía del sistema reacciona así?

En mitad de una Europa con ansia de poder y dinero nos hemos encontrado con la Europa oculta, aquella formada por los más débiles que no saben lo que significa una mano tendida

   Llegados a este punto voy a proceder a hacer un análisis comparativo entre la teoría filosófica y el relativismo cultural de Richard Rorty en comparación con la teoría de Habermas. Mientras que Habermas intenta mostrar el camino que la cultura debería seguir, es decir, el camino del diálogo, para Rorty existe un escepticismo teórico que él llamará escepticismo explícito. En Contingencia, ironía y solidaridad Rorty llevará a cabo una distinción entre lo público y lo privado (también lo hace desde el punto de vista del lenguaje, pero no voy a entrar en ello). Para Rorty será la ironía la que produzca en nosotros pretensiones metafísicas de una cultura tradicional. Por ello mismo, debe predominar la ironía como aquella conciencia de la mutabilidad y de la aceptación. De este modo encontramos una valoración del individuo como capaz de asumir su propio estado, es decir, siendo capaz de autocrearse. En el ámbito de la Unión Europea debemos poner por delante la defensa de nuestra propia identidad y la de nuestro pueblo antes que el deseo de reconocimiento como miembro de este conjunto de países. Por otra parte, la contingencia será la idea de una sociedad que puede contribuir a su progreso –¿será pues la contingencia la idea esencial de la perfecta Unión Europea?-.

   No podemos ser capaces de hablar de un yo que sea principio último, ya que nos faltaría el otro, aquel que nos permite reconocernos. Nos resulta difícil decir qué es el presente, y cuándo entramos en una nueva época, en una época de cambios, cómo podría realizarse la construcción de una gran comunidad. Existe un elemento de variación y una adaptación al presente. A su vez, también hay creencias limitadas y ligadas a estructuras del marco social. Las instituciones cambian, cambiando también nuestros valores morales. Dentro de la Unión Europea, ¿qué es lo que hace que los países cumplan las normas que esta propone? El cumplimiento de las normas viene dado por la lealtad o respeto, por el deseo de pertenencia a un grupo en el que todos sus miembros se respetan mutuamente. Cuando nos sentimos obligados a cumplir esto es por la cultura que se ha creado en nosotros. Debemos entregarnos a las relaciones en las que de hecho nos encontramos, aceptando la envergadura que ellas poseen. Este escenario admite el reconocimiento de verse a sí mismo y de entenderse utilizando la cultura en el proceso.

Cuando la cultura pasa a ser compartida el reconocimiento de esta misma se convierte en un proceso no poco difícil y que necesita un tiempo de asimilación. En conclusión, la pregunta de si una identidad europea es posible resulta de mal gusto. Plantear esto sería como empezar a construir la casa por el tejado: ¿si aún encontramos dificultad a la hora de identificarnos con el pueblo al que pertenecemos, cómo vamos a poder hacerlo a nivel europeo? La identidad europea es una semilla que por mucho que se riege no está preparada para dar sus frutos.

INSOMNIO

Y se encontraba soñando, con algo que hacía tiempo que no vivía, bueno, más bien con algo que nunca vivió.

Y se encontraban las dos jugando, al mejor de los juegos. Se besaban y sonreían, o así lo sentía ella. Nunca lograría saber quién era, pero desde hace mucho tiempo sabía de que forma la amaba.

Durante todo el sueño no logró ver su cara, pero entre dos de aquellos mágicos momentos, vio con claridad, reflejado en la nada, lo mucho que la acomplejaba aquella herida en el pecho.

Se la enseñó avergonzada, como si de otra cosa se tratase. Y se la enseñó, sin saberlo, a la persona adecuada.Y ella deseo aquella herida, como otra parte más de ella, y la besó.Y las heridas de todos los lugares se curaron. Y jugando al mejor de los juegos, con ella, nunca más volvieron a surgir.

Por: Cristina Castro Martínez

QUÉ DEMÓCRATAS NOS HAN VUELTO CUATRO AÑOS DEL PP

Qué demócratas nos han vuelto 4 años del PP, decía yo el otro día, cuando un amigo nos alentaba a todos en un grupo de guasap a votar, como respuesta al comentario de otra amiga que decía algo así como que lo mismo ni votaba en Junio. ¿Que queríais votar? Pues toma dos tazas.

Creo que el PP ha hecho más por la Democracia que cualquier otro partido. Ha conseguido que la gente vote. En su contra, si, pero que vote. Que vote porque como no está bien visto utilizar la violencia, o a lo mejor es verdad y todos somos muy demócratas, pues votamos.

Recuerdo el 15M. Lo recuerdo acampando, con la gente de mi barrio, con gente de todos los barrios, de todas las edades. Recuerdo y al respirar me vuelve las sensaciones que sentí en 2011. No había ni entrado en la carrera, era un pimpollo que estudió la selectividad en la Biblioteca 15M que había en Sol. Recuerdo que fue la primera vez que no me sentí una turista en el centro de Madrid, que sentí que la tierra era para el que la trabaja. Recuerdo que voté a PACMA en las elecciones generales de ese año. Recuerdo que no quería votar pero me sentía obligada, de alguna manera, a hacerlo para que no ganase, como pasó, el PP. Sin tener ni puta idea de macroeconomía, de crisis, de paro, de exilio forzoso, de medio ambiente, de decretos leyes ni mayorías absolutas, ya me olía yo que eso bueno no iba a ser

elmundo

Paz Vega y L´Oreal rehenes del 15M. Con lo jovencilla que era yo, todo me parecía como ir por primera vez al Parque de Atracciones. Foto

Para mí es más fácil tener claro lo que no quieres, que lo que quieres. Creo que a mi generación, nacida y educada en democraciaa pesar de bajo tropecientas leyes de educación que nos van a dejar gilipollas-, con abuelos proletarios y sociatas, padres antiheroína y antiviolencia, vidas fáciles, la han han enseñado a ser pacífica. El 15M, aparte de horizontalidad y transversalidad, era eso, un movimiento profundamente pacífico. Recuerdo las portadas amarillistas de esos tiempos, que seguro incluían a la ETA y Venezuela, no, porque no estaba de moda- ¿alguien se acuerda de cuando la actualidad en Venezuela empezó a ser más importante que la actualidad en España?-. Recuerdo que luego los medios, cuando ya estaban las tomateras plantadas en lugar de las petunias esas horrorosas y disfuncionales de las fuentes de Sol, empezaron a tratar el 15M de manera paternal y cariñosa, restándole importancia, diluyendo el contenido, trasmitiendo al resto de la población que no había pisado las plazas que éramos inofensivos y que no sabíamos lo que queríamos. Recuerdo a señoras que nos trajeron a Sol barras y barras de pan y comida de todo tipo, recuerdo barrer la plaza, recuerdo al Gobierno del PSOE intentando desalojarla. Porque nuestro Estado moderno y demócrata, utiliza la violencia. Cuando todos los mecanismos de controlmiedo, propaganda, discursos, fútbolfallan, hay que utilizar la violencia contra la disidencia. Siempre me sorprendió esa impunidad, ese derecho monopolizado, esa pasividad social ante el uso de la violencia, en una manifestación, por ejemplo. Si somos pacíficos ¿por qué ellos utilizan la violencia?. Si fuésemos violentos ¿utilizarían el pacifismo ellos contra nosotros?.

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Ponte a sembrar. Se me escapan las lagrimillas nostálgicas, pero que sepáis que la nostalgia es reaccionaria.  Foto

Por lo visto, el pasado Diciembre, tocaba movilizarse de tu casa al colegio electoral para meter un papel en una urna y conseguir que el PP nacional volviese a su madriguera. Después de 4 años en Neptuno, en la Castellana, en Sol, en Gran Vía, después de 4 años de estar movilizados, después de 4 años de la PAH, de 4 años de trabajo en colectivos, tocaba votar para silenciar a esa mayoría silenciosa que dice el PP. Ahí me llegó el problema. Porque no quería votar, pero me sentía culpable de no votar. Ademas sentía que eso no solo me estaba pasando a mí, y eso me preocupaba más. Pensaba en las monjas metiendo votos a puntapala de todos los enfermos de las residencias, pensaba en los sorianos, seres excepcionales cuyos votos valen como 5 míos, pensaba en abuelas y abuelos acojonados por si iban a  venir los comunistas y a la guerrita otra vez, pensaba en un desgraciado fardando en twitter al que su padre le había dado 20 euros por votar al PP, y me ponía enferma no votar.

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Aún hay esperanza en Soria (que no quiero ofender a los sorianos). Foto

Me sentía culpable porque a pesar de no ser ni de lejos demócrata, sentía que había muchas personas en este país que necesitaban que no ganase el PP. Que el medio ambiente y nuestra tierra necesitaba que no ganase el PP. Qué coño, que hasta nuestra Hacienda necesitaba que no ganase el PP. Que mis amigos y familiares en el extranjero, necesitaban que no ganase el PP. Y voté. Con vergüenza, voté. Qué ridícula debe ser nuestra democracia si hay gente a la que le avergüenza votar.

Hay gente que piensa que no tenemos más armas que el voto, y hay otra gente que piensa que el voto no es ningún arma. Yo, con vergüenza, votaré en las próximas elecciones, no por superioridad moral de la izquierda, como afirma Marhuenda, sino por todas esas personas que necesitan que no gane el PP.

 

Foto de portada: Fotogalería Público

1977, 1984 o una perspectiva sobre género y sexualidad

Foto de portada: fotograma del corto “1977” de Peque Varela

El corto “1977” de Peque Varela muestra, en unos pocos minutos, una interpretación de lo que supone el medio social en la construcción de la/las identidades de género y sexuales. Es un esquema fácilmente extrapolable a otro tipo de identidades, pero, en este caso, nos limitaremos a género y sexualidad, que es el tema que trata explícitamente. Extrapólese libremente y a conveniencia del lector.

Según empieza el corto, podemos ver como se nos presenta a une niñe –utilizaré la letra e para salir del binarismo de genero, en los casos en los que no se haga explicito el género al que se asocia la persona-, al parecer sin un género determinado, mirando por la ventana. En esta escena podemos ver la primera distinción de roles de género, presentándose estos como una parte del folklore, es decir, siendo explicadas a partir de una metáfora cultural en la que se permite al hombre bailar y apoderarse de la esfera pública, mientras que la mujer se dedica a bailar únicamente dentro de la casa –en la esfera privada-. La “niña” –en cuanto a que la mirada de la madre ya parece asociarle el género femenino-, asombrada ante esta diferencia, es interpelada por su madre –entendiendo por esta que es una persona socializada en el género femenino-, y que, hablándole al oído, le transmite ese primer germen de la cultura de género. Así como si fuese un cuento, la madre perpetúa en la hija la herencia cultural de la idea del binarismo de géneroaun, curiosamente, estando ella entre rejas debido a esa propia cultura que transmite-. Al ver a la madre susurrando a su hija, creemos escuchar “Tú, hija, estas aquí dentro porque eres mujer, como tu madre y tu abuela, y es donde nos toca estar. Ese otro mundo –el mundo masculino– no te pertenece.” Así, aparece el primer nudo en el estomago de le niñe.

En solo veinte segundos de cortometraje se nos exponen ideas tan interesantes como el binarismo de género, la creación, transmisión -e incluso imposición- cultural del mismo, y la condición a la que se exponen cada uno de los roles.

Sin embargo, le pequeñe continua siendo un sujeto sin un género definido, al igual que el resto de chiques con les que juega en el colegio. El sistema de género aún no les ha calado lo suficiente.

Es precisamente al salir de este ámbito de juego “infantil”, cuando el sistema en sí mismo -si es que se puede hablar de tal concepto, refiriéndome principalmente a lo institucional y de ámbito social mas allá de la familia o las relaciones cercanas- impone sus clasificaciones de género, siendo un requisito imprescindible para entrar a formar parte de esa nueva etapa. A le protagoniste de nuestro corto, el rol que se le asigna es el femenino. Es en este momento donde le cae del cielo el rol de género, con su ropa rosa y su corte de pelo característico. Y con una muy buena metáfora, el nudo que aparece en su estómago, la confusión que siente al serle asignado este papel, pasa a convertirse en el contorno de su persona, en una capa interiorizada que limita su identidad, y con la que empieza a caminar.

Sin embargo, por si no fuese suficiente esta interiorización, aparece el papel del sistema educativo y su pedagogía autoritaria, centrada en inculcar preciosos valores como la obediencia, la rectitud, y la anulación de la otredad. Este modelo “educacional” contribuye a asentar aun mas estas doctrinas de genero en -¡ahora si, conseguido!- nuestra “niña”.

De este modo, una vez superado el examen de género, se permite a la niña la feliz la entrada a la sociedad -representada en el corto con la metáfora del monopoly y cierto aire del sueño americano- En esta sociedad representada en cuadriculas, casi simétrica, ideal, perfecta y sonrientemente binomial. Nuestra niña ha llenado la cuadrícula que estaba esperándola. Todo encaja y todos sonríen.

El sistema educativo consigue imponer su modelo de obediencia, estructura y producción. Sin embargo, un factor se escapa de estos cálculos. Alguien no ha conseguido controlar la imaginación de la, ya al parecer, adolescente: esta mitiga los efectos alienantes del sistema educativo dando rienda suelta a su mente, explorando y regodeándose en el deseo de ser futbolista. ¡Futbolista! ¡Si hemos dicho que era una mujer! Nuestra adolescente parece que no encaja perfectamente en el sonriente binarismo del monopoly, y el tablero amenaza con resquebrajarse.

No hay problema, que no cunda el pánico. Romper de lleno con la normatividad no es tan sencillo, y el sistema esta lleno de recursos para que no suceda. Por supuesto, esta socializacion como femenina o masculino no la ha vivido únicamente la protagonista del corto. Toda una sociedad ha sido –valga la redundancia– socializada al igual que ella en unos roles fijos de lo que se espera de una “mujer” y de un “hombre”. Se ha creado una norma, y por lo tanto, un otro, un dentro y un fuera, un “está bien” y un “está mal”. Si algo se sale, no importa, la norma está ahí para, o bien rechazarlo, o bien hacerlo entrar en su monopoly perfecto y sonriente. “¡Marimacho!” – Le gritan a la protagonista. Y esta vez, el nudo que se crea en su estomago no solamente pone otra capa de identidad a su alrededor, sino que la aplasta desde fuera. El peso de la norma ha hecho su efecto, todo controlado. Pueden volver a sonreír.

Nuestra protagonista camina ahora por las cuadriculadas carreteras del monopoly. Y en este momento, un grito de “Maricón” nos rompe los esquemas. Un momento, ¿no era marimacho?. Nuestra protagonista únicamente se ha cortado el pelo, y ha pasado del color rosa y las faldas. Ahora, al menos a los ojos de ciertas personas, es un hombre. Un hombre maricón. Un momento, ¿no se nacía uno u otro? ¿hombre o mujer? ¿no pertenecía ella, desde pequeñita, a ese mundo de dentro, de su madre y su abuela? ¿es tan fácil salir de ese mundo como cortarse el pelo o cambiar de ropa? ¿y si me visto así entonces soy un…

¡Te ha venido la regla! ¡eres toda una mujer! – Con esta escena el corto nos responde a estas preguntas. Empezaba a parecer peligroso, el sistema hermético de binarismo de genero casi parecia tambalearse. Pero vuelve a no importar, no se asusten.

Nos introduce de esta manera en la idea de la centralidad genital en la determinacion del sexo, y consecuentemente del género. A partir de la vagina, vemos como se dibuja el resto de su cuerpo, a la vez que la linea que define su identidad. Todo vuelve a funcionar. Vuelvan a sus asientos. La niña tiene la regla, tiene vagina, todo va bien. Es toda una mujer. El monopoly vuelve a sonreir, aunque nuestra protagonista vuelva a sentir ese nudo en el estomago. Son las normas del juego, hay que jugar con ficha rosa o azul.

Y se van acumulando a su alrededor cada vez mas “lineas de identidad” que reafirman que ella es esto, no lo otro, y por supuesto, nada que se situe mas alla de esto-y-lo-otro. Lineas que ella misma va reafirmando en cuanto a su identidad binaria de género. Pero el nudo sigue ahí, creciendo en cada limitación que esta construcción identitaria le impone.

Por último, y siguiendo los símiles de juegos de mesa, aparece el famoso “¿Quién es quién?” Parece estar claro, son hombres, y son mujeres. Se es hombre o se es mujer. -¿se podría estar hombre o estar muj… perdón, nada, todo está bien- Y, por supuesto, las mujeres se sienten atraídas por los hombres, y los hombres por las mujeres. Es parte esencial de ser hombre o ser mujer. Pero vaya, nuestra protagonista parece que no siente lo mismo. Parece que no le resultan sexualmente atractivas las personas con pene -y su consecuente socialización normativa-, los varones, los hombres. En la ruleta del quién es quien, su pareja resulta ser una mujer. Resulta ser una persona cuyo cuerpo y conducta en el entorno social son interpretadas como femeninas. Cuyo texto es leído como un texto femenino -una persona con ciertos atributos sexuales catalogados como femeninos, normativamente socializada en el rol de genero femenino y cuyo binarismo sexo/género encajan idealmente-. Y en las normas del monopoly también podemos leer claramente “Heterosexualidad como requisito imprescindible para el juego”.

Y entonces pasa. Todo su sistema -¿su sistema?- se derrumba. El nudo en el estómago se hace demasiado grande. Aparecen todos los elementos que están allí entremezclados, todos esos poderes y discursos que hablan sobre lo que se tiene que ser y se debe ser. Sobre todo lo que se puede ser. Sobre todo lo que se es.

Y le duele el estómago. Porque hablan sobre todo lo que ella tiene que, puede y debe ser. Sobre todo lo que no es. Allí, en su estómago, están todos aquellos que gritan sonrientes: “¡Todo va bien! ¡Todo va bien!”. Todas las casillas, casas y jardines de ese monopoly.

Y creemos que sentencia: Sigan sonriendo, señores, pero su tablero se resquebraja.

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